miércoles, 25 de febrero de 2015

¿Volver al armario? No, gracias






Las primeras generaciones de gais, lesbianas y transexuales que lucharon por sus derechos se están jubilando.

Tienen constancia de que muchos ancianos vuelven a ocultarse cuando necesitan cuidados y exigen servicios específicos.

Lola tiene 64 años y ninguna de sus amigas más cercanas sabe que es transexual. «Siempre he sido muy femenina y el tema tampoco ha salido», dice. Qué quieren... Desde que con 14 años empezó a trabajar en un cabaret como cantante y bailarina, la discreción ha sido su aliada. Por pura superviviencia, enseguida intuyó que el vestido nunca debía ser demasiado chillón. Ni el peinado demasiado despampanante. Gracias a esa invisibilidad, cree, se ahorró la persecución durante el franquismo y el rosario de abusos que le han sobrevivido y que sí han sufrido muchas de sus amigas.
A diferencia de la mayoría de transexuales, Lola tampoco tuvo problemas ni en la mili ni con la familia. «La primera vez que fui con mi novio a visitar a mis padres, me encontré con una cama de matrimonio en mi antigua habitación. '¿Qué? -me soltó mi madre-. No dormiréis por separado, ¿no?'». A grandes trazos, Lola, que toma hormonas y no se ha operado, no inventaria grandes reveses en su vida. Sin embargo, hace dos años murió la pareja con la que había convivido durante más de cuatro décadas. Y entró, dice, en un «agujero negro». Al dolor de la pérdida se han sumado un montón de facturas que no sabe cómo pagar, un subsidio de apenas 426 euros, una jubilación inexistente -jamás cotizó por su trabajo en el mundo del espectáculo- y un puñado de preguntas sin respuestas claras. ¿Qué pasará cuando no se pueda hacer cargo de sí misma? ¿Quién la cuidará, si no tuvo hijos? Y, sobre todo: ¿será seguro para ella, esté en su propia casa o en una residencia, que a su alrededor descubran que su sexo es otro al esperado?
Formación e investigación
Estas y otras inquietudes que a un heterosexual jamás se le pasarían por la cabeza están entrando a grandes zancadas en el orden del día del colectivo LGTB (lesbianas, gais, transexuales y bisexuales). Durante años, la vejez fue ignorada por la propia comunidad, en parte por su tendencia a glorificar la juventud y, sobre todo, porque durante décadas se centraron en las luchas por la equiparación de derechos. «Olvidar lo que puede padecer esta población es un suicidio», avisó ya en el 2002 la activista Beatriz Gimeno en uno de los primeros ensayos sobre la cuestión. Así que cuando las primeras generaciones que se zafaron del secretismo han empezado a jubilarse, han visto que el tráiler que anunciaba Gimeno era cierto: la tercera edad llegaba a paso ligero sin apenas investigación académica ni, por supuesto, políticas públicas específicas.
Que algo está cambiando, sin embargo, lo demuestra la aparición de fundaciones como Enllaç, que desde el 2008 da apoyo a personas mayores o en situaciones de vulnerabilidad. Esta entidad, junto con el Ayuntamiento de Barcelona, han puesto en marcha un grupo de trabajo e imparten formación especializada a cuidadores para que tengan en cuenta desde sus problemas específicos de salud hasta su fardo emocional.
Además, en colaboración con el Departamento de Trabajo Social de la Universitat de Barcelona, ultiman la primera investigación que se realiza en España sobre LGTB y tercera edad. El estudio radiografía al colectivo a partir de entrevistas a 245 personas mayores de 50 años del área de Barcelona, a las que se les ha preguntado por cuestiones que van desde la salud y la autonomía hasta los cuidados y la violencia. «Una de las conclusiones que emerge con más fuerza es que la mayor parte del colectivo quiere servicios específicos, siente que la atención que pueden recibir es poco respetuosa y temen que perder la autonomía les suponga una vuelta al armario», avanza el profesor e investigador Josep Maria Mesquida, del Grup de Recerca i Innovació en Treball Social, responsable del estudio.
En un país donde el cuidado de los padres dependientes recae en los hijos en más del 86% de los casos, los servicios de asistencia resultan vitales para esta comunidad, ya que muchos o no tuvieron descendientes o -aunque cada vez menos- los perdieron en el camino de reconocerse a sí mismos. La realidad, sin embargo, a menudo llega en forma de puñetazos. Hace años que el grupo Gais Positius denunció los insultos que algunas personas con VIH han recibido en los geriátricos por parte de otros usuarios, y que, en algún caso, había provocado que el afectado acabara refugiándose del clima hostil en un psiquiátrico. También se tiene constancia de algunas residencias que han negado la entrada a mayores seropositivos, amparándose en la normativa que limita el número de pacientes de enfermedades infecto-contagiosas.
El problema de la ocultación
La activista Paulina Blanco, una de las fundadoras de Enllaç, llega a la conversación con unos cuantos agravios más. Los ginecólogos, por ejemplo, siempre dan por supuesta la heterosexualidad y algunas instituciones -en las que por sistema se niega la sexualidad de la gente mayor- han llegado a separar a parejas. Epígrafe aparte, dice, merece el problema de la ocultación: «Una vez, fuimos a una residencia que acogía a más de 200 personas y cuando preguntamos cuántas personas LGTB había nos contestaron que ninguna. Nos echamos a reír. ¿Quién podía creerse eso? -recuerda la activista, de 65 años-. Se estima que entre el 3% y el 10% de la población es gay, pero la mayoría, al hacerse dependiente, lo esconde por miedo a ser rechazado, a que lo maltraten o le hagan el vacío, ya sea el personal o los propios usuarios. Es un tema muy amplio que

