lunes, 11 de mayo de 2026

COMUNICADO DE APOYO Y LLAMAMIENTO A LA UNIDAD: EL ORGULLO NO SE VENDE, SE DEFIENDE


 COMUNICADO DE APOYO Y LLAMAMIENTO A LA UNIDAD: EL ORGULLO NO SE VENDE, SE DEFIENDE

Desde la Asociación de Ex-Presos Sociales, queremos manifestar nuestra total conformidad y respaldo absoluto a las decisiones comunicadas por el colectivo Lambda respecto a la manifestación del Orgullo LGTBI+ de Valencia 2026 bajo el lema 'Pels teus drets: Actua!'.
Como personas que sufrimos en nuestra propia piel la persecución, el encierro y la violencia de leyes injustas, no podemos permanecer en silencio ante el actual contexto de parálisis institucional y mercantilización de nuestras realidades. Por ello, declaramos:
  1. Respaldo a Lambda: Apoyamos la decisión de desvincular el Orgullo de eventos que priorizan el negocio, como los Gay Games, mientras el Ayuntamiento de Valencia bloquea convenios vitales para la atención de personas vulnerables. Los derechos humanos no pueden ser moneda de cambio para fiestas institucionales.
  2. Advertencia frente al retroceso: No permitiremos que se aprovechen de nuestra lucha histórica. Lo que hoy son derechos, ayer fueron palizas y prisiones. Advertimos a quienes hoy gobiernan que nuestra memoria no está en venta y que no daremos un paso atrás frente a la presión reaccionaria de PP y Vox.
  3. Llamamiento a la UNIDAD (Aparquemos las diferencias): Hacemos un llamamiento desesperado y firme a todas las asociaciones, colectivos y entidades LGTBI+ de Valencia. Por una vez, estemos unidos. Nuestras diferencias de opinión son legítimas y enriquecedoras, pero en este Orgullo 2026 debemos "aparcarlas en la acera".
  4. Ser un ariete común: Frente a quienes solo buscan el beneficio económico y el desmantelamiento de lo conquistado, debemos ser un solo bloque. Muchos de nuestros compañeros y compañeras vertieron su sangre en estas calles para que hoy seamos libres; por respeto a su sacrificio, no podemos permitir que nos roben la dignidad.
Este 20 de junio, salimos a la calle no a celebrar la complacencia de las instituciones, sino a defender nuestra existencia.
Instamos a toda la ciudadanía y a los colectivos aliados a pasar a la acción. Frente al negocio, derechos. Frente a la división, un solo puño.
Asociación de Ex-Presos Sociales
Memoria, Dignidad y Lucha

miércoles, 6 de mayo de 2026

El Constitucional admite el recurso de Sánchez y suspende los cambios en la ley trans valenciana


 

El Gobierno alegó que la modificación aprobada por el PP de Mazón y Vox en la ley de acompañamiento a los presupuestos de 2025 puede chocar con la norma estatal


El Tribunal Constitucional ha admitido a trámite el recurso de inconstitucionalidad del Gobierno de Pedro Sánchez contra la modificación de varios artículos de la ley trans de la Comunidad Valenciana que se modificaron a través de la conocida como ley de acompañamiento a los presupuestos autonómicos de 2025. Una norma usada como 'cajón de sastre' para realizar cambios legislativos que el entonces presidente de la Generalitat Carlos Mazón (PP) pactó y aprobó con Vox en mayo.

El Pleno del TC ha suspendido la vigencia y aplicación de los preceptos impugnados, que tendrá que ratificar o levantar en un plazo no superior a cinco meses. Ahora, dará traslado de la demanda al Congreso de los Diputados, al Senado, al Gobierno y a la Generalitat para que puedan personarse en el procedimiento y formular las alegaciones antes de dictar sentencia.

En concreto, el Ejecutivo recurrió a finales de febrero cinco artículos (127, 129, 136, 139 y 140) de la ley de medidas fiscales, de gestión administrativa y financiera, y de organización de la Generalitat Valenciana, que modificaban otros cinco preceptos (6, 8, 16, 23 y 24) de la ley integral del reconocimiento del derecho a la identidad y a la expresión de género en la Comunidad Valenciana. Esta última fue aprobada por PSPV-PSOE, Compromís y Unidad Podemos en 2017.

Uno de los cambios más polémicos fue el del artículo 6, sobre las terapias de conversión. La redacción original -«Se prohíbe la práctica de terapias de aversión, conversión o contracondicionamiento destinadas a modificar la identidad o expresión de género de las personas trans»- se reemplazó cambió por la siguiente: «Se prohíben las terapias que puedan suponer una agresión o intimidación a la persona trans, destinadas a modificar la identidad o expresión de género de estas personas, siendo posible acogerse a acompañamiento siempre que se opte libre y voluntariamente».

Con los cambios realizados los menores trans solo pueden participar de las decisiones que les afectan -por ejemplo, un cambio de nombre- a partir de los 12 años y siempre con autorización de sus tutores legales o judicial.

