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miércoles, 25 de abril de 2012

25 años de Lambda, 25 dias contra la LGTBfobia




El Col·lectiu Lambda celebra sus 25 años de historia con 25 días de actividades por el respeto a la diversidad sexual y contra los prejuicios.
·Lambda empezará el 25 de abril y se extenderá hasta el 19 de mayo. Entre las iniciativas se incluirán una besada por la visibilidad lésbica –el 26 de abril- y la jornada mundial contra la LGTBfobia -17 de mayo.  
El Col·lectiu Lambda de lesbianes, gais, transsexuals i bisexuals cumple 25 años trabajando día a día por el respecto a la diversidad sexual, por el reconocimiento de los derechos de las personas transexuales, por la dignidad de las personas que viven con el VIH; es la entidad decana en la lucha por que las mujeres lesbianas sean cada día más visibles, la asociación que ha sido detrás de batallas en todos los ámbitos por los reconocimientos de los derechos de las sexualidades minorizadas, en definitiva. Por eso, como ha señalado Jose de Lamo, coordinador general de Lambda, “esta fecha tan especial queremos compartirla con toda la ciudadanía, con una agenda repleta de actividades, de aquí al 19 de mayo, y dejando bien un claro mensaje: continuaremos al pie del cañón defendiendo la igualdad de lesbianas, gais, transexuales y bisexuales, y no permitiremos que nadie nos recorte los derechos ya conseguidos”.
  El Col·lectiu Lambda ha preparado una serie de actos que son sólo una muestra de la actividad que realiza la entidad, los ámbitos a los cuales llega, y la necesidad de que todo esto continúe: una reflexión obligada en la situación de crisis económica por la que atraviesa toda la sociedad “y que se ensaña especialmente en las lesbianas, los gais y las personas bisexuales y transexuales. Una crisis económica que también afecta a la entidad a través de los recortes y las deudas que mantienen las administraciones públicas con la asociación”, según ha manifestado Jose de Lamo.  
Entre las primeras actividades que se incluyen en esta agenda de celebración del 25º aniversario de Lambda, hay que destacar la programación del próximo 26 de abril, que pretende ser un llamamiento de atención a la “invisibilidad” que sufren las mujeres lesbianas. Porque, como ha dicho Mariana Urueña, secretaria de organización de Lambda, “las mujeres sufrimos una discriminación que tenemos que hacer ver cada día, para que la ciudadanía tome conciencia de las dificultades añadidas que tenemos a lo largo de nuestra vida por ser mujeres y lesbianas”.  
Este es un resumen de la agenda de actividades del Col·lectiu Lambda para los próximos días:
HOMOFOBIA
25 de abril 19h Fnac-St.Agustí
Presentación del libro "Quiero ser hetero", con su autor, Felipe Giner.
LESBOFOBIA
26 de abril 20h Pza Virgen
Día de la visibilidad lésbica. Sentada por la visibilidad lésbica.
27 de abril 20h Campo de fútbol Campus Blasco Ibáñez-UV
Partido de fútbol con el equipo femenino Heidis por la visibilidad lésbica.
27 de abril 1h noche Discoteca Javalon
Fiesta del Grup Jove del Col·lectiu Lambda.
28 de abril 18h Col·lectiu Lambda
Mesa redonda: “Memoria colectiva de una generación. 15 años del Grup de Lesbianes”.
DERECHOS HUMANOS
3 de mayo 19h Delante de la plaza de toros
Concentración para exigir una ley integral para las personas transexuales.
3 de mayo 19.30h Fac. CC.Socials-UV
Mesa redonda: “Violencia de odio hacia lesbianas, gais, transexuales y bisexuales”.
FAMILIAS LGTB
5 de mayo 18h Col·lectiu Lambda
Presentación del libro: El deseo de ser madre, con la autora, Anna Gimeno.
SEROFOBIA
5 de mayo 1h noche Discoteca Growl
Fiesta por la prevención del VIH-sida y de apoyo a las personas seropositivas.
BIFOBIA
13 de mayo 18h Col·lectiu Lambda
Charla: “Bisexualidad: herramientas para desmontar un armario de dos puertas”.
TRANSFOBIA
17 de mayo 19.30h Fac. CC.Socials-UV
Día internacional contra la LGTBfobia. Charla: “La realidad social de las y los adolescentes transexuales”.
LGTBFOBIA
19 de mayo 18h Col·lectiu Lambda
Presentación del proyecto-libro: Mujeres lesbianas y bisexuales inmigrantes. Historias de vida, en colaboración de la UJI y con la profesora Andrea Amat.
19 de mayo 20.30h Pza.Sant Valero
Concentración-memorial por las víctimas de la LGTBfobia.
COLABORAN
Facultat de Ciències Socials de la Universitat de València
Discoteca Growl
Discoteca Javalon
FNAC

domingo, 14 de noviembre de 2010

LIBRO SOBRE LA HOMOSEXUALIDAD EN EL CINE ESPAÑOL DE LA TRANSICIÓN: VAMPIRESAS LESBIANAS, LOCOS MARIQUITAS E INVERTIDOS TRISTES

La Tarde en 24horas: 10-03-2010. Entrevistamos a Alejandro Melero, autor de "Placeres ocultos. Gays y lesbianas en el cine español de la Transición", un análisis del tratamiento de la homosexualidad en el cine español. Asistimos al rodaje de la película "Todo lo que tú quieras" de Achero Mañas.


