lunes 27 de febrero de 2012

Para el gay musulmán, el armario tiene siete llaves

Una pareja de homosexuales en una ciudad de Marruecos



La homosexualidad sigue siendo tabú en el mundo islámico, pero muchos se rebelan, sobre todo en Europa


La homosexualidad es un tema tabú en la mayoría de los países de tradición islámica: los vecinos Argelia o Marruecos, por ejemplo, tipifican como delito los “actos homosexuales” y los cinco Estados que condenan a muerte a los gais son musulmanes. En España, donde la mayor parte de esta comunidad está formada por inmigrantes de primera o segunda generación, estos prejuicios continúan existiendo y, en muchos casos, llevan a estas personas a negar su identidad sexual u ocultársela a sus familias. Pero las voces que reivindican la compatibilidad entre el Corán y la realidad homosexual también comienzan a hacerse oír.

“Cuando sabemos que alguien es gay se le rechaza y se le deja de hablar”, admite el marroquí Achraf el Hadri, de 27 años y vecino de Madrid. La presidenta de la Unión de Mujeres Musulmanas de España (UMME), Laure Rodríguez, va más allá: “Existe una lesbofobia y una homofobia generalizada dentro de las comunidades musulmanas en nuestro país”. “Las escuelas de jurisprudencia islámica siempre han considerado la sodomía como algo prohibido”, confirma Abdennur Prado, presidente de la Junta Islámica Catalana (JIC).

En este contexto, los musulmanes que se plantean lo que popularmente se llama salir del armario suelen enfrentarse a un proceso muy complejo. Lo explica Manuel Ródenas, coautor del Estudio sociológico y jurídico sobre homosexualidad y mundo islámico (Cogam, 2007): “La característica fundamental de los homosexuales musulmanes es que viven en dos mundos muy diferenciados: por un lado, sus familias, que no saben nada, y, por otro, con sus amistades. Son redes que jamás se tocan ni se mezclan”. Lola Martín, coautora del estudio, considera que estas personas viven en un “doble armario” y destaca que algunos de ellos, incluso, tratan de ocultar que proceden de países árabes.

La presidenta de la UMME está realizando un estudio entre mujeres musulmanas que viven en España, con las que contacta a través de las redes sociales. “El punto en común de todas las lesbianas a las que he entrevistado es un proceso largo, traumático y doloroso para decantarse entre su religiosidad, su sexualidad o intentar vivirlo de manera equilibrada”, cuenta Rodríguez, que ha hablado ya con unas 20 de ellas.

Esta trabajadora social de 36 años critica que en varios casos, cuando alguna de estas mujeres se ha atrevido a dar el paso y solicitar información en cualquier asociación LGTB, “el primer mensaje que han recibido incidía en que para liberarse tenían que abandonar su creencia”. Desde el Colectivo de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales de Madrid (COGAM), niegan que su organización actúe así: “Apostamos por la libertad del individuo”, responden, “y no hacemos diferenciación por causa de la religión”.

Shiraz (nombre ficticio) ejemplifica cómo puede afectar este entorno a una mujer procedente de un país árabe, sea o no musulmana. En su caso, llegó a España hace 17 años y, en aquel momento, no se consideraba una persona homosexual. “Desde joven, me gustaban las mujeres, pero al vivir en Túnez, donde no tenía referentes, no sabía lo que me ocurría y tenía muchas dudas”, confiesa. “En mi país, me gustaba mucho una profesora, pero yo lo achacaba a la admiración”, continúa, “hasta que emigré, en realidad, no comencé a asimilarlo”.

Esta mujer, que ronda los 50 años, se congratula por haber vivido el proceso de asumir su lesbianismo en España. “En Túnez habría vivido un calvario o lo habría ocultado”, señala. De hecho, nadie de su familia —que vive en aquel país— sabe nada sobre su condición sexual, a pesar de ser “muy abiertos” para los estándares de ese lugar. “Allí, muchos homosexuales tienen una doble vida, e incluso algunos llegan a contraer un matrimonio tradicional para ocultarlo”. La tunecina comenta que nunca se ha considerado una persona religiosa. “Pero la educación que te dan desde niña influye, y hay cosas que te salen incluso sin darte cuenta”, admite.

