jueves, 24 de julio de 2014

Las leyes contra los homosexuales potencian la propagación del VIH




Las leyes contra los homosexuales, que en siete países del mundo incluyen la pena de muerte, potencian la propagación del VIH al tener que esconderse quienes lo puedan sufrir, según los participantes reunidos en la Conferencia Internacional sobre el Sida en Melbourne.
En base a la experiencia de la lucha contra el sida, síndrome que ha dejado 39 millones de muertos en 33 años, los expertos consideran que el Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH) se propaga silenciosamente entre las minorías estigmatizadas y hacia la población en general. Si las personas homosexuales o bisexuales son encarceladas o perseguidas, evitarán someterse a la prueba del VIH o buscar tratamiento si están infectadas, lo que crea un escenario propicio para la propagación del virus.
La premio Nobel de Medicina francesa Françoise Barré-Sinoussi, que participó en el descubrimiento del VIH, alertó el domingo durante la ceremonia inaugural de que en "todas las regiones del mundo el estigma y la discriminación siguen siendo los principales obstáculos para el acceso efectivo a la salud". "No nos quedaremos de brazos cruzados cuando los gobiernos, en violación de todos los principios de los derechos humanos, aplican leyes monstruosas que sólo marginan a las personas que ya son las más vulnerables de la sociedad", añadió.
Durante la Conferencia Internacional sobre el Sida está previsto que los 12.000 delegados firmen la 'Declaración de Melbourne', que insiste en que todos los gays, lesbianas y transexuales "tienen derecho a la igualdad de derechos y a la igualdad de acceso a la prevención, a la atención, a la información y al tratamiento".
Mientras que cada vez más países occidentales aprueban leyes sobre la igualdad de derechos en el matrimonio, la salud y las pensiones de los homosexuales, otros países endurecieron sus legislaciones contra el colectivo LGTB.

Según un informe publicado la semana pasada por el Programa Conjunto de Naciones Unidas sobre el VIH/Sida, ONUSIDA, 79 países cuentan con leyes que penalizan las prácticas sexuales entre personas del mismo sexo. Siete países contemplan incluso la pena de muerte para estas personas.

Más sobre

Nigeria o Uganda aprobaron recientemente leyes contra los homosexuales, que también se restablecieron en India. Rusia aprobó por su parte una controvertida ley que prohíbe incluso la distribución de información sobre la homosexualidad.
Kene Esom, un activista nigeriano que trabaja en Sudáfrica en un grupo de defensa de los derechos de los homosexuales, dijo que estas leyes impiden difundir información sobre sexo seguro y el acceso a los medicamentos contra el VIH. "Algunas leyes prohíben la libertad de reunión y la libertad de asociación para los homosexuales", dijo Esom, para quien estos no pueden entonces "reunirse o recibir fondos".

Los países occidentales, que abonaron 19.000 millones de dólares (14.000 millones de euros) para la lucha contra el sida en los países en vías de desarrollo en 2013, empiezan a perder paciencia, según Michael Kirby, exmagistrado del Tribunal Supremo de Australia y defensor de los derechos humanos.
Los dirigentes de países con leyes homófobas "no pueden esperar que los contribuyentes de otros países continúen pagando indefinidamente (...) mientras ellos rechazan reformar sus leyes para ayudar a sus propios ciudadanos", añadió.
Esta vigésima conferencia internacional comenzó el domingo en Australia con un homenaje a los especialistas, entre ellos el eminente experto holandés Joe Lange, que murieron el vuelo malasio MH17, derribado en el este de Ucrania.

viernes, 18 de julio de 2014

La justicia europea ve ilegal excluir a los homosexuales de la donación de sangre








BRUSELAS, 17 Jul. (EUROPA PRESS) -

El abogado general del Tribunal de Justicia de la UE (TJUE), Paolo Mengozzi, ha dictaminado este jueves que la exclusión permanente de los homosexuales de la donación de sangre vulnera la legislación comunitaria.

El fallo se refiere en concreto a la legislación francesa, que prohíbe de manera permanente la donación de sangre a los hombres que mantengan o hayan mantenido relaciones sexuales con otros hombres.