Hubo una vez una industria cinematográfica que pudo haberse llamado 'Ñollywood' y que, como la Bollywood india de los buenos tiempos, hacía películas como churros, vendía entradas por millones, calentaba las cabezas de su público (ay, el destape), y, entre otras cosas, era homófoba a más no poder. Lesbianas vampiresas, violadoras carcelarias, mariquitas flamencos, sodomitas que quieren engatusar a los buenos chicos, maridos impotentes atormentados por 'su' secreto... De ellos estaba lleno aquel cine español de los años 70 y 80.

Alejandro Melero Salvador, profesor de la Universidad Carlos III de Madrid, cuenta ahora la historia de aquellos desdichados gays que malvivían en películas como 'Él y él', 'No deserás al vecino del quinto', 'Flor de otoño' 'Me siento extraña', 'Las hijas de Drácula'... Su libro, 'Placeres ocultos. Gays y lesbianas en el cine español de la Transición' (editado por Notorious), puede hacer reír con el relato de aquella adolescencia nacional tan cazurra. Pero, en el fondo, es una historia triste, construida con los estereotipos de 'aquella' España.

"Hoy, en el cine español de temática gay existe una relajación que está muy bien, que se agradece", explica el autor a EL MUNDO.es. "En cambio, da pena pensar que el cine gay se sigue haciendo a base de excepcionalidades. Aparece un Almodóvar... y no tiene escuela ni contiinuidad".


lunes, 7 de enero de 2008

Una Discriminación Universal, nuevo libro sobre la represión de la homosexualidad bajo el franquismo y la Transición

Una Discriminación Universal, nuevo libro sobre la represión de la homosexualidad en España bajo el franquismo y la Tansición.
Contraportada Una discriminación universal

El objeto de estudio de Una discriminación universal no es exactamente la vida de los homosexuales. Tampoco se centra en la visión que tenía de ellos la España franquista, periodo que comienza con el final de la Guerra Civil, en 1939 y podría decirse que concluye en 1977, cuando se promulga la Ley para la Reforma Política. La finalidad del libro consiste en conocer cómo se construyó la homosexualidad en aquellas décadas, en cuanto categoría de pensamiento a la vez que fenómeno social. Se trata de indagar en los dispositivos que desde ámbitos como la teología, el derecho, la psiquiatría, etc., tejieron una matriz en la que se insertó esa orientación del sexo y el afecto. Es sabido que la construcción realizada no dejaba resquicios para otra actitud que la condena y la persecución. Si algunos homosexuales encontraron comprensión en su familia o amigos -lo que, dados los patrones morales de aquellas décadas, sería excepcional- esa actitud derivaría de las virtudes y sensibilidad de quienes les rodeaban. No podía surgir de las ideas imperantes, porque la mayoría tuvo que disimular su condición y padeció en su esfuerzo por expresar sus sentimientos, convertir en realidad los deseos y desarrollar sus emociones. Instancias de poder como el ejército, la medicina y las autoridades civiles y religiosas, se esforzaron por cerrar los huecos que podían existir para la dignidad, tanto en la sociedad como en las conciencias.


domingo, 24 de junio de 2007

El Holocausto silenciado

Miles de personas fueron perseguidas por los nazis por ser homosexuales. Pero al contrario que otor colectivos, tras la guerra ni siquiera tuvieron el derecho al reconocimiento por la represión que habían sufrido y fueron condenados para siempre al olvido.

sábado, 14 de abril de 2007

Manual para trabajar en el aula la orientación y la identidad sexual.

Autor: Lorenzo Carbonell; Editorial, Denes
En primer lugar agradecer a Lorenzo Carbonell que me haya invitado a prologar su libro titulado: ¿Qué es eso de la homosexualid? Es un manual para trabajar en el aula la orientación y la identidad sexual. Este manual posibilita el trabajo de la homofobia en el ambiente educativo, y se añade a los materiales que diferentes colectivos GLTB están sacando a la luz para naturalizar lo que es natural, la diversidad de orientación del deseo sexual de las personas.

Para el autor:
Especialmente va dirigido a padres, madres y fundamentalmente a profesionales de la enseñanza que necesiten de unos recursos educativos para abordar la homosexualidad desde el aula.