sábado, 21 de febrero de 2015

Dos hombres condenados por delitos homófobos se casan en una cárcel inglesa

Marc Goodwin y Mikhail Ivan Gllatinov, los dos presos condenados por delitos contra homosexuales que han contraído matrimonio.








Mikhail Ivan Gllatinov, uno de los contrayentes, cumple condena por asesinar a sangre fría a un hombre homosexual de 28 años y es aún considerado por el juez un 'peligro público'


LONDRES. -Dos hombres, condenados ambos por delitos de carácter homófobo, han contraído matrimonio dentro de una prisión en el Reino Unido, según recogen varios medios ingleses. 

Uno de los contrayentes, Mikhail Ivan Gllatinov, de 40 años, fue encarcelado por asesinar a sangre fría a un hombre gay de 28 años. El otro preso, Marc Gllatino, de 31 años, también tiene a sus espaldas delitos contra homosexuales. El individuo era líder de una banda que recorría las calles en busca de homosexualespara atacarlos y sobre él pesa una pena de cadena perpetua por el asesinato de un hombre de 57 años, al cual golpeó hasta la muerte.

Según medios británicos, se les ha dado permiso para contraer matrimonio en una ceremonia en HMP Full Sutton, Yorkshire. Pero no han trascendido más detalles sobre el enlace ni la ceremonia aunque fuentes policiales han asegurado que en ningún caso "podrán compartir celda".

Mientras que el juez asegura que Gllatino efectuó su asesinato a sangre fría y sin el menor remordimiento y es considerado un 'peligro público', Googwin asegura estar arrepentido y accedió a ver a la hermana de su víctima a la que pidió perdón asegurando q "ojalá no hubiera matado a su hermano".

viernes, 20 de febrero de 2015

Metro de Madrid expedienta al autor del documento que insta a perseguir a “gais, músicos y mendigos”







  • El autor del documento es un trabajador de Metro de Madrid con un cargo "intermedio" en el área de seguridad
  • La empresa investiga si algún superior pudo ver y pasar por alto el contenido


Metro de Madrid ha identificado al autor del documento interno en el que se insta a los revisores a aumentar sus peticiones de tickets a determinados grupos como "gais, músicos" y "mendigos", y ha indicado que tomará medidas contra esta persona, a la que se le ha abierto un expediente, y que proseguirá con la investigación para depurar posibles responsabilidades en relación con su difusión.

