domingo, 24 de mayo de 2015

Irlanda aprueba el matrimonio gay por una amplia mayoría







El sí gana el referéndum con un 62% de los votos


Irlanda se ha convertido en el primer país del mundo que aprueba por votación popular el matrimonio entre personas del mismo sexo. Pasadas las ocho de la tarde (hora peninsular española) concluyó el recuento: el sí ha obtenido un 62% de los votos en el referéndum celebrado el viernes, frente a un 37% del no. El número de papeletas con el sí (1.2 millones) casi duplica a las del no. la participación ha sido de un 60,5%.
Los primeros datos del recuento de votos, iniciado a las diez de la mañana del sábado (hora peninsular española), apuntaban ya a una victoria del sí en el referéndum sobre la legalización del matrimonio entre personas del mismo sexo en Irlanda. El ministro de Igualdad, Aodhán O’Ríordáin, ha avanzado ha declarado esta mañana: “Creo que está ganado. He visto urnas abiertas, de áreas medias que no tienen por qué ser necesariamente liberales, y están rotundamente votando sí”.
O’Ríordáin ha sido el primero de una serie de diputados que, desde sus correspondientes circunscripciones electorales, han repetido el mismo mensaje: que todo indica que el sí, tal como estaba previsto, va a ganar. Incluso uno de los principales actores de la campaña por el no ha admitido que es muy probable que suceda. “Todo el mundo parece estar prediciendo un sí, y ese parece ser el caso por el momento. Es decepcionante”, ha declarado John Murray, del católico Instituto Iona.
Se trata de todo un acontecimiento histórico para un país, fuertemente católico, en el que la homosexualidad era ilegal y se pagaba con penas de cárcel hasta 1993.
Todos los partidos políticos han pedido el voto por el sí, igual que los principales periódicos. Todas las encuestas publicadas antes del viernes, día de la votación, indicaban una victoria del sí por un cómodo margen. Pero nadie descartaba un estrechamiento del margen debido al voto del llamado “no tímido”, el de aquellos ciudadanos que, en el contexto de una campaña mucho más visible del sí, podrían ocultar su voluntad de que se mantenga el statu quo.
La participación parece haber sido alta, mucho mas que en otros referendos celebrados en el país. Al cierre de los colegios electorales a las once de la noche (hora peninsular española), la cadena pública RTE estimó que la participación podría situarse entre el 50 y el 60%. La alta afluencia a las urnas da una idea del interés que ha suscitado en este país, aún mayoritariamente católico, la propuesta de legalización del matrimonio homosexual planteada por el Gobierno de Dublín, de coalición entre conservadores y laboristas.
Algo más de 3,2 millones de irlandeses mayores de edad se habían registrado para votar. Debían responder, marcando la casilla del sí o la del no, si la Constitución irlandesa debe cambiarse para incluir la siguiente frase: “Pueden contraer matrimonio de acuerdo con la ley dos personas sin distinción de su sexo”. Había otra cuestión que se sometía al voto popular: si se reduce o no el límite de edad legal (de 35 a 21 años) para poder ser candidato a presidente. El recuento ha empezado por las papeletas del matrimonio entre personas del mismo sexo.
La movilización de los jóvenes urbanos habría sido un factor clave en la victoria del sí. En Dublín, en cuya área metropolitana vive casi un tercio de los 4,5 habitantes del país, se calcula que la participación puede haber llegado al 65%. Y en Cork, la segunda mayor ciudad, al 60%. Hasta 60.000 personas se registraron para votar en los últimos meses, muchas de ellas irlandeses residentes por todo el mundo que no querían perderse un momento histórico. No era posible el voto por correo, y podían votar a todos los irlandeses que hubieran emigrado de su país hace menos de 18 meses.
En la capital, el triunfo del  puede ser rotundo. En el distrito oeste, con un 13% de votos escrutados, un 73% de los ciudadanos se han mostrado a favor. Este porcentaje es del 70% en el centro oeste y de entre el 60 y el 65%. En el centro-norte, el  alcanzaría un 70%, según las mejores perspectivas. "Parece que esta cuestión ha tocado un nervio en los irlandeses y me siento orgulloso de ser un ciudadano de este país", ha aseverado el ministro.
Irlanda se suma finalmente a la tendencia global de extender el derecho a contraer matrimonio a las personas gais. Las bodas entre personas del mismo sexo son legales en 19 países de todo el mundo, en todo su territorio. Además, dicho derecho se reconoce en parte del territorio de Estados Unidos, México y Reino Unido (el matrimonio gay sigue siendo ilegal en Irlanda del Norte, una de las cuatro naciones que lo componen).
Dos motivos convierten el caso irlandés en especial. El primero es que aquí son los ciudadanos con sus votos quienes deciden sobre el tema, dado que la Constitución del país solo se puede modificar por referéndum.
El segundo motivo es de carácter histórico: el país, en el que hasta hace poco la Iglesia Católica tenía un importante peso en la política, fue uno de los últimos del mundo occidental en que la homosexualidad constituía un delito castigado con penas de cárcel. No fue hasta 1993 que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos declaró ilegal la legislación hasta entonces vigente, heredada de la vecina Inglaterra. El divorcio se legalizó en 1995, los anticonceptivos en 1985, y el aborto sigue siendo ilegal incluso en el caso de violación.