A raíz de una denuncia de un ciudadano homosexual francés que deseaba donar sangre, el tribunal administrativo de Estrasburgo preguntó a la justicia europea si esta prohibición es compatible con la legislación de la UE. Esta legislación excluye de forma permanente a las personas cuya conducta sexual suponga un alto riesgo de contraer enfermedades infecciosas graves que puedan ser transmitidas por la sangre.

En sus conclusiones, el abogado general considera que "el mero hecho de que un hombre mantenga o haya mantenido relaciones sexuales con otro hombre no constituye una 'conducta sexual', en el sentido de la directiva, que justifique su exclusión permanente de la donación de sangre".

A su juicio, el criterio establecido por Francia está formulado de un modo "demasiado amplio y demasiado genérico", mientras que la directiva "exige la identificación de una conducta y de una actitud precisas que expongan al posible donante a un riesgo elevado de infección".

"Al excluir de forma definitiva de la donación de sangre a todo hombre que mantenga o haya mantenido relaciones sexuales con otro hombre, la normativa francesa introduce una evidente discriminación indirecta fundada en la combinación del sexo (los hombres) y de la orientación sexual (la homosexualidad y la bisexualidad)", apunta el abogado general.

En su opinión, esta diferencia de trato puede estar justificada por el objetivo legítimo de reducir al máximo los riesgos de infección de los receptores, pero "puede ir más allá de lo necesario para lograrlo", incumpliendo así el principio de proporcionalidad.

El abogado general destaca asimismo que la normativa francesa es incoherente, pues no existen contraindicaciones específicas que afecten a una mujer cuya pareja mantenga o haya mantenido relaciones sexuales con otros hombres. Por otra parte, una persona cuya pareja es seropositiva sólo está sujeta a una contraindicación temporal de cuatro meses, mientras que en tal caso la exposición al riesgo es real.

   Finalmente, el fallo compara el supuesto de un hombre que ha tenido, una vez en su vida o de forma ocasional, una relación homosexual protegida, que queda excluido de forma definitiva de la donación de sangre, con el de una persona heterosexual que mantenga regularmente relaciones no protegidas, a quien, sin embargo, sólo afectará una contraindicación temporal.
   Las opiniones del abogado general no vinculan al Tribunal de Justicia, aunque éste suele seguir sus recomendaciones en el 80% de los casos. Los jueces empiezan ahora a deliberar y la sentencia final se dictará en los próximos meses.

lunes, 14 de julio de 2014

Materiales para el estudio de la situación de las lesbianas en el franquismo

Eduardo Montagut







Es el título de un trabajo que pretende ofrecer recursos para conocer la situación de las lesbianas en la dictadura.

Memoria Histórica | Eduardo Montagut | 13-07-2014 | 
Sin pretender ser exhaustivos ofrecemos varios recursos bibliográficos para ayudar a conocer la situación de las lesbianas durante el franquismo. En primer lugar, citaremos un libro colectivo: V.V.A.A, Voces de mujeres en la diversidad sexual, Bilbao, Aldarte, 2008, donde se pueden consultar los siguientes trabajos sobre la cuestión que aquí nos atañe: Arantza Campos: “Conflictos de las mujeres lesbianas en el franquismo” Paloma Fernandez-Rasines: “Referentes para las mujeres lesbianas en torno a la transición (1970-1990)” Inmaculada Mujika Flores: “Significados de las vivencias afectivas y sexuales de las mujeres lesbianas desde los años previos a la transición española hasta nuestros días” Consultar:http://dialnet.unirioja.es/servlet/...

Raquel Osborne ha coordinado un proyecto de investigación sobre la sexualidad de las mujeres durante la época contemporánea, con especial dedicación al tiempo de la dictadura franquista, que culminó con la publicación de un libro editado por Fundamentos, y que lleva por título Mujeres bajo sospecha. Memoria y sexualidad. 1930-1980. Sobre el proyecto y el libro se pueden consultar los siguientes enlaces: http://www.publico.es/espana/433789...http://www.editorialfundamentos.es/...

También contamos con el libro de varias autoras, Simplemente mujeres, con portada de Ouka Lele, editado por Manual Comunicación. Una reseña del libro en:http://www.amecopress.net/spip.php?...