Así se lo ha trasladado a Europa Press un portavoz de la compañía, que ha aclarado que el documento en ningún caso es de carácter oficial a pesar de haber salido de sus oficinas. Una vez identificado el autor,
La enoresa investiuga de la comunicación, que llegó a la empresa de seguridad de la que dependen los revisores.

En este sentido, ha indicado que se van a revisar los protocolos de comunicación con las empresas de seguridad. El autor del documento es un trabajador de Metro de Madrid con un cargo "intermedio" en el área de seguridad.

La existencia del documento salió a la luz a raíz de una denuncia de UGT, que ha exigido que se depuren responsabilidades sobre los autores de esta comunicación que atenta contra los derechos fundamentales de los viajeros.

En el texto, al que tuvo acceso Europa Press, se puede observar cómo se indica que en determinadas estaciones como la de Sol se incida en las peticiones de tickets a "músicos", "mendigos" y "gais".

Próxima estación, homofobia: “Se está volviendo a la ley de vagos y maleantes”







  • "Esto se hacía en los tiempos de Franco. Ya lo hemos sufrido, no es nada nuevo, pero sí un ataque a los derechos conquistados", asegura el presidente de la Asociación de Ex-Presos Sociales
  • COGAM organiza para este domingo una besada pública en Sol, en cuya parada de metro se instaba a los revisores a controlar si los gais portaban su correspondiente billete
  • El consejero de Transporte, Pablo Cavero, convocó para el próximo lunes a representantes del colectivo LGTB para disculparse

La polémica por el documento interno de Metro de Madrid que instaba a los revisores a perseguir a "gays, músicos" y "mendigos"continúa. Este miércoles, el propio consejero de Transporte de la Comunidad de Madrid, Pablo Cavero, pidió una reunión –que se celebrará el próximo lunes– con representantes del colectivo LGTBpara disculparse por estos hechos, según informaron fuentes de Metro de Madrid a infoLibre.

No obstante, asociaciones LGTB ya se han pronunciado sobre este tema, criticando duramente la existencia de este documento. "Nos parece muy grave que un empleado de una empresa pública escriba a quién se tiene que pedir los billetes del metro, sobre todo si son minorías o personas desfavorecidas", lamenta Antonio Ruiz, presidente de laAsociación de Ex-Presos Sociales de España, que subraya que con esto se "criminalización hacia colectivos minoritarios".

Ruiz cuenta a este periódico que ha contactado con la empresa de Metro, que le ha facilitado la información sobre el caso "amablemente". "Les he indicado que hay un delitoademás del expediente que han abierto", subraya el presidente de asociación en referencia al delito deincitación al odio y la discriminación, tipificado en el artículo 510 del Código Penal.

"No podemos obviar ningún tipo de discriminación homófoba; no lo podemos tolerar", asevera Ruiz, que recuerda: "Esto se hacía en los tiempos de Franco, criminalizaban a la homosexualidad, a los mendigos... ya lo hemos sufrido, no es nada nuevo, pero sí un ataque a los derechos conquistados".

Asimismo, destaca que la Asociación de Ex-Presos Sociales de España pide que "la empresa lo sancione, lo retire del puesto, le retire el salario y, despúes de clarificar lo que haya hecho, que se mande el expediente al juzgado", ya que "es la obligación de la empresa, porque ese señor ha cometido un delito". Y advierten: "Si no se hace, estudiaríamos tomar acciones legales correspondientes".

Por otro lado, Jesús Grande, secretario de COGAM, admite que "es un parte de trabajo habitual cuando se hacen observaciones que los servicios de seguridad tienen que tener en cuenta", pero subraya que esto no quita la gravedad a los hechos. Así, COGAM pide a Metro de Madrid que les informe "de la situación de educación ciudadana que tienen en la empresa para evitar estos casos", ya que le parece "increíble que sigan retrotayéndose a la ley de vagos y maleantes como si fueramos apestados de la sociedad".

