lunes, 20 de octubre de 2014

La comunidad gay comodorense marchó con orgullo


La bandera multicolor que representa la diversidad desplegada en la calle Moreno.







AYER A LA TARDE POR LA ZONA CENTRICA TRAS CONCLUIR EL ENCUENTRO NACIONAL DE TRANSEXUALES EN EL CENTRO CULTURAL

“Esto es para mostrarle a la gente que tenemos alegría, que tenemos diversión y que queremos ser iguales a todas las personas en todo el mundo”, dijo Daniela Andrade, de ATTTA, la organización que encabezó la marcha.

El cierre del Encuentro Nacional de Transexuales tuvo una Marcha del Orgullo Gay, que en el caso de Comodoro Rivadavia fue la segunda vez que se realizó. Además fue la primera del año en el país. Hasta el 15 de noviembre habrá marchas en todo el país, siendo la última y central la de Buenos Aires.

Hasta las 19 en el Centro Cultural, concentraron distintas organizaciones que nuclean a la comunidad de gays, lesbianas, bisexuales y transexuales (LGBT). Luego, tomaron la avenida Rivadavia hasta la calle España, giraron a la San Martín para después volver al Cultural.

La marcha la encabezó la Asociación de Travestis, Transexuales y Transgénero de la Argentina (ATTTA), acompañados por agrupaciones políticas como La Cámpora Diversia y la Juventud Comunista. En cada esquina, expresaban los derechos que todavía faltan, principalmente los de acceso a la salud.

“Tratamos de visibilizar un poco para que las personas trans, gays, bisexuales podamos tener un poco más de libertad y nos reconozcan nuestros derechos que fueron vulnerados hace muchos años”, comentó Daniela Andrade, de ATTTA Chubut, a Diario Patagónico.

“Esto es para mostrarle a la gente que tenemos alegría, que tenemos diversión y que queremos ser iguales a todas las personas en todo el mundo”, dijo la representante de la organización trans.

“A partir de esta marcha comienzan todas las marchas del país, hasta la marcha inaugural que es la de Buenos Aires el 15 de noviembre”, describió. “La primera marcha fue hecha porque tenía ganas de hacerlo posible en Comodoro, que la organizó Roberto Queers que hoy no está en la ciudad, y hay que reconocerle que esto es fruto de su trabajo”, indicó.

La Cámpora Diversia es una rama de La Cámpora, el brazo juvenil del kirchnerismo, que tiene por objetivo la integración dentro la propuesta política de las personas de la comunidad LGBT. El trabajo de esta agrupación es la de concientizar sobre temas de discriminación y violencia de género.

“En Comodoro abrimos La Cámpora Diversia hace un año. Se tomó porque había compañeros con distintas orientaciones sexuales y porque también abarca temas de la violencia contra la mujer, la discriminación en los colegios”, dijo Georgina Laciar, una de las referentes de La Cámpora en la ciudad.

Los militantes de esta agrupación contaron que están en los barrios y en asentamientos donde han realizado pintadas para hacer conocer derechos. “Hacemos un tipo de política enfocada en los barrios. La última pintada que hicimos fue contra la trata”, señaló Ezequiel Montoya, otro de los referentes.

Elecciones en Brasil: peligra derechos de los homosexuales y el acceso al aborto


Sola. Aún si ganara en la segunda vuelta la candidata y actual presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, tendría problemas para introducir reformas progresistas ante un parlamento mayoritariamente conservador








En las elecciones generales celebradas a principios de este mes, una mayor proporción de los escaños del Congreso Nacional de Brasil terminó en manos de diversas bancadas conservadoras.

