jueves, 14 de mayo de 2015

México: Homofobia y demagogia van de la mano en nuestro país








Ciudad de México a 12 de mayo.- Aunque la homofobia es un camino que ha marcado la historia de la comunidad LGBT, los avances se han consolidado tras la resistencia del colectivo, luego de encarar la adversidad y vivir plenamente su sexualidad; no obstante, el reconocimiento político y social de sus derechos es una batalla que se libra día a día sobre todo en periodos de elecciones en donde como dicen “prometer no empobrece”.

El informe de la Comisión Ciudadana contra los Crímenes de Odio por Homofobia (CCCOH), detalló que, en los últimos 19 años se han registrado mil 218 homicidios por homofobia en el país, aunque se estima que por cada caso reportado hay tres o cuatro más que no se denuncian; el estudio fue realizado por la organización civil Letra S Sida, Cultura y Vida Cotidiana con base en reportes periodísticos de todo el país; de acuerdo con este informe, las cifras posicionan a México en el segundo lugar a escala mundial en crímenes por homofobia, sólo después de Brasil, publicóProceso.

La académica Susana Vargas Cervantes recopila en un libro diversos textos que sobre travestis y homosexuales que publicó el semanario Alarma de nota roja entre 1963 y 1986; que presentaban a los homexuales y trasvestidos de forma altamente sexualizada para aumentar la estigmatización de la homofobia de los años 70’; los “mujercitos” término peyorativo que se usó en dicho semanario para identificar a los hombres afeminados, eran retratados posando; “Están detenidos pero en la fotografía están ocupando una realidad subversiva y por ello sostengo que estas funcionan como un sitio de resistencia y de rebelión a muchas formas de violencia en México”, señaló la experta en Filosofía.

Mientras tanto, la candidata a la gubernatura del PAN en San Luis Potosí, Sonia Mendoza, indicó en una reunión con la comunidad Lésbico, Gay, Bisexual, Transexual, Travesti, Transgénero e Intersexual (LGBTTI), se dijo respetuosa de los derechos y del Estado de Derecho y manifestó que buscará ser una gobernadora solidaria.

A su vez, la segunda mayor organización médica de los Estados Unidos, la American College of Physicians (ACP), se posicionó a favor del matrimonio entre homosexuales y en contra de las denominadas “terapias de conversión”; en relación a los planes de salud, la organización pide que se cubran “todos los servicios médicos a los transexuales del mismo modo que lo harían con otras personas”, en un artículo publicado en la revista de la organización Annals of Internal Medicine.

Viena otra ciudad “friendly” para los homosexuales y lesbianas; luego del triunfo el año pasado de Conchita Wurst, este año Viena, sede del festival de Eurovisión,albergará a cientos de homosexuales, grandes fans del espectáculo. De modo que ha querido tener un simpático guiño con las parejas que seguro van a verse estos días por la ciudad y ha incluído nuevos símbolos en sus semáforos. En uno de ellos vemos a una pareja de hombres, y en otro a una pareja de mujeres, ambas abrazándose, dándose la mano e incluso con un corazón.

domingo, 10 de mayo de 2015

Un arcoíris sobre Polonia

Robert Biedron, en la manifestación del día de la Mujer.






Con el primer alcalde gay en una ciudad, el católico país se enfrenta a los cambios sociales