En relación con la represión franquista podemos consultar en la red el siguiente trabajo: Raquel (Lucas) Platero Méndez, “Hablando del ´cuerpo del delito´: la represión franquista y la masculinidad femenina”, en: http://www.feministas.org/IMG/pdf/M...

Podemos encontrar referencias importantes en el número monográfico que la revista OrientacioneS. Revista de Homosexualidades (7) dedicó a la represión franquista sobre los homosexuales.
Para el caso concreto de Cataluña existe el libro de Albert Torras, Gais i lesbianes de la Història de Catalunya, publicado por Llibres de I’Index.

RAÚL VERA | OBISPO DE SALTILLO (MÉXICO) “Los que dicen que el homosexual es un enfermo son los que están enfermos”

Raúl Vera, obispo de Saltillo.






"Legalizar la prostitución es legalizar la explotación femenina"

Raúl Vera (Acámbaro, Guanajuato, 1945) es el obispo más amenazado de México. Un prelado que ha salido vivo de más de un atentado y cuyo trabajo en favor de los desaparecidos, migrantes, menores, indígenas, prostitutas y parias de todo tipo le ha granjeado odios feroces, incluido la letal enemistad del narco. Pero las amenazas no parecen hacerle mella. Ingeniero de carrera e hijo intelectual del Mayo del 68, se ha forjado una leyenda de indomable. Su primer pulso llegó en 1995 cuando Juan Pablo II le envió como coadjutor a Chiapas, en plena efervescencia zapatista. Tenía como misión poner orden en la diócesis de san Cristóbal de las Casas, dirigida por el carismático Samuel Ruiz, un adalid de las tesis indigenistas y la teología de la liberación. Al poco de llegar, aquel comisario político al que todos consideraban un conservador y cuyo destino era quitarle la mitra a Ruiz, acabó apoyando al clero local. Roma no olvidó. Cuatro años después fue enviado, como castigo, al árido obispado de Saltillo, en Coahuila, al norte del país. De poco sirvió. Desde ahí volvió a la trinchera. Ha plantado cara a los desmanes del Gobierno y también al terror de Los Zetas.