Rio de Janeiro, 18 oct. (AP). Con su reputación de carnaval y vida de playa, Brasil puede parecer un bastión liberal. Pero la inquietud sobre el deterioro de la economía y la seguridad pública, además de una reacción contra el reciente avance en los derechos de los homosexuales, están impulsando un ascenso conservador que dará forma al próximo gobierno, independientemente de quién gane la presidencia.
En las elecciones generales celebradas a principios de este mes, una mayor proporción de los escaños del Congreso Nacional de Brasil terminó en manos de diversas bancadas conservadoras, que ahora controlan casi el 60% de los 513 asientos de la cámara baja.
Estas incluyen a legisladores evangélicos que se oponen al matrimonio gay o al acceso al aborto; a los "ruralistas", cuyas posiciones a favor de la agricultura los enfrentan a los ambientalistas y a los grupos indígenas; y una facción en favor de la aplicación de medidas policiales que exige una ofensiva muy estricta contra el crimen.
De cara a la segunda vuelta presidencial del 26 de octubre no hay duda de que esos conservadores apoyan en mayor medida al opositor de centro-derecha Aécio Neves por encima de la presidenta izquierdista Dilma Rousseff. Pero también es claro que ninguno de los candidatos presidenciales es tan socialmente conservador como los grupos cada vez más poderosos del Congreso.
"Brasil es uno de los muy pocos países latinoamericanos donde el parlamento es más importante que el presidente en términos de poder global en el proceso de toma de decisiones", dijo Thiago de Aragao, un analista político de la consultora Arko Advice con sede en Brasilia. "El parlamento ganaría en una pulseada contra la presidencia... porque el arma principal del parlamento es simplemente cruzarse de brazos y no votar sobre asuntos de gran interés para el gobierno".
BRASIL: UN PAÍS SORPRENDENTEMENTE CONSERVADOR
A pesar de su aspecto de liberalidad, Brasil es socialmente conservador, al igual que muchos países latinoamericanos predominantemente católicos. En recientes encuestas de opinión, por ejemplo, más del 80% de los brasileños dicen oponerse a relajar las restrictivas leyes sobre el aborto o a legalizar la marihuana. Además, un poco más del 50% de la población está en contra del matrimonio gay.
Sin embargo, desde que Brasil regresó a la democracia en 1985, tanto los presidentes como el sistema judicial han hecho avanzar proyectos progresistas, ya sea por decreto o resoluciones, tales como la protección de enormes franjas de selva como reservas indígenas, un fallo de la Corte Suprema que permite uniones civiles entre personas del mismo sexo, y la creación de Bolsa Familia, un programa que entrega pagos mensuales en efectivo a las familias más pobres de Brasil.
Algunos predicen que las crecientes fuerzas conservadoras podrían revertir esos cambios.
LA LUCHA DE PODER CON EL PARLAMENTO
La bancada evangélica vota al unísono sobre las cuestiones sociales controversiales y está dispuesta a bloquear proyectos presentados por la presidencia, pues sabe que representa un segmento creciente del electorado. Aunque los católicos aún son mayoría en Brasil, desde 1970 la proporción de los habitantes que profesan esa religión se ha reducido de más de 90% a 65%, mientras que los que se identifican como protestantes han crecido de 5 a 22%, según el Centro de Investigación Pew.
En el primer mandato de Rousseff, la bancada evangélica bloqueó su esfuerzo para promover la enseñanza de tolerancia a los homosexuales en las escuelas y logró que su legislador más abiertamente antigay, el diputado Marco Feliciano, fuera nombrado jefe de la comisión de derechos humanos, una medida que provocó la condena de Amnistía Internacional y otros grupos activistas. En las elecciones del 5 de octubre, Feliciano fue reelegido por su distrito de Sao Paulo con casi el doble de los votos que hace cuatro años.
La bancada "ruralista" también creció y ahora tiene cerca de 200 congresistas que apoyan su agenda. Estos legisladores mostraron su fuerza en 2012, al forzar que se relajaran las leyes de protección del medio ambiente, lo que según los críticos contribuyó a un salto del 29% en el número de hectáreas amazónicas deforestadas durante el último año.
Y aunque el bloque partidario de medidas policiales estrictas es pequeño con sólo unos 20 integrantes, ejerce influencia en asuntos de seguridad. Defiende la aplicación de códigos penales más estrictos para los delincuentes juveniles y desea bloquear la liberalización en la venta de drogas que se ha visto en países vecinos, incluso en momentos en que Brasil enfrenta el tener prisiones atestadas y años de esfuerzos fallidos para suprimir a poderosas pandillas de narcotraficantes.
Pero son los legisladores evangélicos los que están en el corazón del creciente conservadurismo del país, y han mostrado capacidad para que otros grupos respalden su objetivo principal: derrotar cualquier intento de legalizar el matrimonio entre homosexuales o de que avancen las protecciones a las comunidades de lesbianas, gays, bisexuales y transexuales.
DERECHOS HOMOSEXUALES: UNA BATALLA CUESTA ARRIBA
Toni Reis, que encabeza el grupo activista Dignidade por los derechos de los gays, hizo notar que se requirió una decisión histórica de la Corte Suprema para legalizar las uniones civiles de personas del mismo sexo en 2011 luego de años de estancamiento del asunto en el Congreso. Ahora, dijo, los grupos por los derechos de los homosexuales no están enfocados en el matrimonio entre éstos, sino en hacer avanzar la legislación para convertir en delito la discriminación hacia los gays.
Dada la nueva realidad legislativa, Reis reconoció que será una batalla cuesta arriba.
"Vamos a tener que trabajar el doble de duro", afirmó.
Jean Wyllys, el primer congresista brasileño abiertamente gay, dijo que los legisladores progresistas no se darán por vencidos.
"No hay duda de que va a ser más difícil", dijo Wyllys, que representa al estado Río de Janeiro. "Pero también tengo mis aliados... somos una fuerza política capaz de bloquear sus proyectos legislativos (de los evangélicos)".
Pero el pastor evangélico más influyente de Brasil, Silas Malafaia, que hizo campaña en favor de varios políticos pentecostales, dijo que los conservadores no pretenden imponer posturas que no concuerden con las opiniones del electorado.
"Estoy en contra del matrimonio gay. Hagamos un referendo y que la sociedad decida", dijo Malafaia en una entrevista reciente. "Si la gente decide que desea que los abortos (sean legalizados), siempre estaré en contra de ello. Pero respetaré esas decisiones. No somos evangelistas de tendencia extremista que intentemos imponer nuestras opiniones con puño de hierro".