¿Ayudaría a cambiar esta situación una organización LGTB específicamente musulmana? En Francia, donde hay inmigrantes de tercera y cuarta generación, la asociación Homosexuales Musulmanes de Francia (HM2F) lleva desde 2010 luchando por los derechos de este colectivo. “No tenemos que renunciar a ser musulmanes por ser homosexuales”, explica su fundador, Ludovic L. Mohamed Zahed, de 34 años. Su labor se centra en trabajar por un islam inclusivo en el que esta comunidad tenga cabida y en demostrar que excluir de la sociedad a las mujeres o a los gais “no es islámico”. Lo hacen, además, a través del Corán, el libro sagrado del islam, y los hádices, la tradición oral sobre la vida del Profeta.


En Francia, la asociación Homosexuales Musulmanes de Farancia (HM2F) lleva desde 2010 luchando por los derechos de este colectivo

Para debatir sobre estos asuntos, Zahed ha organizado un congreso europeo, llamado Calem, que celebró su segunda edición reuniendo a 250 personas en el pasado diciembre en Bruselas (Bélgica), y cuyas conclusiones ha presentado en conferencias en París, Lisboa y Madrid. El fundador de HM2F prepara ya el tercer Calem, que pretende llevar también a Italia, Suiza y Luxemburgo.

Pero en España no existe una organización similar, según confirma la Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales (Felglt). “Hay algunos musulmanes en asociaciones LGTB y otros vinculados a las organizaciones musulmanas más aperturistas”, señalan desde la federación. Lo más parecido es el colectivo KifKif (“de igual a igual”, en árabe), que trabaja por los derechos de los gais en Marruecos, pero también por los de aquellos que cruzan el Estrecho. “Nuestro ámbito de actuación es fundamentalmente el país vecino, pero hemos tenido que registrarnos como asociación en España porque allí la homosexualidad está tipificada como delito”, explica Samir Bargachi.

La historia de este marroquí de 24 años es tan compleja como la de otros inmigrantes que decidieron salir del armario al emigrar: confesar su condición sexual le ha supuesto que parte de su familia y muchos de sus amigos hayan dejado de hablarle.

Sin embargo, Bargachi, que vive en España desde hace 12 años, no se resignó a que las cosas fueran siempre así. Por eso, puso en marcha una asociación para defender los derechos de los homosexuales árabes. “Nuestro trabajo en KifKif está centrado mayoritariamente en la comunidad magrebí y de otros países árabes, pero no nos consideramos una asociación musulmana, sino seglar”, señala Bargachi. “En España, tenemos un grupo de apoyo de la comunidad marroquí formado por unas 10 personas, pero nuestra labor está centrada en Marruecos”.

En su opinión, “la comunidad musulmana en España es todavía homófoba”, porque está formada, en su mayor parte, por inmigrantes de primera o segunda generación. “Mis padres, por ejemplo, no están integrados en absoluto, a pesar de que viven aquí desde hace mucho tiempo”, añade. Con su trabajo, el marroquí pretende sensibilizar a este colectivo, así como abrir el debate de la homosexualidad en Marruecos. Allí, este joven creó la revista Mithly, la primera que habla de estos temas en aquel país y en lengua árabe. Se han editado cuatro números en papel y, en la actualidad, se sigue publicando en Internet.

Las voces en contra de la homofobia surgen desde dentro del propio islam español. “No hay ninguna base que justifique la persecución de los homosexuales en el Corán”, afirma, tajante, Abdennur Prado, que ha dedicado a este tema un capítulo de su libro El islam antes del islam (Oozebap, 2008). Para Prado, quienes afirman que la homosexualidad está prohibida por esta tradición están equivocados: “El hadiz al que se refieren habla de los seguidores de Lot, el mismo episodio que en la Biblia se centra en Sodoma y Gomorra. Pero, si se lee con detenimiento, se comprueba que no habla de relaciones homosexuales, sino de la violación de extranjeros y el no respeto a las leyes de la hospitalidad”, señala Prado, de 44 años.