domingo, 1 de abril de 2007

Revista Orientaciones

Nº 7: Represión Franquista

NOTAS DE LECTURA
-José Miguel G. Cortés, Hombres de mármol. Códigos de representación y estrategias de poder de la masculinidad (por Javier Ugarte);
-Oscar Guasch y Olga Viñuales (eds.), Sexualidades. Diversidad y control social, (por Marieta Pancheva);
-Santiago Esteso, Ficciones en las fronteras de la Ley (por Dardo Cocetta)
-Javier Sáez, Teoría Queer y psicoanálisis (por Santiago Esteso)
-Fernando Olmeda, El látigo y la pluma (por Santiago Esteso)
-Andrés Isaac Santana, Imágenes del desvío. La voz homoerótica en el arte cubano contemporáneo (por Suset Sánchez)
OBRA GRÁFICA Y TAPA: Elena García-Oliveros
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Presentación. Por Equipo Orientaciones
El séptimo monográfico de Orientaciones se vincula muy especialmente con la línea de investigación que iniciamos en 2003, en el número dedicado al exterminio de homosexuales bajo el nazismo. No porque los temas sean parecidos u homologables, que no lo son completamente, sino por la necesidad de examinar y reconstruir la historia más reciente de las persecuciones;en este caso, la propia. De manera parecida a como lo planteamos en aquella ocasión, el objetivo del presente volumen, en el ámbito de los estudios generales sobre la represión franquista, ha sido romper el muro de silencio que existe en torno a las diversas formas de represión de las homosexualidades durante la dictadura del general Franco (1939/1975). Este vacío se ha empezado a llenar hace poco.
Comenzábamos la presentación de aquel quinto monográfico mencionando la eclosión de estudios historiográficos, documentos, testimonios, narraciones y películas que han abordado en los últimos años, con renovado interés, el despiadado capítulo de los Lagern, última consecuencia de esa cadena que, según Primo Levi (Si esto es un hombre, 1947), se inicia cuando se convierte en pensamiento sistemático la indeterminada percepción de que todo extranjero (cualquiera sea la forma de la otredad que encarne) es, o puede convertirse en, un enemigo. En este sentido, el razonamiento se despliega implacable: si el otro es un enemigo, y amenaza mi territorio (la nación, la comunidad, la ciudad), debe ser excluido, reformado o eliminado. A propósito de aquella multiplicación de escritos, en la que percibíamos la urgencia por meditar sobre el "presente más estricto", nos preguntábamos sobre el lugar que han ocupado las víctimas homosexuales en el marco de los estudios sobre las deportaciones y el exterminio nazi. La sospecha, o la constatación de una operación deliberada de ocultación respecto de los homosexuales, nos impuso en aquella ocasión la necesidad de investigar este tema, abriendo así una línea de reflexión completamente inexplorada en el ámbito hispano.
Una línea de investigación que el presente monográfico, en líneas generales, continúa, cambiando el escenario y el objeto de análisis, aunque manteniendo el interés por la homofobia enquistada en los totalitarismos que se han sucedido durante el siglo XX. Puntualmente, nuestra intención ha sido profundizar y enriquecer el conjunto de preguntas e hipótesis en torno de una cuestión, la represión franquista de los homosexuales, que sólo en los últimos años ha comenzado a despertar el interés de algunos historiadores y pensadores. Si devolverle a las homosexualidades un lugar de reflexión y producción crítica ha sido uno de los objetivos fundamentales de Orientaciones, estudiar desde diversas disciplinas y puntos de vista, y acaso también a partir de hipótesis y marcos conceptuales relativamente opuestos, la específica represión que la dictadura perfeccionó y ejercitó a partir de 1939 contra los homosexuales, se nos impuso como un tema y un trabajo ineludibles.
Para este séptimo monográfico decidimos estudiar la represión franquista atendiendo a dos aspectos. Por un lado, a los institucionales o materiales, como vienen expresados en la Ley de Vagos y Maleantes de 1954 o en la Ley de Peligrosidad Social de 1970, pero también en la vida de los homosexuales en las cárceles, así como en la producción en torno de la etiología y los tratamientos médicos y psiquiátricos. Por otro lado, a los aspectos culturales e ideológicos de dicha represión, especialmente la homofobia del régimen en relación con el nacionalcatolicismo que la dictadura se preocupó por resguardar de múltiples maneras, y en diversos ámbitos.
Los artículos que conforman el monográfico que presentamos no pretenden sólo describir y explicar cada uno de estos tipos de represión, sino, por el contrario, formular hipótesis que permitan profundizar en la comprensión de sus relaciones: cómo y hasta dónde estas formas de persecución e injusticia se superpusieron, determinaron y conformaron. En este sentido, atraviesa los artículos la pregunta acerca de la homofobia que la dictadura institucionalizó, y sus formas de continuidad, de pervivencia en la España post-franquista. Asimismo, recorre este conjunto de escritos otra reflexión general, siempre teniendo a las homosexualidades como objeto de referencia, respecto del retraso que supuso el franquismo –en una Europa en la que otros totalitarismos homófobos habían sido derrotados– en términos de modernización, justicia social, y consolidación de un estado laico.
En cuanto al "antes" de la dictadura, especialmente la II República, si bien algunos articulistas realizan algún acercamiento en relación con la política sexual dentro del espectro del liberalismo laico y los partidos de izquierda, es un objeto de estudio que dejamos para próximas indagaciones. Así como nos alejamos del "después" de la dictadura; en primer lugar, porque es un tema que hemos tratado ya parcialmente en el número 2 de la revista, por ejemplo a travésdel artículo de Kerman Calvo y algunos de los documentos publicados en el anexo histórico. En segundo lugar, porque consideramos que la situación social, política, ideológica y legislativa de las homosexualidades, entre el tardofranquismo y la transición, merece un tratamiento detenido.
Decíamos que, en los últimos años, el muro de silencio e indiferencia levantado en torno de la represión franquista de las sexualidades, y muy especialmente de las prácticas de gais, lesbianas y transexuales, ha comenzado a resquebrajarse gracias al empuje de textos como El moviment gai a la clandestinitat del franquisme (1970-1975) de Armand de Fluvià (2003), Redada de violetas de Arturo Arnalte (2003), o el más reciente El látigo y la pluma de Fernando Olmeda (2004). Estudios y reconstrucciones históricas que se suman a otras producciones como los documentales Sentenciados sin juicio, ganador de la octava edición del Festival internacional de cine gay y lésbico de Madrid (2003), y Los armarios de la dictadura, exhibido también en el mismo certamen. La naturaleza política de esta serie converge en la constitución de la Asociación de Ex Presos Sociales de España (2003), organización que ha subrayado el carácter perentorio que reviste el examen de este capítulo de nuestra historia de cara al presente, y a la justa e inexcusable recuperación de la memoria colectiva.
Una memoria que el séptimo monográfico de Orientaciones recoge e invita a escudriñar como un modo de compromiso con los tiempos que corren. Es importante resistir las revisiones exculpatorias, las lecturas blandas de la dictadura, y los tanteos de aquellos que aún pretenden indultar la historia y a sus protagonistas. Creemos que el contenido del presente monográfico va en esa línea al poner las cosas en su sitio a través del estudio de las fuentes principales de autoridad de aquellos años, y del amparo al testimonio de sus víctimas.