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Fuente:http://internacional.elpais.com/internacional/2015/05/23/actualidad/1432372207_623361.html

viernes, 22 de mayo de 2015

“Los gais en Irlanda ya no somos monstruos, sino hijos y vecinos”

David Norris, retratado en su casa de Dublín. / LIONEL DERIMAIS







Norris es el hombre que logró la descriminalización de la homosexualidad en el país

Es el intelectual que rehabilitó el prestigio de James Joyce en Irlanda. Fue el primer cargo electo abiertamente gay del país, es senador independiente desde 1987 y se presentó a presidente en 2011. Pero David Norris, de 71 años, pasará a la historia como el hombre que logró la descriminalización de la homosexualidad en Irlanda, tras emprender un largo proceso judicial que terminó con unpronunciamiento del Tribunal Europeo de Derechos Humanos en 1988. Cinco años después la homosexualidad era legal. Recibe en su casa a EL PAÍS dos días antes del referéndum por el matrimonio gay.Él, advierte, no planea casarse. “Después de tantos años empujando la barca, al final he olvidado subirme en ella”, lamenta. “Pero sería muy bello verla partir”.
Pregunta. ¿Cómo se siente, después de tantos años de lucha, al ver partir esa barca?
Respuesta. Es una notable trayectoria para una vida el pasar de ser definido como un delincuente por tu sexualidad a poder, si gana el sí en el referéndum, casarte con la persona que elijas. Es maravilloso que los ciudadanos irlandeses voten que sea un ciudadano como ellos.
P. ¿Qué ha cambiado en Irlanda en todos estos años?
R. En los años 50 y 60 la Iglesia Católica tenía un fuerte mando sobre la política. La legislación se enviaba al arzobispo de dublin para que la aprobara. Pero ha habido una cascada de escándalos de abusos sexuales a niños en la Iglesia, en los que no solo fueron los perpetradores, sino que la jerarquía deliberadamente los protegió y facilitó sus apetitos violentos. Otro cambio es que en la Irlanda en la que yo crecí había una emisora de radio, ninguna televisión y casi ningún periódico extranjero. Ahora la explosión de los medios ha derribado los muros de aislamiento. Por último, cuando yo supe que era gay creía que era el único. Debido al silencio, no había modelos de conducta. El proceso judicial en que yo demandé al Estado de Irlanda en el tribunal supremo y luego en el europeo, para cambiar la ley penal por la que los hombres gais podían ir a prisión de 10 años a perpetuidad, en ese proceso hubo testigos internacionales de todo el mundo. Y eso rompió el silencio. Ahora ya no somos vistos como monstruos depredadores, sino vecinos, tíos, hijos.
P. ¿Qué peso tiene hoy la Iglesia en Irlanda?
R. Hay curas muy respetados. Pero la gente ya no acepta la palabra de la Iglesia como ley. Y eso no empezó con la homosexualidad, sino con la contracepción. La Iglesia dijo que era pecado pero la gente vivía sus vidas normales de casados. Esa fue la primera gran ruptura.
P. ¿Cómo era luchar en los años setenta por los derechos de los gais en Irlanda?
R. Lo que me llevó a actuar fue un sentimiento de injusticia e indignación. Después del primer shock de comprender que era gay, me di cuenta de que había una generación antes de mí, empresarios y profesionales exitosos, que tenían sus cenas privadas, y que no hacían nada contra la injusticia. A mi me pudo la injusticia. ¿Y cómo fue? ¡Fue absolutamente maravilloso!
P. Usted citó a un luchador por la emancipación católica irlandesa del siglo XIX, Daniel O’Connell, para hablar de la libertad de los homosexuales.
R. Malvados miembros de la ascendencia protestante privilegiada dijeron entonces que, al dar libertad y dignidad a los católicos, disminuiría su propio sentimiento de libertad. Es lo mismo que dice la gente del no ahora. Él respondió que la dignidad y la libertad humanas no son finitas. No son cosas que, si las divides y se las das a otras personas, te quedas tú con menos. De hecho, al dárselas a otra gente incrementas enormemente el sentimiento de dignidad y libertad para todo el mundo. Y yo creo que eso es cierto y aplicable a extender a los homosexuales el derecho a contraer matrimonio.
P. ¿Cómo valora esta campaña?
R. Ha enriquecido la conversación entre los gais y sus familias y amigos. La parte del no habla de los derechos de los niños, y la comisión del referéndum se ha cansado de decir que eso no tiene nada que ver con lo que se vota. Lo hacen para confundir a la gente. Y la gente confundida vota no.
P. Joyce dijo que la religión, la familia y el nacionalismo eran las fuerzas que oprimían a la sociedad irlandesa.
R. Yo soy una persona religiosa. Una de las pocas que quedan, supongo. La religión estrecha, el nacionalismo estrecho y las constricciones de una familia disfuncional, eso era de lo que Joyce escapaba. El Dublín de Joyce era una ciudad dormida, paralizada. Pero ahora es muy viva y todas las grandes preguntas están sobre la mesa, para que las debatan los ciudadanos. Somos una sociedad más abierta y libre que la de Joyce.
P. ¿Cómo cambiará el país si gana el sí?
R. Será más libre y abierto. Los gais jóvenes podrán respirar mas fácil. Los partidarios del no dicen que los derechos de los homosexuales están protegidos por las provisiones de igualdad en la constitución. Pero esas provisiones estaban ahí cuando demandé al Estado para eliminar la ley que nos criminalizaba. La justicia decidió que no había nada desigual en mandar a los gais a la cárcel. Si gana el sí los gais serán bienvenidos a la sociedad irlandesa como ciudadanos completos e iguales.