El presidente de la Junta Islámica Catalana, que acudió al congreso de Bruselas, defiende que, según la tradición oral sobre la vida del profeta, en los tiempos de Mahoma existían homosexuales, que se denominaban muhandazun y a los que el enviado de Alá siempre defendió. Prado destaca, además, que, en el mundo islámico, hay muchos ejemplos de poesía y literatura homoerótica, es decir, erótica y de temática homosexual, una tradición que decayó con la llegada del colonialismo europeo en los países árabes.

El reto, ahora, es que el debate se extienda. Y parece que los primeros pasos podrían darse pronto. “En el futuro, soy partidario de que haya un debate sobre la homosexualidad en las comunidades musulmanas en España”, comenta Mohamed Hamed Alí, presidente de la Federación Española de Entidades Religiosas Islámicas, que agrupa a más de 100 asociaciones en toda España. “Es una cuestión que está ahí y nadie la puede obviar, aunque podamos no estar de acuerdo en algo, pero siempre dentro de los parámetros de la democracia y la Constitución española”, confirma Alí, de 58 años. Prado puntualiza: “El Corán dice que Dios está siempre con los perseguidos, y tengo clarísimo que es así, que los crímenes que se están cometiendo contra los homosexuales y las lesbianas son aberrantes. Es para mí un deber religioso como musulmán luchar contra esa injusticia”.


“Parte de mi familia dejó de hablarme al decirles que soy gay”


El marroquí Samir Bargachi (Nador, 1987), que vive en España desde hace 12 años, fundó la asociación Kifkif para defender los derechos de los gais en Marruecos.


Pregunta. ¿Cómo llegó usted a asumir que era homosexual?


Respuesta. El proceso para asumir mi homosexualidad fue muy complicado, porque vengo de un espacio cultural, Marruecos, donde la sexualidad no se trata en público. Cuando me di cuenta de lo que sentía estaba totalmente desinformado, no sabía lo que me ocurría y ni siquiera le ponía nombre a lo que me pasaba. Mi camino para llegar a esta conclusión se inició en mi país natal y continuó luego en España, adonde me trasladé a vivir con mi familia en el año 2000. Y, en realidad, no pude contarlo hasta que no me fui de casa. Más adelante, cuando me fui a vivir fuera de la casa de mis padres, ya pude actuar con más libertad.


P. ¿Ha perdido amigos por decir que es gay?


R. Confesar mi condición sexual me ha costado muchas amistades y que una parte de mi familia deje de hablarme.


P. ¿Cuál fue la reacción de su familia en aquel momento?


R. Al principio, decidí no contárselo a mis familiares, porque la mayoría son conservadores y religiosos. De hecho, temía incluso que me echaran de casa si lo confesaba; es decir, tenía unos miedos concretos y reales. Cuando mi familia lo supo, mi madre lo entendió, más o menos, y sigo teniendo una buena relación con ella y con mis hermanas. A mi padre, en cambio, le ha afectado mucho y he perdido el contacto con él.


P. ¿Conoce casos similares?


R. Sí, este patrón se repite con otros amigos árabes y musulmanes, a los que les ha ocurrido lo mismo; es decir, sus madres les entienden, sus hermanos varones, menos, y su padre, nada.


P. ¿Es homófoba la comunidad musulmana en España?


R. Totalmente. En España, la inmigración musulmana es una inmigración todavía reciente, de primera o, como mucho, segunda generación, por lo que su código cultural viene de estos países. Es muy distinto del caso de Francia o Reino Unido, donde van por una tercera o cuarta generación y, por lo tanto, hay mucha más integración que aquí.


P. ¿Está prohibida la homosexualidad en el islam?


R. Yo no opino lo mismo que los sabios musulmanes que dicen esto, y tengo amigos que son religiosos y piensan como yo. En el Corán únicamente se habla de la historia de Lot, y está claro que no se refiere a la homosexualidad, sino a violaciones, vejaciones… algo muy distinto.


P. ¿Se considera musulmán?


R. Soy una persona musulmana culturalmente, es decir, que esa es la cultura en la que me he educado. Sin embargo, no me considero religioso.