MONOGRÁFICO. Represión Franquista
Entre el pecado y la enfermedad. Por Javier Ugarte Pérez
La sublevación del general Franco contra la Segunda República resultó más costosa en tiempo y dinero, y sangrienta en vidas, de lo que previeron los militares del ejército africano, ya que el gobierno de la República encontró un apoyo entre la población que no esperaban los sublevados. Así que el levantamiento, que al principio tenía un aire decimonónico, acabó en guerra civil. Cuando ésta terminó, la nación estaba destrozada, económica, cultural y espiritualmente, y la represión de los vencedores contra quienes habían apoyado al gobierno republicano no ayudó a mejorar las cosas. (...)
Como el bando vencedor no tenía capacidad para crear una ideología justificatoria, dependieron de la única institución que fue capaz de proporcionarla, la Iglesia. Ésta aceptó ser el apoyo ideológico del régimen, pero impuso sus condiciones. (...) Demandas de una única religión oficial y sometimiento a los imperativos morales de la Iglesia en lo relativo al matrimonio, divorcio, concepción, homosexualidad, etc., que al franquismo no le costó aceptar porque formaban parte de su visión del mundo. (...)
Por lo que tiene que ver con el tratamiento médico de la homosexualidad, desde finales del siglo XIX se había impuesto en esta ciencia la convicción de que los homosexuales, a quienes se consideraba pervertidos en su variante de inversión sexual, eran enfermos que debían ser tratados por esta ciencia.

El Franquismo, ¿un régimen homosexual?. Por Gema Pérez-Sánchez
La dictadura del General Franco ofrece un claro reflejo de la concepción de las categorías de género y sexualidad típica del fascismo, articulada en un esquema binario en el que uno de los términos aparece siempre en posición de superioridad. En consonancia con el resto de estos regímenes, el fascismo español hizo de la estricta definición y contención de las dicotomías masculino/femenino y heterosexual/homosexual un elemento central de sus programas políticos e ideológicos. El control casi paranoico que ejerció el franquismo sobre las conductas homosexuales, sobre todo a finales del régimen, constituye un ejemplo significativo de la función de la segregación de géneros en los regímenes fascistas, al tiempo que un capítulo muchas veces relegado del papel de los gays, lesbianas, bisexuales y transexuales en la historia reciente de España.

"Consideraciones sobre tan repugnante tendencia sexual". La homosexualidad en la psiquiatría del franquismo. Por Antoni Adam Donat y Àlvar Martínez Vidal
Repugnancia es el sentimiento de aversión moral que, ante la homosexualidad, subyace en la obra de Antonio Vallejo Nágera (1888-1960), uno de los psiquiatras más influyentes en la España de la posguerra. La forma en que aborda la homosexualidad es representativa de la psiquiatría del franquismo, una psiquiatría que participó de las señas de identidad del régimen y que ha sido calificada de simple, personalista, arbitraria e impropia. Durante la dictadura, el mundo académico –no solo la medicina– se mostró impermeable ante cualquier acercamiento científico en torno a la sexualidad más allá de los temas relativos a la reproducción o de los capítulos reservados a las enfermedades venéreas. Por lo general, los asuntos relacionados con el sexo se dejaron en manos de la moral o, si acaso, de la autoridad gubernativa como materia de orden público.
A pesar de la ausencia de un discurso sistemático, es posible rastrear las ideas que sobre la homosexualidad subyacen en la psiquiatría oficial, en concreto en la obra docente de los dos psiquiatras más representativos del régimen franquista, el referido Vallejo Nágera y el renombrado Juan José López Ibor (1906-1991). Ambos fueron profesores en la Universidad Complutense de Madrid y autores de libros de texto destinados a la enseñanza de la psiquiatría y de la psicología médica. Bajo su magisterio directo –o a través del de sus discípulos– se formaron sucesivas generaciones de médicos así como de especialistas en psiquiatría y en medicina forense.