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jueves, 14 de mayo de 2015

Otro crimen de odio en El Salvador: Mujer trans es asesinada



La comunidad LGBTI se viste de luto previo a la V Marcha contra la Trans, Lesbo, Homo, Bi e Interfobia El Salvador 2015. A pocos de días de realizarse la actividad, una mujer trans conocida en el ambiente como Anlly Ferrety, fue asesinada en su propio negocio, en el departamento de Santa Ana, al occidente del país.
El crimen de odio fue dado a conocer a través del perfil de Facebook de Colectivo Alejandría, institución que tiene bajo su cargo la organización de la V Marcha contra la Trans, Lesbo, Homo, Bi e Inter fobia El Salvador 2015.

El repudio y la demanda de justicia al Estado salvadoreño, ante el crimen, se hizo sentir de inmediato por miembros de la comunidad LGBTI y población heteroaliada.
Este reciente crimen de odio se suma a la larga lista de muertes sin justicia en El Salvador, una de las razones por la cual la organización de la V Marcha contra la Trans, Lesbo, Homo, Bi e Inter fobia El Salvador 2015 este año tendrá como destino la Asamblea Legislativa.
Buscan demandar leyes a favor de la comunidad LGBTI como la Ley de Identidad, la tipificación de los crímenes de odio en el Código Procesal Penal, una ley contra el estigma y la discriminación por orientación sexual, identidad y expresión de género.
Se espera la participación de población LGBTI de los 14 departamentos de El Salvador este jueves 14 de mayo, día en que se realizará la V Marcha contra la Trans, Lesbo, Homo, Bi e Inter fobia El Salvador 2015.

Retiran una publicación escolar que asocia la homosexualidad a un riesgo para la salud







Un fascículo realizado por la Universidad de Navarra en colaboración con la editorial SM para alumnos de 3º de la ESO de colegios de Madrid y Valencia ha sido retirado por homófobo. En el artículo se asocia la homosexualidad a un mayor riesgo para la salud y multiplicidad de parejas mientras que define la heterosexualidad como un compromiso estable y protegido por el amor.

Los autores de un texto sobre sexualidad, integrado en una publicación utilizada en 3º de la ESO en varios colegios de Madrid y Valencia, han decidido retirarlo tras ser calificado de "homófobo" por varios colectivos.
Los autores de este fascículo sobre sexualidad son profesionales de las ramas de Medicina, Biología y Enfermería de la Universidad de Navarra.

"Estudios científicos ponen de manifiesto que la homosexualidad y la heterosexualidad no son equiparables desde el punto de vista de la salud. Esto se debe a la propia naturaleza de la relación homosexual, que supone asumir un mayor riesgo y suele asociarse con multiplicidad de parejas", señala uno de los párrafos.

En otro se dice que "la heterosexualidad, contexto de un compromiso estable y protegido por el amor y la fidelidad mutua, es el modo más saludable de sexualidad" y añade que "es también el entorno más óptimo para la educación de los hijos, donde aprenden a amar y, por naturaleza, son amados".