P. ¿Ha tenido una doble red de amigos?


R. Ahora, la mayoría de mis amigos son españoles, a los que conocí en el colegio, pero efectivamente, hasta hace poco, tenía dos grupos de amigos: por una parte, los españoles, a los que les conté mi homosexualidad y, por otra, los de tradición musulmana con los que se relacionaba mi familia (amigos de mis hermanos, vecinos…) que no sabían nada. Con ellos, era muy difícil encajar todas las facetas de mi vida: inmigrante, musulmán y homosexual.

domingo 26 de febrero de 2012

AGRESIÓN | Presentan denuncia en el juzgado: Dos mujeres denuncian agresiones en la Complutense por su orientación homosexual





Dos mujeres han denunciado que sufrieron esta semana una agresión 'lesbófoba' por parte de un estudiante de la Facultad de Filología de la Universidad Complutense de Madrid por su orientación homosexual, ha informado la Asociación de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales de las Universidades Politécnica, Complutense y de Alcalá de Henares (Arcópoli).

Según han relatado, una de las agredidas fue increpada en un aula al grito de "bollera de mierda" por parte de un integrante de su grupo de amigos. Ella había ido a hablar con el supuesto agresor por sentirse alejada desde que tiene una amiga lesbiana.

Después, la amiga aludida acudió al lugar del incidente "y el agresor se acercó a ella de forma desafiante, llamándola 'niño' y 'puta bollera' y la amenazó con agredirla también". La chica no se amedrentó y los compañeros del presunto agresor tuvieron que sujetarlo y llevárselo de allí, ha señalado la asociación.

El resultado ha sido un parte de lesiones y agresiones en el hospital y dos denuncias ante los Juzgados de Plaza de Castilla por parte de las dos chicas, así como la puesta en conocimiento del incidente a las autoridades universitarias, tanto el Decanato, como el Rectorado así como de la defensora universitaria para que tomen las medidas oportunas.

Las dos chicas han transmitido su estado de ansiedad y sobre todo el miedo a volver a encontrárselo en las aulas o los pasillos. "Me siente hundida porque parece que no puedo tener amigas. La han agredido porque es mi amiga. Me están aislando simplemente porque me gustan las mujeres. Parece que si hablas conmigo tienes represalias", ha dicho la estudiante lesbiana.

La otra chica nos ha manifestado sentir "pánico" de volver a las clases y encontrarse con su agresor. Por ello, Arcópoli espera que estas conductas tengan consecuencias legales, por lo que han demandado a las autoridades "una acción efectiva para que sujetos como éste no puedan seguir actuando de forma impune".


Un activista prohomosexual obtiene el 18 % en las elecciones de Finlandia





El candidato del partido Coalición Nacional, Sauli Niinistö, obtuvo el domingo el 36,9% de los votos, mientras a considerable ventaja se destaca el líder verde y activista prohomosexual, Pekka Haavisto, que reunió un 18,7%. En tercer lugar quedó el centrista Paavo Väyrynen con un 17,6%, seguido por el líder del partido de los finlandeses Timo Soini, con un 9,4%, el único político católico del país. Pero el peor resultado ha sido para el candidato socialdemócrata y exprimer ministro Paavo Lipponen, con el 6,7% de los votos, un verdadero descalabro para los socialistas nórdicos.


La ficha de los candidatos:

Paavo Arhinmäki (Alianza de la Izquierda), tiene 34 años, fue activista de un grupo radical siendo arrestado durante la manifestación «Aplastemos la ASEM» que se organizó con motivo de la Conferencia Asia-Europa (ASEM) celebrada en Helsinki. Arhinmäki es el ministro de Cultura y Deporte del actual Gobierno, formado por una coalición de seis partidos, y preside la Alianza de la Izquierda. Se define como «ecosocialista » no como comunista.

Eva Biaudet (Partido del Pueblo Sueco) de 50 años, fue diputada durante 16 años y llegó a ocupar el cargo de ministra de Salud y Servicios Sociales. Actualmente desarrolla su labor como defensora de las minorías, entre ellas las denominadas minorías sexuales, se ha hecho fama de perseguir a pastores luteranos acusados de homofobia.