Estudio jurídico de la legislación represiva franquista. Por Jordi Terrasa Mateu
Tras la Guerra Civil, la dictadura del general Franco necesitaba dotarse de su propia normativa penal, labor que quedó resuelta con el Código Penal de 1944, norma que se ha llegado a adjetivar como liberal, conservadora, moderada, progresista, republicana y dictatorial. No se pronunció de forma explícita contra la homosexualidad, pero se sirvió sin reservas de los tres delitos mencionados en el párrafo previo para reprimir contundentemente a los homosexuales. (...)
La estrecha concepción moral de la época, la hipocresía, la mentira, la arbitrariedad de un poder judicial supuestamente independiente, el miedo,… éstos y otros factores favorecieron un enjuiciamiento de estos delitos que de forma habitual ignoraba los derechos fundamentales de los encausados en los que concurría la condición de homosexual.

Galería de invertidos. Vida cotidiana de los homosexuales en las cárceles de Franco. Por Por Arturo Arnalte
La cárcel se perfiló como destino infamante de los homosexuales en España a partir de 1954, como el manicomio lo había sido y lo seguiría siendo para las lesbianas, a las que el Estado y sus familiares, en lugar de encerrar, delegaban en el brazo médico del sistema represivo.
Que el destino de los heterodoxos sexuales no hubiera estado más definido en los primeros años del régimen es achacable sobre todo a un problema de prioridades. En cuanto la eliminación de opositores políticos fue alcanzando sus metas y el franquismo logró el visto bueno de Estados Unidos, gracias a su valor estratégico para las bases militares en la Guerra Fría, empezó a haber tiempo para poner orden en otros campos, como el sexual. La deficiencia represiva del sistema en este sentido se corrigió en 1954, con la revisión al alza de la Ley de Vagos y Maleantes, que incorporó al homosexual a la lista de delincuentes que debían ser apartados del ciudadano común, castigados y, en último extremo, rehabilitados mediante el trabajo forzado.

De la escritura tardía de la historia. Conversación a partir de dos libros recientes. Por Antoni Mora y Fernando Sánchez Amillategui
– ¡Veintiocho años de espera! Resulta curioso que nos quieran vender que vivimos en el mundo de lo vertiginoso y lo instantáneo, donde todo se sucede a velocidad de escándalo. Parece, en cambio, que esta regla no valga para lo histórico, o por lo menos para cierta historia, para la que incomoda a muchos y duele a unos pocos. ¿Cómo te explicas que hayan pasado casi treinta años entre la muerte del dictador y la aparición de estos dos primeros libros sobre la represión de los homosexuales bajo el franquismo?
– Pues no se qué decirte. A lo mejor vale la pena que hablemos de ellos...

ANEXO DOCUMENTAL
La aplicación práctica de la LPRS a través del estudio de un expediente de peligrosidad por homosexualidad. Por Jordi Terrasa Mateu
En un artículo de este mismo número nos hemos ocupado de la legislación de la que el régimen franquista se sirvió con el fin de reprimir a los homosexuales. En este anexo analizaremos la concreción práctica de uno de sus instrumentos más poderosos, la LPRS. En concreto nos referiremos al expediente de peligrosidad número 98/75, instruido en el Juzgado de Peligrosidad y Rehabilitación Social número 2 de Madrid. Seguiremos para ello el orden cronológico de hechos y los correspondientes documentos oficiales que los prueban.

Manifiesto de la Asociación de Ex Presos Sociales de España (ADES)
Miles de personas pasaron por las cárceles en España durante la dictadura de Franco y los primeros años de la Transición por su orientación sexual.
Hace ahora 25 años que se eliminó la homosexualidad de la Ley de Peligrosidad Social, continuación de la de Vagos y Maleantes, y que los últimos homosexuales abandonaron las cárceles de Badajoz y Huelva, después incluso de las primeras elecciones generales democráticas tras la Guerra Civil y de que los españoles aprobaran la Constitución.
Sin embargo, a diferencia de los presos políticos del franquismo, los presos sociales siguen esperando una rehabilitación moral y económica. El calvario que tuvieron que sufrir a causa de una legislación represiva, que hoy parece increíble para las nuevas generaciones de españoles educados en la democracia, no fue menor que el que sufrieron los opositores políticos a la dictadura. Pero el muro de silencio que oculta esta injusticia parece demostrar que aún se mantiene la maldición histórica que ha pesado sobre homosexuales y lesbianas, hasta el punto de que cabe afirmar que la lucha de los presos sociales es una asignatura todavía pendiente en la España democrática. Por esta razón, los firmantes de este Manifiesto queremos hacer un llamamiento a los colectivos miembros de la Federación Estatal de Gays, Lesbianas y Transexuales del Estado español para que reflejen en sus programas la lucha de los miles de homosexuales encarcelados durante el franquismo.
Pedimos a la Federación y a las demás organizaciones que exijan a todos los partidos políticos con representación parlamentaria que se comprometan a aprobar una ley que indemnice a las víctimas de la represión contra homosexuales, lesbianas y transexuales y que se permita la investigación de los archivos para que se pueda conocer con exactitud, sin cortapisas y de forma no traumática el alcance de la represión y determinar la cuantía de las indemnizaciones. Esta petición se enmarca dentro del esfuerzo colectivo que están haciendo los españoles para recuperar la memoria histórica bajo la dictadura. Con independencia de esta petición, los firmantes nos comprometemos a continuar con las acciones legales que hemos emprendido para alcanzar estas metas y diseñar otras que no excluyen elevar nuestra causa al Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo.