Nadie escucha a los artistas. Aunque Julita Wojcik repitió hasta el agotamiento que su Arcoíris representaba la armonía y la tolerancia y no específicamente el movimiento homosexual, demasiados en Varsovia no la oyeron. La obra, un arco de flores artificiales plantado en la plaza Zbawiciela de la capital polaca, ha sido quemada cuatro veces desde su construcción en 2012. Hasta que Wojcik se cansó y cambió su discurso: si no os gustan los homosexuales, mi arcoíris simbolizará ahora su lucha por el respeto.
La comunidad gay ha ido abriéndose paso en un país orgullosamente tradicionalista. Uno de los incendios del arcoíris, durante una manifestación el Día de la Independencia de hace dos años, enfrentó a Polonia a una imagen de sí misma de la que no se sintió orgullosa. El Ayuntamiento aseguró que el monumento sería reconstruido las veces que hiciera falta y para los más progresistas se convirtió en un símbolo de la falta de respeto por la diversidad en un país en el que el 86% se declara católico practicante, por oposición al 45% de la muy católica Irlanda.
Cada conquista de los homosexuales ha comportado tragos amargos. En 2011 un diputado gay y una transexual fueron elegidos parlamentarios. Entonces Lech Walesa, padre de la Polonia moderna y Premio Nobel de la Paz, les pidió que se sentaran en la banca del final “o incluso detrás de una columna”. Nada hacía prever el gran salto de este año, cuando Robert Biedron, ese mismo diputado gay, ganó la alcaldía de la ciudad de Slupsk (97.000 habitantes) en el norte del país. Polonia tiene su primer alcalde públicamente homosexual.
Mariusz Kurc no sólo es amigo de Biedron, también dirige la revistaReplika, dedicada a la visibilización de los homosexuales. “Robert es un hombre de izquierdas que comenzó como activista LGBT [Lesbianas, Gais, Bisexuales y Transexuales] y que brilló como parlamentario. Slupsk lo ha reconocido por su eficacia, no por su orientación sexual”, cuenta en un café de la capital.
El impacto de este político ha sido tal que Mariusz habla de efecto Biedrot: “Antes de cada elección mi revista propone a los políticos gais que salgan del armario. En años sólo cinco lo hicieron pero, en las últimas municipales, gracias al tirón de Robert, hubo 20”.
Pequeños gestos kamikazes impulsan la liberación del colectivo. En los últimos meses a Mariusz le ha sorprendido que en la página Facebook de su revista muchos jóvenes cuenten que han acudido al baile del fin de bachillerato con una pareja del mismo sexo. “Al principio de la ceremonia se baila una polonesa en la que hombres y mujeres forman dos filas. Imagínate a esa chica con un vestido que está esperando a su novia en mitad de una fila de chicos trajeados”.
Las explicaciones para este lento cambio social abarcan la economía, la moral e incluso la geopolítica. Varias conversaciones con ciudadanos y analistas recuerdan que la homofobia se ha convertido en una bandera de la Rusia de Putin y que el este de Europa debe apostar por todo lo que no huela a putinismo. De forma más sobria, Agnieszka Lada, del Instituto de Asuntos Públicos, explica que la tendencia entronca con la apertura internacional del país. “La integración europea está influyendo sobre las costumbres. Los polacos viajan mucho y ven cosas que suceden en el extranjero. Eso amplía su tolerancia”.
Pero enfrente queda un rival fabuloso. La todopoderosa Iglesia católica siente estos cambios como un desafío a su influencia en un momento en el que desde la proliferación de publicaciones anticlericales a cierta (mínima) desafección de los jóvenes cuestionan la legitimidad de la religión para regirlo todo, por mucho que la mitad de los polacos afirmen pasar por el reclinatorio una vez a la semana. Esa es la razón de que, en la campaña que ha precedido a la votación de hoy para elegir un nuevo presidente para el país, la curia haya multiplicado las llamadas contra la tentación, apoyando abiertamente al partido ultranacionalista Ley y Justicia (PiS, en polaco). El arzobispo Henryk Hoser incluso ha avisado de que Polonia está en un proceso de “zapaterización” hacia la pérdida de valores.
En un desvencijado barrio popular de Varsovia en el que se venden trajes de novia de raso en los mercados y hay pequeños altares con vírgenes en las esquinas, esta amenaza a los valores tradicionales parece menos inmediata. En la puerta de una sede del PiS, Adam busca votos para su candidato presidencial, Andrzej Duda, que probablemente pase a segunda ronda contra el liberal e igualmente católico Bronislaw Komorowski. El local es muy modesto y lo presiden una cruz, un águila imperial polaca y un retrato de Juan Pablo II. Adam, 57 años y empleado de seguridad, desgrana el programa de su formación: una amalgama de reivindicaciones en defensa de las capas sociales desfavorecidas y el carácter cristiano del país. “Europa quiere destruir la religión como ha hecho en Francia o Inglaterra. Aquí ha empezado, pero lo vamos a parar”, explica. El PiS está obsesionado con el aborto (que no es legal), la píldora anticonceptiva y la natalidad, de las más bajas de Europa con 1,23 niños por pareja. Para revertir esa tendencia, entre sus recetas incluye subvenciones por el segundo hijo, guarderías gratis y bajar los impuestos para la ropa infantil.
No se trata de un problema menor. La preocupación por la caída de nacimientos la comparten todos en el país: desde los liberales económicos a los izquierdistas más recalcitrantes. Coinciden en identificarla con el trabajo femenino, los matrimonios más tardíos o la pérdida de interés en los patrones de pareja clásico, pero todos los que quedan a la derecha y a la izquierda de los liberales (en el poder) subrayan que es también un resultado directo de la precariedad a la que se enfrentan los trabajadores peor remunerados. Basta preguntar a una joven limpiadora en la Universidad para confirmar que el diagnóstico puede ser acertado: “Yo querría, pero es difícil tener una familia. Duda y el PiS hablan mucho de ella, y por eso los voy a votar”, cuenta. La mujer no quiere dar su nombre porque, tras años de contratos basura, al fin ha conseguido uno fijo.
Mientras el país se enfrenta a cambios sociales que lo alejan de su rígida tradición, el Arcoíris incendiario se levanta en la plaza entre los jóvenes que beben en los modernos bares de alrededor. Sus flores de plástico son el último test de Roschard nacional. Unos lo miran y ven en él la Sodoma que llega, otros la intolerancia que no se va. También hay quien piensa que habla de cosas más íntimas, como los nervios de una chica entre una fila de corbatas, esperando su turno para coger por la cintura a otra mujer y salir a bailar.