Su discurso, de fuerte contenido social, irredento en la lucha contra la desigualdad y furibundo contra el “capitalismo liberal”, le ha situado lejos del aristocrático y ortodoxo episcopado mexicano. Una distancia que aún agrandó más su actitud ante las mujeres abortistas y su defensa de los derechos de los homosexuales. Durante mucho tiempo, Raúl Vera ha sido la oveja negra, el díscolo, el anticuado izquierdista, hasta que el terremoto ideológico provocado por la llegada de Francisco a la cátedra de San Pedro ha insuflado nueva fuerza a su voz. Ahora, los otros obispos se giran para escucharle.
Pregunta. ¿Qué le aconsejaría visitar al Papa cuando venga a México?
Al Papa le haría visitar una cárcel, los suburbios, la ruta de los migrantes
Respuesta. Pues para empezar, que conociera la ruta de los migrantes. También le haría visitar una cárcel, porque a él le gusta ir a las cárceles; lo llevaría a los suburbios de una ciudad grande, porque él dice que tenemos que ir a la periferia. Le organizaría una visita de acuerdo con lo que él está pidiéndonos que atendamos. Y haría que quienes estén en primera fila sean los indígenas, sean los pobres…, porque eso no se hace, poner delante a los pobres…
P. Hace poco bautizó a la hija de una pareja lesbiana. ¿Qué piensa de la homosexualidad?
R. La homosexualidad, ay… es un tema al que nos hemos negado. Los que dicen que el homosexual es un enfermo, son los que están enfermos. Tengo un amigo que fue sacerdote y que es homosexual. Él dice que no reconocer a los homosexuales es como medir por las normas del rugby a los que juegan al fútbol, y luego decirles además que están violando las normas. La Iglesia tiene que acercarse a ellos no con condenas, sino con diálogo. No podemos anular toda la riqueza de una persona solamente por su preferencia sexual. Eso es enfermizo, eso es no tener corazón, es no tener sentido común.
P. ¿Y con el aborto no pasa lo mismo?
R. En el aborto pienso como piensa la Iglesia, que eso es un asesinato. Las diferencias están en cómo se trate, cómo se penalice. El aborto, como el matrimonio entre los homosexuales, nos ha servido de subterfugio para decir que tenemos moral en la Iglesia. Pero no somos capaces de defender los derechos de los obreros. Es muy fácil ir contra una mujer abortista, no tiene problema y además nos apoya la ultraderecha conservadora. Mire, aquí hubo una campaña nacional contra el aborto, a favor de la vida. ¿Y yo qué hice? Organizar rosarios por todo el pueblo para meditar sobre la defensa de la vida de los migrantes, la defensa de la vida de los mineros, la defensa de la vida de las mujeres y la defensa de la vida del no nacido. Pero somos unos hipócritas… Parecería que las únicas reglas morales fueran condenar a los matrimonios homosexuales, condenar a las abortistas. Y ya con eso, ya somos cristianos perfectos.
P. ¿Legalizaría la prostitución?
R. No, eso sería legalizar la explotación femenina. Yo creo en la dignidad de las mujeres. La prostituta es una mujer sumamente dañada, pero jamás debe perder su dignidad y el derecho al respeto. Estamos llegando a límites espantosos en el fenómeno de la trata y la explotación.
P. ¿Es usted socialista?
R. No me considero socialista. No he leído a Marx, no he militado en el socialismo, y nunca me gustó la tesis de la conversión en dictadura. Todos tenemos los mismos derechos y la misma dignidad, pero también tenemos libertad. Ahora bien, nunca he apoyado los métodos del capitalismo, Dios me libre. El verdadero sentido de la vida es la comunidad, el cuidado de los débiles y la participación en los bienes de la tierra por igual. Todo eso lo he aprendido del mundo indígena, de los pobres y los campesinos. Ellos me han enseñado el valor de la vida humana y también su capacidad para la alegría. Ellos me han enseñado a reír.
P. Usted se ha enfrentado al narco públicamente, ¿teme por su vida?
R. En Chiapas aprendí que había que arriesgar la vida si uno quería ponerse del lado de los pobres. De otro modo, no hubiera podido quedarme ahí mientras los paramilitares mataban a esos hermanos catequistas.
P. ¿Y aquí en el Estado de Coahuila, que es territorio de Los Zetas?
R. He aprendido que para defender la vida humana tienes que poner la tuya de por medio. No hay otra manera de ser pastor.
P. En México hay oficialmente más de 13.000 desaparecidos; en Coahuila, 1.800. Solo en dos pueblos del norte, los narcos se llevaron en pocos días y a plena luz a 300 personas sin que las autoridades hiciesen nada. ¿Qué cree que está pasando?
R. La impunidad ha permitido que eso suceda. La desaparición viene acompañada de la eliminación de todo indicio que permita la persecución: hacen desaparecer las personas y luego los cuerpos. Y todo se vuelve hipotético, porque nadie sale vivo. Y si alguien se separa de esos grupos, es persona muerta. En el caso de Allende lo hicieron a la luz del día, sin que hubiera la más mínima reacción de autoridades.
P. ¿Y no sería una solución para acabar con el narcotráfico legalizar las drogas?
R. No va a ser la solución.
P. ¿Por qué no?
R. Absolutamente no. Las drogas van ligadas a la depreciación de la vida humana. La descomposición del hombre no viene de la droga; a la droga se va, igual que se va al alcohol, por otra cosa. Para unos la vida no tiene sentido y la necesitan para vivir el sinsentido, y hay otros que no tienen ni dónde caerse muertos. Legalizando la droga no se soluciona el problema por el que la gente se droga. Y bastaría con prohibir unas para que descubriesen nuevas.
El obispo Vera lo dice suavemente. A sus 69 años se le ve tranquilo. Acabada la entrevista, se dirige a su despacho, repleto de libros, a cambiarse de vestiduras. Al lado está su habitación. No le importa que se mire dentro. Con su ordenador y la mesa desordenada parece el cuarto de un universitario, excepto por la cama, mínima, vieja y sin colchón, de fraile dominico.

domingo, 13 de julio de 2014

República Dominicana: Caravana “orgullo gay” aviva el debate sobre derechos del colectivo