Abracadabra: palabras mágicas y diccionarios









Ramón Martínez 18 octubre 201

En la RAE ya saben que nos llamamos lesbianas, gais, bisexuales y transexuales. Ya saben que nos llamamos Rumpelstiltskin. O comenzamos rápido a ejercer la magia que sólo nosotras conocemos o sus diccionarios pueden convertirse en el sepulcro de nuestro poder.

La Real Academia Española ha presentado este jueves la vigesimotercera edición de su Diccionario, en el que se han incorporado algunos términos y se han modificado algunas definiciones polémicas referidas a la diversidad sexual y de género. Así aparece recogido por vez primera el adjetivo homófobo, que se define como "que tiene o manifiesta homofobia", y "propio de una persona homófoba o de la homofobia".
Es destacable ese "tiene", porque nos recuerda a las construcciones que se emplean para hablar de una determinada enfermedad, "tiene gripe", y equipara de este modo muy acertadamente la homofobia -que ya aparecía en la anterior edición y cuya definición no ha sido modificada: "aversión obsesiva hacia las personas homosexuales"- con lo que es: una forma de trastorno de la personalidad.
El diagnóstico es claro: homofobia que ha derivado en paranoia.
De ahí que podamos afirmar que, si "el obispo de Alcalá tiene homofobia", este obispo debe ser atendido con urgencia ya que presenta una enfermedad muy peligrosa para quienes no son como él, que se ha agravado esta semana cuando, tras ser reprobado por un pleno municipal en la ciudad Complutense -en el que el Partido Popular se alió con España 2000 para votar en contra y "salió del armario" en sus posicionamientos sobre la diversidad sexual y de género como un partido de extrema derecha- afirmó que estaba siendo perseguido. El diagnóstico es claro: homofobia que ha derivado en paranoia.
Pero, volviendo al diccionario de la Academia, hay también otras definiciones que en esta nueva edición han sido enmendadas, con la intención de ofrecer una imagen menos prejuiciosa de la institución que el año pasado cumplió su tercer centenario. De esta suerte el adjetivo a veces empleado como sustantivo gay, que aparecía descrito como "perteneciente o relativo a la homosexualidad" y "hombre homosexual", ha pasado a definirse como "dicho de una persona, especialmente de un hombre: homosexual" y "perteneciente o relativo a los homosexuales".
Son interesantes además los ejemplos de su uso que ofrece esta nueva edición, como "sus mejores amigos son gais", frase a la que parece que le falta el "pero" tan frecuente en la homofobia liberal, o "celebraron el día del orgullo gay", puede que dejando claro que para la Academia transexuales, bisexuales y lesbianas no tienen día para su Orgullo.
Ponen como ejemplo: "sus mejores amigos son gais
Sobre estas tres identidades no han reflexionado mucho los académicos, porque sus definiciones, aunque en ocasiones enmendadas, siguen siendo bastante reprobables. Tenemos el caso de lesbiana, que en su día remitía al adjetivo lesbiano, -na, definido en primer lugar como "lesbio" y en segundo como "mujer homosexual" y al que únicamente se ha añadido una etimología, siendo ese lesbio igual ahora que antes, descrito como "natural de Lesbos", "perteneciente o relativo a esta isla" y por último "perteneciente o relativo al lesbianismo".
Lo mismo sucede con bisexual, que continúa siendo "hermafrodita" y en segundo lugar "que alterna las prácticas homosexuales con las heterosexuales", de lo que entendemos que para la Academia las personas bisexuales son heterosexuales lunes, miércoles y viernes y homosexuales martes, jueves y sábados, reservando los domingos para el descanso; y con transexual, que continúa como "que se siente del otro sexo, y adopta sus atuendos y comportamientos" y "que mediante tratamiento hormonal e intervención quirúrgica adquiere los caracteres sexuales del sexo opuesto", ambas definiciones bastante mejorables. 
Para la RAE bisexual continúa siendo "hermafrodita" 