Se trata de un fascículo realizado por la Universidad de Navarra en colaboración con la editorial SM. Esta compañía indica que tiene acuerdos con algunas instituciones escolares por las que les permite "personalizar las ofertas para sus alumnos, incorporando contenidos propios de estas instituciones o de terceros".

"SM les cede algunos elementos gráficos para que los materiales incorporados mantengan una cierta unidad visual, pero no puede asumir ninguna responsabilidad sobre los productos que no forman parte de su plan editorial ni de su línea editorial", aclara.

Sin embargo, la editorial apunta que esta obra "no forma parte del plan editorial de SM ni responde a su línea editorial ni lleva el logo de SM ni figura SM en los créditos, ni aparece en el catálogo de SM". También afirma que es "fácil comprobar" en la base de datos del ISBN que no se trata de un libro de esta editorial.

La polémica surgió este martes tras la publicación en Twitter de una foto de los dos párrafos sobre sexualidad. La asociación Arcópoli se hizo eco y exigió la retirada del material, una petición que ha sido refrendada el secretario de Movimientos Sociales del PSOE, Pedro Zerolo. Además, una ciudadana ha pedido en Change.org su retirada al considerar que "fomenta la homofobia".

El Barça pide respeto para los homosexuales






La homosexualidad en el deporte todavía sigue siendo un gran tabú. Este tipo de temas rara vez se comenta en los vestuarios y pocos son los que se deciden a luchar abiertamente contra la homofobia. Por supuesto, en el fútbol de elite hay gays, como ocurre en todos los ámbitos de la sociedad, pero las presiones que se ejercen en un círculo tan masculino y muchas veces machista dejan a algunos deportistas sin la posibilidad de vivir su sexualidad con libertad.
Michael Sam fue el futbolista profesional de fútbol americano que salió del armario el año pasado. Sin embargo, Jason Paul Collins fue un auténtico pionero en 2012 cuando proclamó su homosexualidad en público en 2012 y se convirtió en el primer deportista de las grandes ligas americanas en hacerlo. En Estados Unidos pasaron a ser considerados auténticos valientes, al menos de cara a la opinión publicada.
A raíz de ahí, Thomas Hitzlperger se decidió a dar a conocer su condición sexual en público, aunque el exjugador del Bayern lo hizo cuando ya estaba retirado. En cualquier caso, la que fue su hinchada años antes no se comportó de forma modélica con respecto a este tema en la visita del Arsenal a su estadio el curso pasado. De hecho, el club muniqués fue sancionado con 10.000 euros de multa por un cartel en el que aparecía el lema 'Gay Gunners', con la imagen de Özil encañonado.
Por eso, pese a que estos intrépidos deportistas allanarán el camino a muchos más que vendrán detrás de ellos y también ayudarán a los homosexuales que no se dedican al deporte a vivir su historia particular con más naturalidad, todavía queda mucho por andar. Asimismo, el fútbol español tampoco ha sido un gran modelo histórico en cuanto a la homofobia se refiere.
La Liga Arcoíris
Los gritos que sufrieron Guti, Michel y tantos otros jugadores fueron una prueba de ello, pero no la única. Hasta ahora ningún futbolista español ha salido del armario, pero la sociedad empieza a ser consciente de que la involucración de los futbolistas en los problemas de estas personas les ayudaría muchísimo.
Por eso, la Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales montó en el mes de Febrero la Liga Arcoíris. Pidió la ayuda de todos los clubes de la Liga, pero solo el Rayo Vallecano, el Córdoba, el Almería y el Deportivo les prestaron su apoyo incondicional en un primer momento. Algunos jugadores del Atlético de Madrid se involucraron con a la causa de forma individual y se pusieron los cordones arcoíris para luchar contra la discriminación.
En esos días, el Madrid y el Barcelona fueron muy criticados para no tomar parte en el asunto. Después, el Barça ha reaccionado. El club culé ha montado una campaña para apoyar al colectivo en la que aparecen Alves y Dani Alves acompañados de personajes de la vida pública como Sor Lucía Caram y Manel Fuentes. En el vídeo se narra un gol que todos celebran en honor al respeto por la sexualidad libre.
De esta forma, el Barça se convierte en un club pionero entre los grandes del fútbol mundial, aunque el Arsenal también fue el gran promotor de una campaña que siguieron varios equipos de la Premier League. El Madrid se queda descolgado sin pronunciarse todavía en contra de una lacra reconocida ampliamente en los últimos años por casi todos los sectores de la sociedad española.