ESTUDIOS Y ENSAYOS
Claude Cahun y Marcel Moore. Una pareja literaria y artística de los años veinte precursora del género "neutro". Por Marie Jo Bonnet
La obra de Claude Cahun, a la que se ha hecho en los últimos años, considero que de manera abusiva, precursora de la vuelta a examinar las identidades de sexo y género, me parece el ejemplo mismo de esta comprensión imposible de la imagen de la pareja de mujeres en una sociedad que no ofrece otra alternativa a la mujer de vanguardia que rechazar "la feminidad" para existir en igualdad con el hombre. Descubierta al principio de los años 1990 gracias al trabajo de François Leperlier, la obra de Claude Cahun se conoce sobre todo por sus extraordinarios autorretratos en los que se muestra con la cabeza afeitada. Pero abarca otras facetas tan importantes como narraciones de sueños, los textos que aparecen en la revista del Mercure de France y en otras revistas menos conocidas como La Gerbe o Philosophies, traducciones y libros ilustrados con dibujos y fotomontajes (heliograbados) realizados por su amante Suzanne Malherbe.

Hacer la calle: violencia económica en España. La prostitución y el trabajo sexual, una forma más de violencia institucional. Por Carlos Fonseca Hernández
De muchas maneras se han tratado de controlar a las sexualidades periféricas. Ya sea a través de la injuria, el estigma, el rechazo o el control legal. En este sentido, el trabajo sexual representa un reto para la investigación que supone innumerables cuestionamientos. En la mayoría de los intentos de acercamiento se excluyen a los afectados. Este trabajo pretende dar a conocer su voz.La idea central gira sobre la posibilidad de concebir la prostitución como un trabajo más que contempla la venta de un servicio, no del cuerpo.Tal actividad es provocada por factores de distribución de la riqueza y de oportunidades. Aunque en algunos casos significa un simple acto hedonista de intercambio económico.

miércoles, 21 de febrero de 2007

Reforma de la Ley de peligrosidad y Rehabilitación Social



Reforma de la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social
Por Alfonso Serrano Gómez, Profesor adjunto de Derecho penal
Separata de la Revista de <>
Núm. 204-207, enero-diciembre, 1974 Escuela de Estudios Penitenciarios Dirección General de Instituciones Penitenciarias.

martes, 20 de febrero de 2007

Circulares Fiscalia del Tribunal Supremo



Circulares relacionadas
con;
Ley de Peligrosidad yRehabilitación Social
Fiscalia del Tribunal Supremo
Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social De 4 de agosto de 1970 y su reglamento para su aplicación, de 13 de mayo de 1971
Editorial; (Publicaciones ABELLA, 1972)

Peligrosidad Social y Delincuencia

Peligrosidad Social y Delincuencia
Hippies - Beatniks - Vagos - Gamberros - Rufianes - Enfermos mentales - Alcohólicos .- Toxicómanos - Proxénetas - Homosexuales - Prostitutas
.
Autor: Antonio Sabater Tomas
Magistrado-Juez Especial de Vagos y Maleantes de Cataluña y Baleares
.
Editorial; (Ediciones Nauta, 1972)

Ganberros Homosexuales Vagos y Malenates



GAMBERROS HOMOSEXUALES VAGOS Y MALEANTES

Autor: Antonio Sabater Tomas
Magistrado-Juez Especial de Vagos y Maleantes de Cataluña y Baleares
(Editorial Hispano Europea, 1962)

domingo, 11 de febrero de 2007

el Látigo y la pluma




Fernando Olmeda Reivindica en un libro el honor de los perseguidos durante el franquismo por su condición sexual. Este periodista recoge en 'El látigo y la pluma' cien testimonios reales y numerosos documentos

MADRID, 19/5/04 (EUROPA PRESS)


El periodista Fernando Olmeda, que actualmente es editor y presentador de la edición fin de semana de Informativos Telecinco, reivindica en 'El látigo y la pluma' (Editorial Oberon) el honor de los perseguidos durante el franquismo por su condición sexual. En el libro, el autor reconstruye la realidad de la época, se sumerge en sus catacumbas y, de la mano de los protagonistas, de las víctimas, revela el daño que causó el régimen de Franco a cuantos consideró sus enemigos, los homosexuales entre ellos.

"Tenía ganas de investigar otros territorios periodísticos además del de la televisión, y había poco escrito sobre las persecuciones por motivos sexuales durante el franquismo, por lo que reuní todo lo escrito, realicé entrevistas y busqué documentos nuevos", explicó hoy en rueda de prensa este profesional de la Información, que también es autor de 'Españoles de Oro' (1999) y coautor de 'Medios de comunicación, sociedad y educación' (2001).

"Muchos homosexuales sobrevivieron en espacios de placer clandestino, otros llevaron una doble vida, otros fueron a la cárcel...", prosiguió Olmeda quien denunció "la doble moral y la indecencia" de la dictadura, "que justificaba la homosexualidad cuando este comportamiento se daba entre curas, policías, militares...", recordó.