Sari Essayah (Democristianos), de 44 años, conocida por sus logros deportivos. En 1993 fue campeona del mundo de 10 km marcha y en 1994 se alzó con el primer puesto en el campeonato europeo de la misma modalidad. El eslogan de su campaña es «Un paso adelante». De madre finlandesa y padre marroquí, fue diputada del Parlamento de Finlandia durante una legislatura y actualmente es diputada del Parlamento Europeo. Defiende los valores familiares y los derechos humanos. Se muestra opuesta a las reivindicaciones del lobby gay.

Pekka Haavisto (Liga Verde) A sus 53 años, político ecologista. Se convirtió en el primer ministro verde de Europa cuando fue nombrado ministro de Medio Ambiente y Desarrollo. Es el primer candidato a la presidencia finlandesa en proclamar abiertamente su homosexualidad.

Paavo Lipponen (Partido Socialdemócrata) con 70 años, el candidato de mayor edad y experiencia. Fue el primer ministro de Finlandia entre 1995 y 2003, de 1993 a 2005 presidió el Partido Socialdemócrata y posteriormente fue su portavoz en el Parlamento. Tras retirarse de la política, trabajó para la industria nuclear y la empresa ruso-alemana de gas natural Nord Stream.

Sauli Niinistö (Coalición Nacional), de 63 años, es el candidato con más experiencia en asuntos económicos. Fue ministro de Hacienda en el gabinete de Lipponen, en la época en la que Finlandia entró en la Unión Monetaria Europea y sustituyó el marco finlandés por el euro. Estudió Derecho y trabajó como juez y abogado antes de dar el salto a la política. La popularidad de Niinistö proviene del lado emocional, perdió a su mujer trágicamente en un accidente de tráfico y logró sobrevivir al tsunami de 2004 en Tailandia. En 1999, rechazó presentarse a la presidencia, dejando a un lado a su partido. En la actualidad es el presidente de la Asociación de Fútbol de Finlandia.

Timo Soini (Partido de los Verdaderos Finlandeses) tiene 49 años. Su partido resurgió de sus cenizas y volvió a integrarse en la vida política del país tras las elecciones al Parlamento de 2011, en las que fue la tercera fuerza más votada. En estos momentos, es el presidente del Comité de Asuntos Exteriores del Parlamento. Es un gran aficionado al fútbol y a las carreras de caballos. En materia de política de la UE, está a favor de excluir a Grecia de la zona euro y es favorable a los valores cristianos de la sociedad, como miembro de la escasa minoría católica del país.

Paavo Väyrynen (Partido del Centro) tiene 65 años y ha sido ministro del Gobierno en cinco décadas distintas. Ha rehecho su candidatura mostrando un perfil populista y contrario al euro.


Denuncian que un colegio sevillano niega el acceso al hijo de una pareja homosexual


Yago School, Puerta del colegio privado Yago School, en la localidad sevillana de Castilleja de la Cuesta.



Desde la federación COLEGAS ha acusado de esta discriminación al centro educativo privado Yago School.

■Los padres del menor descubrieron la situación al hacer una solicitud anónima sin identificarse como matrimonio homosexual.

■COLEGAS ha pedido a la Junta de Andalucía que intervenga en el caso.

 
La federación andaluza de asociaciones de lesbianas, gays, bisexuales y transexuales COLEGAS ha denunciado que la dirección del centro educativo privado Yago School en Castilleja de la Cuesta (Sevilla) ha negado el acceso al hijo de una pareja homosexual residente en Sevilla.

Según ha informado COLEGAS en un comunicado, el menor, de 3 años de edad, no pudo ser escolarizado en el Yago School en Castilleja de la Cuesta porque al conocer la dirección que era hijo de una familia homoparental comunicó el cierre de plazas, lo que fue descubierto por los padres del menor haciendo una solicitud anónima sin identificarse como matrimonio homosexual.

Esta situación supone un "ataque a los derechos de lesbianas, gays, bisexuales y transexuales" y demuestra la "grave carga ideológica en determinadas instituciones educativas" por discriminar en función de la orientación sexual de los progenitores, según la citada federación.

Por ello, COLEGAS ha solicitado a la Consejería de Educación un cambio en la normativa para tener un mayor control en el ámbito de la escolarización que garantice que el derecho de veto no obedece a razones homófobas y/o discriminatorias de cualquier naturaleza.