De la misma manera, aunque han sido modificadas, las explicaciones de otros términos siguen sin ser convincentes. Así ocurre con maricón, que antes equivalía a los vulgares "marica" y "sodomita", y al "insulto grosero con su significado preciso o sin él", y ahora se define como un "varón afeminado u homosexual", como vulgarismo, y mantiene el "insulto grosero con su significado preciso o sin él", ignorando que los que somos maricones siempre entendemos detrás de ese insulto todo su significado; y lo mismo sucede con el adjetivo sodomita, que conserva sus primeras dos acepciones como "natural de Sodoma" y "perteneciente o relativo a esta antigua ciudad de Palestina", pero modifica la tercera definición, que antes fuera "que comete sodomía" y ahora "que practica la sodomía". Ya no es un delito, porque la no se "comete", la sodomía, que por cierto aparece descrita tristemente como "práctica del coito anal", pero es bueno saber que podemos tributar en una ciudad que desapareció sepultada por el Mar Muerto, porque allí quizá nuestros impuestos no acaben financiando a grupúsculos de personas que nos odian, como es el ya mencionado y nunca suficientemente puesto en evidencia obispo de Alcalá.
Términos que conservan su definión
Otras palabras mantienen sus definiciones, como son homosexual: "con tendencia a la homosexualidad", "dicho de una relación erótica: que tiene lugar entre individuos del mismo sexo" y "perteneciente o relativo a la homosexualidad", cuya expresión "tendencia" es más que refutable, a no ser que estén hablando de la moda sexual para esta temporada de otoño; y marica: "urraca", "en el juego del truque, sota de oros", los coloquiales -que así se ofrecen, no como vulgares- "hombre afeminado y de poco ánimo y esfuerzo" y "hombre homosexual", y el ya citado en "maricón" "insulto con los significados de hombre afeminado u homosexual o sin ellos", entrándole a uno ganas de demostrarle a los señores académicos que el ánimo -"alma", "valor", "voluntad" y "pensamiento", según ellos mismos- nos sobra para decirles lo que pensamos sobre sus definiciones, y habría que considerar si poco esfuerzo es el suyo al ser incapaces de conseguir mejores definiciones.
Marica: "urraca", "en el juego del truque, sota de oros"
Interesante es además la explicación que nos ofrecen de sexo, que sigue sin ser concluyente, porque en ella, además de definirse de un modo binarista y seguir hablándose del "sexo débil" y "sexo fuerte" sin una nota que especifique que son usos del concepto bastante machistas, se habla de "placer venéreo", que a su vez remite a "venus", que se explica como "deleite sexual o acto carnal", definida esta carnalidad refiriéndose a la "lascivia" o la "lujuria", que a su vez vuelven a remitir a los "placeres carnales"... de modo que nunca conseguiremos una explicación de qué hablamos cuando hablamos de sexo.
Todas estas carencias del diccionario de la Academia se entienden si consideramos que no se trata de una obra científica sino normativa, que no recoge la realidad tal y como es sino como debiera ser, y además da prioridad en el ordenamiento de las definiciones a la más antigua frente a las más usadas. Así que el diccionario, en realidad, se nos presenta como un dispositivo de pensamiento: es el instrumento con el que los señores -y las poquísimas señoras- de la Real Academia quien enseñarnos a pensar, entre otras cosas, de ese sexo que no se atreven a explicarnos. La pregunta no es de dónde nace ese modelo de pensamiento tan conservador, ni por qué deben promocionar como geniales novedades lo que hemos visto no son sino algunos parches bastante mal colocados, sino ¿por qué tanto miedo a hablar de sexo, a simplemente pronunciarlo?
Las palabras son poderosas
Todas las culturas, en su aspecto más terrenal y su ámbito más espiritual han dedicado especial atención a la lengua, a su capacidad para vincular la voluntad con la realidad. En la magia es sabido que el conocimiento de una determinada palabra otorga poder a quien la pronuncia, y que hay determinadas palabras que no deben pronunciarse porque su sola verbalización convoca la realidad a la que se refieren. Así las mitologías monoteístas suelen referirse a un nombre secreto de su dios, y en la tradición tanto Jehová como Alá tienen un nombre cuya revelación a la humanidad produce sucesos de importancia.