La séptima caravana del ‘orgullo gay’ que tiene lugar este domingo, 13 de julio, en la ciudad de Santo Domingo aviva la polémica en la sociedad dominicana sobre la homosexualidad y los derechos del colectivo de lesbianas, gays, bisexuales y transexuales (LGBT).
Organizaciones LGBT dominicanas, en diversas ocasiones, han denunciado la exclusión social en la que viven muchos de sus miembros en el país.
Estos días se abrió el debate de nuevo, y colectivos evangélicos pidieron esta semana que se declare al embajador de EE.UU., James Brewster, y a su marido, Bob Satawake, personas “non gratas”, al considerar que están violentando la constitución dominicana y los valores éticos del país con su promoción de los derechos de homosexuales.
Previamente, los evangélicos ya habían solicitado frente al Congreso Nacional (bicameral) la salida del país del embajador estadounidense, abiertamente homosexual, acusándole de “promover” dicha práctica.
Los manifestantes enarbolaron pancartas en las que se podían leer mensajes como “Fuera con su aberración embajador gay”, y en declaraciones a la prensa frente al Congreso, Wzequiel Molina hijo, uno de los más reconocidos pastores evangélicos del país, dijo que el matrimonio homosexual “atenta contra la familia”.
No solo dentro del colectivo homosexual, también fuera de él, en la propia sociedad dominicana, son muchos los que se preguntan cómo las uniones civiles entre personas del mismo sexo debilitarían la institución matrimonial.
La designación de Brewster como embajador fue criticada por sectores conservadores locales, sin embargo a él se le ha oído hablar de su pasión por el país caribeño, al que ha llamado su segundo hogar.
Los obispos de Higuey (este), Nicanor Peña, y el de Barahona (sur), Rafael Felipe Núñez, dijeron este mes que el matrimonio homosexual es una “aberración que promueve los antivalores”.
El colectivo LGBT en la República Dominicana ha expresado que ven cortadas sus esperanzas de desarrollo personal y colectivo, algo sobre lo que el Estado dominicano puede tomar medidas, en su obligación de garantizar los derechos ciudadanos.
Todo tipo de discriminación es intolerable, y así lo expresa cualquier defensor de los derechos humanos, tanto es así que el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, anunció el pasado lunes que la organización reconocerá todos los matrimonios entre personas del mismo sexo de sus empleados, sin importar su nacionalidad.
Además, a nadie se le escapa que el hecho de que no se respeten los derechos más fundamentales tiene consecuencias sobre la estabilidad y el desarrollo social de un país.
Hoy por hoy, 17 países (Holanda, Bélgica, España, Canadá, Suráfrica, Noruega, Suecia, Portugal, Islandia, Argentina, Dinamarca, Francia, Brasil, Uruguay, Nueva Zelanda, el Reino Unido y Luxemburgo) han legalizado el matrimonio entre personas del mismo sexo.
A ellos se suman, Estados Unidos y México, donde estas uniones son legales en partes del territorio.
Según datos de la ONU, en 76 países existen leyes discriminatorias que tipifican como delito las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo, y en lugares como Irán, Mauritania, Arabia Saudita, Sudán y Yemen la homosexualidad se castiga con la pena de muerte.
Cualquiera puede observar la diferencia en cuanto a desarrollo social y económico entre los países que respetan la libertad sexual de cualquier ciudadano y los que no lo hacen.
El matrimonio entre personas del mismo sexo se abre paso poco a poco en el mundo, el colectivo incluso cuenta ya con una actitud más comprensiva por parte del papa Francisco.
“Si una persona que es gay busca al Señor y tiene buena voluntad quien soy yo para juzgarla. El Catecismo de la Iglesia Católica explica y dice no se deben marginar a esas personas y que deben ser integradas en la sociedad”, afirmó el papa.
Los evangélicos dominicanos llevarán a cabo una caminata el próximo 22 de julio en protesta contra el mes del “orgullo gay”, que se celebró en junio.
Barack Obama, el presidente de la primera potencia del mundo, Estados Unidos, también hizo un llamamiento recientemente a todas las naciones a unirse en la defensa de los derechos humanos universales de “nuestros hermanos y hermanas LGBT”, dijo.
Unirse a este llamamiento de manera oficial podría ser para la República Dominicana un paso al frente a nivel mundial en su camino hacia el desarrollo y la modernidad.