Un ‘tigre’ contra la discriminación

Los avances no deben llamar a la confusión. No se trata sólo de que en la ultramoderna Varsovia la visibilidad gay sea nula: en Polonia el colectivo no tiene derecho a las uniones civiles y los comentarios homófobos de políticos y figuras públicas son una constante. En muchas otras materias, como el aborto, con una legislación muy restrictiva y decenas de miles de mujeres que viajan a otros países de la Unión Europea para interrumpir su embarazo, la influencia de los sectores más tradicionales es incontestable.
Una decena de iniciativas para impulsar una ley a la que se pudieran acoger las parejas del mismo sexo ha terminado en fiascos parlamentarios. Los analistas más críticos aseguran que toda la influencia que la Iglesia ha comenzado a perder en la calle respecto a temas relativos a la vida privada la mantiene en las esferas de poder, donde desde el fin del comunismo ha desempeñado un papel fundamental.
“Hay gestos que se agradecen”, reconoce Marius Kurc, “pero hace 11 años era más optimista sobre los cambios. Aquí los gais tienen miedo. En muchos sitios no puedes decir que lo eres, y ni siquiera en la capital es posible coger de la mano a tu pareja”, apunta.
En este contexto, ha sido notable el impacto de campañas como la del popular boxeador Dariusz Michalczewski, conocido como El Tigre, en la que se declaraba un aliado del movimiento homosexual y pedía el derecho a adopción del colectivo, un tabú sobre el que, por el momento, ni se discute en el país.

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viernes, 8 de mayo de 2015

Demanda a todos los gays del planeta porque sí









UNA MUJER HOMÓFOBA DE NEBRASKA DECIDE ENCABEZAR UNA CRUZADA ANTIGAY APOYADA EN LA BIBLIA Y EN NOMBRE DE JESUCRISTO. SOLO QUIERE QUE SE RECONOZCA EN LOS TRIBUNALES QUE LA HOMOSEXUALIDAD ES UN PECADO


“Tengo sesenta y seis años, nunca pensé que vería el día en que nuestra gran nación y nuestro gran estado de Nebraska fueran cómplices del comportamiento lascivo de algunas personas”. No se puede decir que Sylvia Ann Driskell no tenga las cosas claras. Otra cosa es que la razón y la coherencia le hayan abandonado hace tiempo.

Y es que nuestra protagonista ha decidido capitanear una cruzada contra los gays por “romper las leyes religiosas y morales”. Seguro que en Indiana, de la mano del gobernador republicano y homófobo Mike Pence, estaría más tranquila. ¿Y qué se le ha ocurrido para que no le contamine el colectivo LGTB? Pues nada menos que presentar una demanda federal en contra de todos los gays, lesbianas, bisexuales y transexuales del planeta ante el tribunal de Omaha, en la que solicita al juez de distrito John M. Gerrard que juzgue la homosexualidad como un pecado.