Se eliminó también la obligatoriedad de que los proyectos de todos los centros educativos valencianos abordaran de forma específica la identidad de género, la expresión de género, la diversidad sexual y familiar, al tiempo que se supeditaron esas acciones al criterio de cada centro y a que los padres estuvieran de acuerdo en realizarlas.

En su demanda, el presidente del Gobierno alega que estos preceptos podrían ser contrarios a los artículos 149.1.1, 8 y 16 de la Constitución, en relación con varias leyes estatales que cita como básicas, como la Ley 4/2023, de 28 de febrero, para la igualdad real y efectiva de las personas trans y para la garantía de los derechos de las personas LGTBI. También sostiene la posible vulneración, entre otras, de los artículos 10.1, 14, 15 y 18 de la Constitución.

Pero el recurso se interpuso también contra la modificación de un apartado de la ley de Función Pública Valenciana, relativo a las estructuras de representación del personal sanitario estatutario, docente y de la Administración de Justicia. Con el cambio en la ley de acompañamiento de 2025 se pasó de tener una junta de personal «en cada departamento de salud» a una «en cada agrupación sanitaria interdepartamental».

Otro recurso en trámite

El alto tribunal ya admitió a trámite en septiembre el recurso de inconstitucionalidad interpuesto por el Defensor del Pueblo en relación con la redacción añadida por PP y Vox al párrafo segundo del artículo 16.2.b) de la ley trans autonómica.

El artículo recoge el derecho de los menores a recibir un «tratamiento hormonal cruzado en el momento adecuado de la pubertad para favorecer que su desarrollo corporal se corresponda con el de las personas de su edad, a fin de propiciar el desarrollo de caracteres sexuales secundarios deseados», con autorización de los padres o de un juez.

A ello se incorporó el año pasado lo siguiente: «Para iniciar el tratamiento farmacológico contarán con el apoyo y acompañamiento de profesionales de la salud mental, infanto-juvenil, mantenido durante todo el proceso y en el caso de que existiera comorbilidad será imprescindible un informe favorable del profesional que esté tratando al menor en dichas patologías».

La demanda presentada a instancias de Compromís alegaba que este último párrafo podría vulnerar el libre desarrollo de la personalidad y el derecho a la intimidad personal. 

Fuente https://www.abc.es/espana/comunidad-valenciana/constitucional-admite-recurso-sanchez-suspende-cambios-ley-20260505135258-nt.html#goog_rewarded

lunes, 4 de mayo de 2026

Lo que el asesinato de Samuel Luiz nos explica sobre los monumentos para recordar a alguien

 


Fuente: El Diario.es

La historia la recoge en Samuel (Caniche, 2026), un libro a medio camino entre el ensayo visual, el cuaderno de campo y el catálogo, en el que Bestué se pregunta por la pertinencia del monumento en la contemporaneidad y si el arte sigue teniendo la capacidad articular la memoria colectiva en el espacio público. “Quizás”, escribe Bestué en la primera página del libro, “el único monumento posible es aquel que aparece por la necesidad que una persona o una comunidad siente por recordar algo, como acto de memoria y resistencia. […] Paradójicamente, en estos casos, la escultura en sí carece de importancia”.

¿Para qué sirve un monumento?

En un momento en el que el monumento se piensa más como algo que ha de ser derribado que como algo que debe construirse, ¿por qué pensar en uno para Samuel Luiz? “Me afectó que sucediese justo el primer o el segundo día que podíamos salir después de los confinamientos. Habían sucedido cosas muy graves durante la pandemia y quizás me encontraba en un estado vulnerable. Estábamos aislados y justo cuando puedes salir te matan, y con esa violencia. Me conmovió, como podían haberme conmovido casos anteriores y muchos otros posteriores, porque es un goteo que no se detiene”, explica el artista en conversación con elDiario.es.


Una farola de la ciudad de A Coruña con los colores del arcoíris, símbolo del movimiento LGTB+, en el primer aniversario del asesinato de Samuel Luiz. EFE/Cabalar


“¿Qué haces con eso que te interpela? En un momento pensé: bueno, yo como artista tengo que responder con una escultura. Además, la escultura nace así en la antigüedad. Ante una ausencia, ante algo que desaparece hay que poner algo como sustitución”, añade.

A lo largo de Samuel, David Bestué relata este intento por “responder”, con un enfoque que va redefiniéndose y variando a medida que se distancia del momento del asesinato. El primer acercamiento, confiesa, fue hacer un libro sobre la vida del joven. “Incluso me planteé ir al juicio, como Carrère hizo con los atentados en Bataclan. Leía las crónicas y otras cosas que me podían servir de referencia, pero me di cuenta de que ni soy periodista ni escribo especialmente bien, así que si quería hacer algún tipo de homenaje debía ser desde mi propia práctica”, subraya.

En el libro quedan, sin embargo, algunos rastros de este primer propósito. Por ejemplo, varias fotos tomadas por el artista del lugar del asesinato y de las cárceles donde cumplen condena sus asesinos: “Al final, es hablar de cuerpos. Un cuerpo que está en un cementerio y otros cuerpos que están también detenidos en prisión, que no se pueden mover”.