"Estamos dispuestos a ofrecerles cursos de formación para el personal laboral y educar en la diversidad a los trabajadores de Metro", asegura Jesús Grande a infoLibre, a lo que añade que COGAM estará en la reunión con el consejero del Transporte, donde esperan que se les dé más información sobre este caso así como que se les detallen las medidas que piensa tomar "respecto a lo que ha ocurrido, pero también respecto al futuro". No obstante, recuerdan que "la empresa debería vigilar para que eso no ocurriese" y subrayan que prefieren escuchar al responsable de transporte en la Comunidad de Madrid y ver la resolución del expediente antes de determinar si piden que se tomen acciones legales. 

Fuentes de Metro de Madrid apuntaron a este periódico que, dentro del expediente informativo que se abrió este jueves, también se está investigando "si ese documento estaba visto por superiores", por lo que reiteran que su objetivo es "llegar al fondo de la cuestión". "Son hechos lamentables que no se pueden permitir y no queremos que vuelvan a suceder", apuntan desde la empresa, que añade que "a partir de ahora se van a supervisar las notificaciones".

Del mismo modo, reitera la intención del consejero de Transporte de"pedirles perdón por lo que ha ocurrido" a los colectivos LGTB con los que tendrá la reunión del próximo lunes. Además, subraya que al autor de este documento "se le ha quitado de su puesto y se le ha apartado de sus funciones". Creen que aún es pronto para determinar si se tomarán acciones legales, por lo que prefieren esperar para ver "cómo termina la investigación y, dependiendo de las cirscunstacncias, actuaremos de la forma conveniente".

Besada contra la homofobia en Sol

COGAM prefiere no bajar la guardia ante la homofobia, por lo que ha convocado una movilización el próximo domingo en la madrileña puerta de Sol. Así, este 22 de febrero han organizado una besada a las 14.00 horas en este punto céntrico de la capital para mostrar su repulsa a lo sucedido en Metro de Madrid.

Fuente:http://www.infolibre.es/noticias/politica/2015/02/19/metro_madrid_homofobia_lgtb_28613_1012.html

jueves, 19 de febrero de 2015

Una circular interna de Metro de Madrid insta a los revisores a perseguir a gays, mendigos y músicos








  • En el documento se insiste a los trabajadores en que en estaciones como Sol se pida el ticket a estos colectivos
  • La empresa ha abierto una investigación después de que UGT destapara la existencia de ese documento

Metro de Madrid ha abierto una investigación para descubrir la autoría de un documento interno en el que se insta a los revisores a aumentar sus peticiones de tickets a determinados grupos como "gays, músicos" y "mendigos", una situación que ha provocado que los empleados se hayan opuesto de forma rotunda a acatar esta orden al considerar que atentan contra los derechos de los viajeros.

Fuentes de la empresa que gestiona el suburbano han señalado a Europa Press que ya se ha abierto una investigación para depurar responsabilidades y tomar medidas al respecto, lamentando que se haya producido un hecho de esta índole.

El conocimiento de Metro de este documento se ha producido a raíz de una denuncia de UGT, que ha exigido que se depuren responsabilidades sobre los autores de este documento que atenta contra los derechos fundamentales de los viajeros.

En el texto, al que tuvo acceso Europa Press, se puede observar cómo se indica que en determinadas estaciones como la de Sol se incida en las peticiones de tickets a "músicos", "mendigos" y "gays".

El secretario general de Metro de Madrid, Teo Piñuelas, ha manifestado a Europa Press que les ha sorprendido la existencia de este documento, ya que es algo "gravísimo" que se hagan rutas para que los trabajadores persigan a unos viajeros. "Creemos que los trabajadores se han negado de forma rotunda porque entienden que cualquier viajero es totalmente respetable", ha aseverado.