En esta misma línea, este escritor y periodista afirmó que la persecución de los homosexuales por parte del régimen mostraba "debilidades que no se podían permitir en el ejército vencedor". Además, señaló que tampoco hay que olvidar "la mala educación, de la España de la espada y la sacristía, que recibieron nuestros abuelos y padres y que aún estamos pagando", aseguró.

MAQUINARIA REPRESIVA

En definitiva, Olmeda indicó que los 100 testimonios que recoge el libro, así como los documentos, entre los que se encuentran expedientes de peligrosidad que no han visto la luz hasta ahora, "reflejan la siniestra maquinaria represiva del régimen". "El tema del libro es tan de actualidad que no sabía cómo terminarlo", añadió un escritor que también recoge en la obra el vacío legal existente tras la caída del régimen.

Por su parte, Eduardo Mendicutti, encargado de presentar 'El látigo y la pluma', manifestó que esta obra es "necesaria para recuperar la memoria". "Es un libro político en el mejor sentido de la palabra, lo que no está reñido con el corazón y la emoción que contienen, ya que el compromiso político se transforma en solidaridad", añadió un escritor convencido de que "no hace falta ser homosexual para compartir e indignarse" con los que la obra cuenta.

Mendicutti defendió "a la vanguardia de la salida del armario", así como a la gente de la calle que ofrece sus testimonios en 'El látigo y la pluma'. A su vez, destacó "la vitalidad y la disidencia política que no se dejó vencer", a la vez que subrayó como Olmeda recoge el rechazo de la izquierda franquista hacia los homosexuales.

Finalmente, el también escritor Rafael Torres, director de la Colección La Buena Memoria, dentro de la cual se ha editado la obra de Olmeda, indicó que ésta "persigue la memoria buena, que es la de los que vivieron la historia". "Este libro permite entender el sufrimiento de los perseguidos. Resucita las biografías destrozadas por el franquismo", concluyó.

Redada de Violetas



Arturo Arnalte Barrera

Prólogo de Jerónimo Saavedra

Epílogo de Pedro Zerolo

Año 2003 Páginas 408
Editorial La Esfera de los Libros.

Nota del autor:

Considerados como delincuentes, muchos homosexuales españoles, además de sufrir todo tipo de insultos, agresiones y humillaciones, fueron victimas de una represión estatal organizada que apuntaba a la estigmatización, la segregación e incluso la reclusión en cárceles o colonias penitenciarias (verdaderos campos de concentración), durante el franquismo. Primero en virtud de la Ley de Vagos y Maleantes y , a partir de 1970, de la de Peligrosidad Social, en un sinistro episodio que ha permanecido hasta ahora prácticamente ignorado.