También ha solicitado al Defensor del Pueblo de Andalucía su intervención en este caso al entender que se ha conculcado el derecho de la familia del menor al libre acceso a un centro y por tratarse de un caso de discriminación por motivo de orientación afectivo sexual.

Efe ha intentando contactar con el centro educativo para recabar su versión, pero ha sido imposible al ser este sábado un día no


Fuente:http://www.20minutos.es/noticia/1320327/0/discriminacion-homofoba/colegio-niega-acceso-hijo/pareja-homosexual/

Dos lebianas africanas que huyeron de la homofobia contraerán matrimonio en Ceuta




Ingrid Roselyne, de la República de Guinea, y Danielle Nicole Mboume, de Camerún, llegaron a Ceuta en patera, juntas, huyendo del rechazo que su condición sexual despierta en sus países de origen. Pronto, se unirán en matrimonio. El Registro Civil de Ceuta acaba de autorizar su petición, a pesar de que no presentaron la documentación oficial. Al juez le valió su testimonio.


Llegaron juntas en una patera a Ceuta, el 21 de julio de 2010. Como es habitual, fueron a parar al Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI). Un año después, seguían esperando que les concedieran el estatuto de refugiadas. No debió ser una espera fácil, pero tampoco acabó con su amor, y acudieron al Registro Civil para solicitar la autorización necesaria para casarse.

Eso fue en agosto; hace unos días, recibieron la noticia de que podrán finalmente contraer matrimonio. Un juez de Ceuta ha autorizado el enlace pese a que ninguna aportó la documentación oficial necesaria, ya que eso hubiera supuesto tener que reclamar los papeles a la Administración de sus países de origen, donde se las perseguía por su homosexualidad. En su lugar, el magistrado admitió una declaración de ambas, que han contado con el apoyo de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) para realizar los trámites.

Cuando ambas se den el tradicional ‘sí quiero’ será la primera vez en España que se celebre un matrimonio entre inmigrantes indocumentadas del mismo sexo.

La pareja ha recibido la noticia en la ciudad madrileña de Getafe, donde residen en el centro de acogida a refugiados. Sin embargo, sgún el director del CETI de Ceuta, Carlos Bengoechea, las chicas han "expresado su deseo" de casarse en la ciudad autónoma.

También lo confirma el comunicado de la asociación LGTB de Ceuta 'Y a tí qué?' , donde expresan el "honor" que supone para ellos "haber contribuido de alguna forma a esta unión que esperamos celebrar en nuestra ciudad. Les deseamos a ellas toda la felicidad". Desde la asociación también muestran su agradecimiento "al abogado de CEAR y a todo el equipo de profesionales del C.E.T.I. por haber sido sensibles a la situación de estas dos jóvenes y poner todos los recursos a su alcance para tramitar el asilo y ahora el expediente de matrimonio".

Para la asociación este es, sin lugar a dudas, "un paso más de estas dos mujeres para conseguir libertad e igualdad" pero también "un símbolo de esperanza muchas otras". Y como ejemplo de a qué se refieren, de la realidad que afrontan las activistas en sus países y de a qué grado llega el rechazo que tratan de cambiar, nos sirve recordar el testimonio de Kasha Jacqueline, quien denunciaba cómo en Uganda "violan a las lesianas para curarlas": También sirve el periplo de las propias INgrid y Danielle. El matrimonio será el punto y final a una vida de huidas desde que la pareja tuvo que escapar del Congo, en 2008, para evitar que las trataran como auténticos demonios únicamente por quererse.

De Congo al norte de Camerún para llegar a Nigeria. De Nigeria a Níger, de allí a Argelia, Marruecos y el bosque de Beliones: una balsa y Ceuta. Ahora: su sueño les espera.

Como bien remarcan por tanto en ese comunicado, "se hace realidad un sueño que hoy día es imposible para muchas mujeres lesbianas africanas, condenadas al silencio y el rechazo".

Y terminan con un mensaje que va más allá de África: "El matrimonio es patrimonio de todas las personas con independencia de procedencia, genero u orientación sexual. Por ello es y deber seguir siendo igualitario".