De esto nos habla un conocido cuento popular, el del enano saltarín que permite que una joven hile oro a partir de paja y cuando a cambio le exige su primogénito sólo le concede el perdón si es capaz de averiguar su nombre: Rumpelstiltskin.
Con la diversidad sexual y de género ha sucedido lo mismo: durante siglos nuestro "pecado", la sodomía, se consideró impronunciable, porque su sola mención provocaba la manifestación del "pecado". Así se le llamó tradicionalmente el "pecado nefando", de nefas, "que no debe pronunciarse".
Quizá por eso la Academia no sepa cómo hablar de nosotras, quizá nos tenga miedo
Quizá por eso la Academia no sepa cómo hablar de nosotras, quizá nos tenga miedo, o no nos entienda, o trate de que nuestra realidad, que puede resultarle mágica, no se manifieste. Quizá por eso retuerza las palabras que hablan de nosotras, estropee sus definiciones y bajo ningún concepto considere posible hablar del sexo más que para describirlo tímidamente como "placer carnal".
Pero nosotras nos pronunciamos, nos conocemos, nos hablamos. Y construimos nuestra realidad a partir de nuestras palabras. Es lo que Judith Butler llama performatividad, construida a partir de la teoría los actos de habla de Austin, y es lo que desde muy antiguo se llamó magia.
La conocida fórmula Abracadabra -cuyo origen puede ser arameo, "avrah kahdabra", traducible como "yo creo como hablo", o hebreo, "aberah kedabar", que significa "iré creando conforme hable"- habla precisamente de esto: de que la construcción de la realidad se produce a través del uso de la lengua, de que una vez se escribe por primera vez la palabra "homosexual", en 1869, aparece una nueva realidad, una nueva forma de ser: la que en el tiempo de Oscar Wilde se denominó "el amor que no se atreve a decir su nombre", porque pronunciar su nombre, abracadabrarlo, era reconocerlo como real. Y eso suponía un gran peligro.
Pero existe otro origen posible para abracadabra, el término griego abraxas, que no sólo denominaba una palabra mágica para los gnósticos, representante de un dios que aunaba en sí toda la bondad y maldad, sino que también designaba a las piedras sobre las que se inscribía el nombre, los talismanes que acompañaban a los creyentes. Es el tótem, el emblema de una sociedad, adorado como cohesionador del grupo.
Nosotras, que no encajamos, empleamos a menudo estas palabras
Nosotras las diversas, las que no somos heterosexuales, que no somos cisexuales, nosotras que no encajamos, empleamos a menudo estas palabras, nuestras etiquetas: lesbiana, gay, bisexual o transexual, o tantas otras, para reconocernos, para llamarnos y adacadabrarnos en realidad, y sentirnos partes de un todo más amplio.
Pero observo una tendencia a la idolatría, a olvidar el poder transformador de nuestras palabras mágicas y adorarlas como al becerro de oro, sólo por su valor en sí, a diversificar hasta el infinito los términos, que cada vez denominan realidades más pequeñas, más imprecisas, menos representativas de un gran grupo, de lo que pudiéramos llegar a considerar una mayoría. Nos estamos dividiendo entre un vastísimo santoral dedicado a los pequeños milagros que ya no es capaz de generar un gran poder de cambio.
Prácticamente hemos construido una lengua propia, pero en lugar de emplearla para generar realidad hay quien la adora como un fetiche, y busca nuevas y nuevas vueltas, se preocupa de la talla del ídolo, del color de su manto y los atributos que exhibe, en lugar de convocarlo como un principio de renovación.
¿Estamos olvidándonos de la Creación para entregarnos a la idolatría? Tengamos cuidado: mientras desciframos el misterio de nuestras propias palabras los otros ya empiezan a conocerlas, a describirlas, categorizarlas, como han hecho siempre, y así ganarán poder sobre nosotras. Ya saben que nos llamamos lesbianas, gais, bisexuales y transexuales. Ya saben que nos llamamos Rumpelstiltskin. O comenzamos rápido a ejercer la magia que sólo nosotras conocemos o sus diccionarios pueden convertirse en el sepulcro de nuestro poder.