Y lo hace a su manera, con un escrito de 7 folios lleno de faltas de ortografía y vacío de argumentos y jurisprudencia. Su principal baza es que “la homosexualidad es un pecado y los homosexuales lo saben, ¿que hacían entonces escondidos en el armario?”. Se apoya en la Biblia para tan categórica afirmación, y asegura hablar en nombre de Jesucristo. Todo un portento la señora. 




miércoles, 6 de mayo de 2015

Candidata de Irlanda del Norte propone “criminalizar la homosexualidad”




Susan Anne White propone “oponerse a la agenda LGBT, prohibir el aborto, instalar la pena de muerte para casos de asesinato, los castigos corporales en las escuelas y que las mujeres vuelvan al rol de ama de casa”.
La candidata municipal, de 55 años y oriunda de West Tyrone, se compromete a “oponerse a la agenda LGBT”. Su planteo, tal como lo define, es “hacer foco en la moral y en la peligrosa agenda homosexual”.
Entre sus propuestas, según consigna New Irish News, se encuentra la criminalización de la homosexualidad, la prohibición de celebrar el Orgullo Gay y dejar de financiar a las organizaciones LGTB.
Con estas ideas, la candidata afirma ser “una verdadera amiga de la comunidad gay”, puesto que “les dice la verdad”. “Los que no son sus amigos son los que les dan palmadas en la espalda diciendo que su estilo de vida es normal y aceptable”, sentencia.
Asimismo, arremete en su planteo contra las feministas, asegurando que “son responsables de los problemas sociales”. “Son responsables por la destrucción de la economía por haber destruido el concepto de familia en la que el padre sale a trabajar y la madre se queda en casa. Hicieron que las mujeres sientan que deben salir al mundo del trabajo”, opina.
En paralelo, su programa de compromisos electorales propone prohibir grupos musicales como Iron Maiden “por fomentar la anarquía sexual y las drogas”, la restauración de la pena capital para casos de asesinato, el cierre de las clínicas de abortos, hacer del adulterio un delito punible y oponerse a la “islamización de la cultura británica” eliminando todas las mezquitas de la región.
Además, la mujer defiende el derecho al castigo en la disciplina de los hijos y la importancia de volver a los castigos coporales en las escuelas. En ese sentido, en una entrevista al Belfast Telegraph, aseguró: “Yo no me considero extremista en absoluto. Mis puntos de vista sólo parecen extremistas porque la sociedad se ha alejado de los principios de Dios”.
No obstante, y por suerte, si bien es firme en sus postulados, tiene claro que no ganará la elección. “Creo en un Dios que puede hacer milagros, pero, en términos realistas, no creo que vaya a ganar. Mi preocupación no es tanto ganar, sino intentarlo, e intentarlo no es fallar”, afirmó al citado medio.

Marruecos arresta homosexuales “en secreto y sin que la opinión pública los conozca”








El próximo 17 de mayo se celebra el Día Mundial contra la Homofobia, y por elllo el colectivo marroquí Aswat (Voces) ha denunciado la situación que los homosexuales viven a día de hoy enMarruecos. Y es que en este país africano, como en tantos otros, los ciudadanos LGBT son perseguidos y castigados. Recordemos una vez más que allí la homosexualidad está explícitamente castigada en el Código Penal: quien cometa "un acto impúdico contra natura con una persona de su mismo sexo" se arriesga a penas de entre seis meses y tres años de cárcel, aunque a veces puede ser más incluso.

Esta organización, de carácter clandestino, ha documentado que entre el 26 de febrero y el 22 de abril de este año se han producido cuatro arrestos de ciudadanos que habían realizado relaciones sexuales con personas de su mismo sexo. "Ciertamente hay arrestos y juicios que suceden en secreto y sin que la opinión pública los conozca", indica el colectivo.

Estas detenciones, en ocasiones, terminan con penas de cárcel. Así sucedió al menos en dos de los casos, que tuvieron lugar en Marraquech. En uno de ellos, un marroquí y un senegalés fueron condenados a ocho meses de prisión cada uno y una multa de 1.000 dirhams (90 euros); en el segundo, un marroquí fue sentenciado a cuatro meses y 500 dirhams (45 euros) de multa.
Los otros dos casos fueron registrados en la ciudad de Agadir en abril, y uno de ellos tenía de protagonista a un ciudadano canadiense arrestado en su domicilio, si bien la organización no ha podido dar más detalles del desenlace.