LA HOMOSEXUALIDAD EN ÁFRICA


Muchos países africanos, con la notable excepción de Sudáfrica, tienen leyes que prohíben o reprimen la homosexualidad, un tema particularmente sensible en el continente que recibe llamados, como el del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, hace unos días, a que respeten los derechos de la comunidad LGTB.

En GAMBIA, en donde la homosexualidad puede ser condenada con penas de hasta 14 años de prisión, el presidente Yahya Jameh declaró que los homosexuales serían perseguidos y expulsados de sus domicilios.


UGANDA prevé penas de prisión largas y desde hace meses está en discusión un proyecto de ley que quería aplicar la pena de muerte en ciertos casos.


En NIGERIA también hay una nueva ley en proceso de aprobación y prevé importantes penas de prisión para los que recurran a las bodas homosexuales. Toda manifestación pública de afecto entre personas del mismo sexo serán prohibidas.


La homosexualidad es ilegal en Senegal, Chad, Camerún, Kenia, Tanzania y en los países del Magreb, aunque con diferencias entre los países.


En SENEGAL un informe de Amnistía Internacional, publicado en enero, denuncia los "arrestos arbitrarios, torturas y juicios injustos" contra la comunidad homosexual.


En TUNEZ la sodomía entre adultos de común acuerdo es castigado con hasta tres años de prisión. No obstante, se publicó en internet en 2011, luego de la revolución, una revista destinada a ese público: "Gayday magazine".


En MARRUECOS el Código Penal condena a los autores de "actos licenciosos contra natura con un individuo del mismo sexo" con penas que van de 6 meses a 3 años de prisión. Sin embargo, existe una tolerancia, incluso desde la llegada de los islamistas al gobierno en enero, que dicen querer hacer una distinción entre las esferas privada y pública. Aún antes, se publicaba también la primera revista gay.


En varios países la homosexualidad sigue siendo un tabú con ciertas zonas de tolerancia.


En ZIMBABUE el presidente Robert Mugabe estimó públicamente que los homosexuales son "peores que los perros y los cerdos", pero el grupo Gays y lesbianas está autorizado. El primer ministro Morgan Tsvangirai dio a entender que respaldaría los derechos de los homosexuales en una nueva Constitución que está siendo elaborada.


MALAUI adoptó en 2010 una ley que castiga las "prácticas indecentes" en las mujeres con penas de hasta cinco años de prisión. Sin embargo el gobierno anunció recientemente que revisaría las leyes contra los gays.


En la REPÚBLICA DEMOCRÁTICA DEL CONGO no existe una ley represiva y los barrios de "gays" son tolerados, pero los homosexuales sufren discriminaciones en la vida cotidiana.


En BENÍN el Código Penal reprime a los autores de actos "contra natura con un individuo del mismo sexo". No obstante, los homosexuales comienzan a asumir su identidad y algunos se expresan en los medios.


En BOTSUANA una nueva organización llamada "Lesbianas, gays y bisexuales de Botsuana" (Legabibo) demandó al gobierno para obtener la abrogación de una ley sobre la sodomía.


Algunos países no reprimen la homosexualidad como Gabón o Costa de Marfil, e incluso otros, como Sudáfrica, adoptan posiciones a la vanguardia del continente.


Desde que terminó el régimen del apartheid en 1994, SUDÁFRICA dispone de uno de los marcos jurídicos más liberales del mundo. La Constitución prohíbe toda discriminación por la orientación sexual. El Parlamento legalizó las bodas entre homosexuales en 2006, lo que convirtió al país en el único del continente en reconocer las uniones entre personas del mismo sexo.

Conviene añadir también que la etnografía ha documentado la costumbre en algunas zonas de África de hombres que visten como mujeres y tienen relaciones con hombres; o de matrimonios entre gorjigeen (mitad hombre, mitad mujer, en wolof) que en algunas sociedades llegan a tener roles asignados, de maestro de ceremonias o cocinero. Lo que viene a demostrar la presencia histórica y aceptada de la homosexualidad en el continente negro -más allá de negar lo que hoy en día sostienen los líderes religiosos y gran parte de la población, que la homosexualidad se ha importado de occidente- es que la homofobia sí llegó con el colonialismo.