Chile: Miles de personas piden respeto por derechos de los gay





Miles de personas marcharon el sábado por las calles de Santiago para exigir respeto por la diversidad sexual, en una nueva versión de la marcha por los derechos de lesbianas, gays, bisexuales, transexuales e intersexuales.
Grupos de precusión, numerosos globos de colores y variados espectáculos desfilaron por la Alameda, la principal avenida de la capital chilena.
"Estamos acá para pedir respeto por nuestra identidad, por nuestros derechos, por nuestras familias, por nuestros cuerpos, algo que en Chile aun no logramos. Recién se está empezando a visibilizar, pero falta muchísimo por avanzar", afirmó a The Associated Press Luis Larraín de la Fundación Iguales.
En la actividad, organizada por el Frente por la Diversidad Sexual y el Colectivo Chile Igualdad para Todos, participaron la ministra secretaria general de la Presidencia, Ximena Rincón, y la ministra de Cultura, Claudia Barattini.
Los manifestantes pidieron el fin de la despatologización, que ubica a la transexualidad en la categoría de "disforia de género" y "trastornos de la identidad de género" en los catálogos diagnósticos de la Organización Mundial de la Salud y la Asociación Mundial de Psiquiatría.
"Desde 1991 que la homosexualidad fue retirada de esos catálogos. Ya es tiempo de que lo mismo ocurra con la transexualidad", reclamó el área trans del Movimiento de Integración y Liberación Homosexual, Movilh.
El colectivo transgénero Amanda Jofré, en tanto, precisó que "en países respetuosos de los derechos humanos, las personas pueden cambiar su nombre y sexo con un trámite simple en el Registro Civil".
"Eso es lo que exigimos y demandamos. Mientras ello no ocurra, se seguirán cerrando las puertas laborales y educacionales a personas sólo porque su identidad de género no es coincidente con lo indicado en el carnet", añadieron.
Tormenta, una drag queen que participó en la marcha, dijo a la AP que "esta marcha es para las transgénero, para estar apoyándolas a ellas para que se destaquen más y sean aceptadas como cualquier persona".
Actualmente el Congreso chileno discute una ley de Identidad de Género que los movimientos trans aseguran no los representa.
También está en trámite legislativo la aprobación de un Acuerdo de Vida en Pareja que, entre otros puntos, regula los bienes de las parejas hétero y homosexuales.