Sinopsis: A Emilio y Antonio, Málaga se les quedó pequeña a los 18 años. Para dos jóvenes con ansias de vivir, bastante desparpajo y una orientación sexual heterodoxa, la capital andaluza ofrecía en 1970 pocos alicientes. De manera que en abril de ese año juntaron sus ahorros, metieron en la maleta las mejores prendas del armario y, con unas cuantas direcciones de amigos en el bolsillo, emprendieron viaje hacia el norte, hacia la mítica Barcelona, que desde el sur andaluz se perfilaba como gran metrópoli de la oportunidad y la desmesura. Los dos creían tener buenas razones para dejar atrás el escenario de la adolescencia. Antonio Gutiérrez Dorado, nieto del diputado socialista Luis Dorado Luque, fusilado durante la Guerra Civil, estaba cansado de estar considerado en el barrio primero como «el hijo de la roja» y después simplemente como «el maricón». Particularmente esto último era motivo de fuerte tensión con su padre, que contaba en su historial familiar con un heroico voluntario de la División Azul. Lo de Antonio se sabía en casa desde que en 1966, a los 14 años, le pillaron con sus compañeros de instituto en un bosquecillo junto al río Guadalmedina entregado a juegos sexuales a los que conscientemente no atribuía significado específico. Hasta el día en que un trabajador de la empresa Cetesa, en las cercanías, observó la escena y atrapando a un par de críos logró arrastrarlos al cuartelillo de la Guardia Civil. El chaval no entendía nada de lo que estaba pasando hasta que se presentó su padre a recogerle y le dio tal paliza que aún no la ha olvidado. Aquellos golpes fueron el brusco adiós a la infancia y la bienvenida a una realidad social que mostraba un rostro severo para quienes se sentían atraídos hacia personas de su mismo sexo. Sin embargo, la pedagogía de la bofetada y el cintarazo no logró anular su interés por los chicos. Tan sólo hacerle más cauto y escoger con sumo cuidado los lugares de encuentro. Y ni la Guardia Civil ni la familia podían hacer nada por frenar el crecimiento imparable de un fenómeno que estaba inoculando en España modos y modas que poco a poco minaban las bases de un régimen hasta entonces «de misal y sacristía». Un cáncer crecía a tiro de piedra de Málaga: Torremolinos. La ciudad costera estaba experimentando un crecimiento acelerado con un turismo de élite que imponía sus gustos y caprichos. En 1970, once de los 18 ministros del Gobierno eran del Opus Dei, incluido su vicepresidente, el almirante Luis Carrero Blanco, pero entraron en España 24 millones de turistas. Ese torrente humano supuso la importación de comportamientos hasta entonces insólitos en la Península. Escritor de éxito en la época, Ángel Palomino retrató en Torremolinos, Gran Hotel, accésit al Premio Alfaguara de 1971, esa sociedad cosmopolita, derrochadora, aburguesada que se daba cita en sus guetos de la costa del Sol. Cientos de coches medio locos; matrículas de la Europa desarrollada, algunas de la Europa en vías de desarrollo y muchas de los países norteafricanos que ni están en vías de desarrollo ni parecen muy decididos a estarlo, pero que, justamente por eso, lanzan al mercado del ocio y a la aventura de la especulación cantidades increíbles de dinero birlado, de dinero que se niega al remedio de hambres y desdichas indígenas; que sale por la puerta falsa de los ministerios de opereta, de las prefecturas semiguerrilleras o de los relatos roqueros de un feudalismo que no destierra ni Alá. Es una sociedad cuyos protagonistas bien habrían podido tomar como modelo a Jaime de Mora y Aragón, hermano de la reina Fabiola de Bélgica, medio playboy medio enfant terrible de la aristocracia española. Jimmy de Mora vivía de introducir en la alta sociedad marbellí a jeques del petróleo y tiranos de la catadura del zaireño Mobutu Sese Seko que, como en la fábula de Palomino, invertían allí el dinero robado a sus pueblos miserables. Caciques, princesas ajadas, prohombres del régimen y marqueses podridos de dinero se codeaban con la farándula en espacios donde se consentía, cuando no se cortejaba, la excepción a la norma y en los que no faltaban homosexuales aceptados por su poder adquisitivo y porque la moral siempre tuvo reservados para uso de las clases altas. En la obra citada de Palomino, los imaginarios marqueses de Mistral invitaban a sus fiestas: […] a un escritor famoso, tres pintores eminentes y una artista de cine doblemente ungida en Roma y Hollywood con los óleos del escándalo y de la gloria. Hay también un psiquiatra importante y dos ministros, un arquitecto que no proyecta pisos de menos de seis millones de pesetas, un inglés desconocido y un invertido alborotador, lleno de cadenas, colgantes y malas intenciones, que trata a las damas con descaro de fulana y a los hombres con pérfida familiaridad. Torremolinos fue una de las primeras ciudades en España con bares gay ante los que, con la salvedad de alguna redada excepcional, las autoridades solían hacer la vista gorda, pues formaban parte de la burbuja de tolerancia que las divisas del turismo se compraba en la España de Franco. Desde ellos, de forma imparable, su veneno se iba filtrando lentamente al resto del país. En el Pasaje de Begoña y alrededores se arracimaban media docena de locales donde los turistas homosexuales podían exteriorizar sus inclinaciones y conocer a efebos locales, fácilmente presas de la fascinación por su afán de novedad y aventura y por la generosidad de los extranjeros. Otro autor de best sellers en los setenta, James Michener, sitúa en esa ciudad malagueña su obra Hijos de Torremolinos, publicada en 1971. Uno de sus protagonistas la describe así: No es una ciudad, no es un pueblo. Es algo que nunca se había visto en el mundo. Te diré lo que es: es un refugio en el que se puede huir de la locura del mundo. Aunque resulta que es un refugio totalmente loco. El protagonista de la obra, Joe, un norteamericano que huye del servicio militar para eludir la guerra de Vietnam, se cruzaba por sus calles con «muchachos exageradamente afeminados», que paseaban «cogidos de la mano». Para empezar a ganar dinero, un conocido le recomienda: […] si te pones tus pantalones más ceñidos y bajas por esta calle hasta un bar llamado el Wilted Swan, entras y pides una limonada, en un cuarto de hora encontrarás a alguien dispuesto a pagarte los gastos durante todo el tiempo que te apetezca estar aquí. Ese entorno jaranero, deslumbrante, alternativo y atípico se convirtió en la escuela de Antonio y de su amigo de esos años, Emilio Sánchez Moreno. Nacido también en 1952, aunque de una humilde familia de pescadores, que ocupaba una pequeña vivienda en una corrala de vecinos del Altozano malagueño. En Torremolinos, Antonio y Emilio, jóvenes, latinos, salaos y bonitos de cara, se llevaban a los guiris de calle y éstos «invitaban a copas, lo pagaban todo, te compraban esto y lo otro, te regalaban una prendita», recuerda Antonio. «Triunfábamos como el Avecrem», resume Emilio. Flirteaban a partir de las diez o las once de la noche en bares con nombres tan sugerentes como El Incógnito, después de que cerraran las discotecas de tarde y antes de que abriera la mítica Villa Ariel, un chalecito en la zona de Montemar donde dos hombres podían bailar agarrados, «como en un cuento». Pero el cuento tenía reservado el derecho de admisión para los ricos o para los extranjeros. Antonio, que disponía de dinero porque su padre le había puesto a trabajar en el comercio, regresaba los fines de semana a casa hacia las dos o las tres de la mañana, en un ambiente familiar cada vez más enrarecido. Para atajar las habladurías, sus padres le obligaron a acudir a un psiquiatra, que apenas se limitó a hacerle una serie de preguntas convencionales sobre las amistades que frecuentaba y qué hacían en sus escapadas. La presión familiar y la farsa médica le impacientaban. Poco a poco, le iba llegando la hora de tomar las riendas de su propio destino