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El alcalde de Roma reta al Gobierno al inscribir a 16 parejas gais

El alcalde de Roma, Ignazio Marino, junto a una de las parejas cuya unión registró este sábado. 









Ignazio Marino, del Partido Democrático, organiza una solemne ceremonia en el Registro Civil de la capital italiana

La paradoja no es pequeña. Italia, casi siempre a remolque en la conquista de los derechos civiles, aún no permite las uniones de hecho entre parejas del mismo sexo, así que muchos gais y lesbianas optan por casarse en el extranjero e intentar después que los alcaldes de sus respectivas ciudades los inscriban en el Registro Civil. Pero, hace unos días, el ministro del Interior, Angelino Alfano, intentó cortar esa práctica cada vez más frecuente mediante una circular en la que advertía a los Ayuntamientos de que todos esos registros quedarán cancelados porque “no son consentidos por la ley italiana”.
La paradoja viene porque un buen número de alcaldes, sobre todo del Partido Democrático (PD), se están rebelando públicamente contra un Gobierno que preside su compañero Matteo Renzi, exalcalde de Florencia, pero que por mor de la estabilidad tiene al frente de Interior al conservador Angelino Alfano, líder del Nuevo Centroderecha (NCD) y antiguo delfín de Berlusconi.
La rebelión de los alcaldes alcanzó ayer su punto máximo cuando el de Roma, Ignazio Marino, también del PD, desafió al Gobierno organizando una solemne ceremonia para inscribir en el Registro Civil a 16 parejas homosexuales, 11 de hombres y cinco de mujeres. Marino se preocupó expresamente de que el acto no tuviese nada que envidiar al de cualquier matrimonio por lo civil. Él, con la banda tricolor que lucen los alcaldes italianos en las ceremonias oficiales; los novios y las novias, vestidos de punta en blanco y, algunos de ellos, llevando en brazos a sus hijos; los invitados, accediendo al Campidoglio —la maravillosa plaza diseñada por Miguel Ángel y que sirve de sede al Ayuntamiento romano— bajo estricta invitación para evitar que los piquetes formados por los secuaces de Alfano y de su exjefe Berlusconi fastidiaran con sus gritos un día tan especial.
Las fotografías tomadas dentro de la sala reproducen la alegría de la gente corriente —en una de ellas se puede ver a Marilena Grassadonia y a Larua Terrasi, que se casaron en 2009 en Barcelona y que ahora, cinco años después, acudieron al acto organizado en su ciudad junto a sus tres hijos—. Las fotografías tomadas fuera muestran, en cambio, la rabia de unos paisanos que, durante un espléndido sábado de octubre en Roma, no tuvieron otra ocurrencia que intentar aguar la fiesta a un prójimo con el que no comulgan.
También sus líderes políticos y religiosos reaccionaron de forma airada. Desde la delegación del Gobierno, que anunció la anulación inmediata de las inscripciones, al vicariato de Roma, que se rasgó las vestiduras. El ministro Alfano intentó ridiculizar el acto diciendo que la firma del alcalde Marino tiene la misma legitimidad que “un autógrafo”.