El sentido del arte público

La investigación de Bestué se expande desde el suceso concreto hasta una indagación más amplia, centrada en qué y cómo se recuerda en el espacio público, y qué estrategias plásticas sirven para fijar esa memoria. Lo hace en un momento en el que el arte público está en retirada y en el que las pocas iniciativas que se producen en ese ámbito se orientan hacia estándares decimonónicos, como demuestra la estatua de Alatriste que prepara el Ayuntamiento de Cartagena o la dedicada a los últimos de Filipinas instalado recientemente en el madrileño barrio de Chamberí.

Cuando veo esos bancos pintados de colores pienso: ¿realmente sirven para algo? Pero funcionan como termómetro. Aunque nos parezcan tontos, fíjate cómo los destrozan

Daniel Bestué  Artista

En el intento de hacer una genealogía, en su libro aparecen santuarios y templos antiguos (por ejemplo, el ónfalo de Delfos, que señalaba “el ombligo del mundo”), meteoritos o conmemoraciones de la Guerra Civil. También otros más recientes, como los asociados a los muertos causados por la crisis migratoria, o las placas en recuerdo a Cristina “La Veneno” o a Sonia Rescalvo, mujer transexual asesinada en 1991.

“Son monumentos que no reflejan una identidad. Son lo más banal del mundo: una placa, el arcoíris, el triángulo invertido o el lazo rojo [símbolo de la crisis del sida]”, afirma el escultor. “Cuando veo esos bancos pintados de colores pienso: ¿realmente sirven para algo? Pero realmente funcionan como termómetro. Aunque nos parezcan tontos, fíjate cómo los destrozan. Llega Vox a un ayuntamiento y los manda repintar. Si eso genera problemas, imagínate lo que ocurriría con algo más complejo”, asevera.

“Cada cierto tiempo matan a alguien”, señala. En un libro anterior publicado en la misma editorial y dedicado al monasterio de El Escorial, el artista menciona un suceso contra unos chicos a los que pillaron teniendo relaciones homosexuales: “A uno lo quemaron. En este lugar de perfección en la tierra según Felipe II, sucede algo contra natura: algo que tiene que ser eliminado. Eso se me quedó en la cabeza. Tenemos una proyección ideal de lo que debe ser, y cuando algo se sale de ahí se lo elimina. Eso pasó con Samuel. Es alguien que tendría pluma, lo vieron en la calle y decidieron que eso no podía ser, que tenían que destruirlo”.

Bestué recuerda una triste retahíla de hechos similares: el asesinato de Lorca en los años 30 o el de Rescalvo en los 90. También el de Carlos Palomino, militante antifascista al que apuñalaron en el metro de Madrid en 2007. “Cada tanto tenemos a alguna de estas figuras y para mí es importante trabajar sobre ellas, para que lo que les ha sucedido no sea en vano. Para que de alguna manera sirvan de aviso de que, aunque parezca que todo está muy normalizado, sigue habiendo violencia”, apunta el artista. 

Hacia el final del libro se nos revela el monumento que Bestué erigió a la memoria de Samuel: una escultura que reproduce la estructura de un fémur, una tibia y un peroné, versión sintética de una Pietá, esa representación arquetípica de la madre sosteniendo al hijo muerto. Una anatomía que soporta. La pieza fue instalada en febrero del 2025 en lugar del asesinato, pero, al no contar con permisos, fue retirada por los servicios de limpieza.


Al escultor no le importó ese desenlace y admite que su acción (la de un desconocido, un artista barcelonés interpelado por un homicidio en Galicia) estaba “fuera de lugar”. “Desde hace unos años, el arte se ha vuelto muy educado. Hay cosas que parece que no puedes hacer y, al mismo tiempo, como artistas, nos encanta cuando la gente hace cosas ilegales. ¿Por qué no puedo hacer algo en la calle sin que me lo pidan?”, opina. 

   Vigilia por el asesinato de Samuel Luiz en su cuarto aniversario. EFE/ Cabalar


Esta acción contrasta, sin embargo, con una de las ideas centrales del libro: la de la eficacia y el valor de la respuesta colectiva frente a la inoperancia de las decisiones individuales o verticales. Como ejemplo, el texto menciona que los monumentos populares que se erigieron tras los atentados del 11M están preservados en el Archivo Histórico Ferroviario mientras que el levantado en la estación de Atocha ha sido recientemente desmantelado. “Lo mío es algo individual, sin duda, pero si de alguna manera resuena o sirve para que haya cierto debate, pues bienvenido sea. Pero no puedo ir más allá”, dice el escultor.

¿Debería, entonces, el ayuntamiento dedicar un monumento a la memoria de Samuel Luiz? Bestué responde tajante: “Si eso llegara a suceder, la gente comenzaría a olvidar lo que le sucedió. La sociedad se tranquilizaría. ‘Ah, vale, ya está hecho, ya estamos todos de acuerdo’. Me parece más interesante el momento actual, en el que cierta gente pide un homenaje o se reúne cada año para reivindicarlo. Es preferible esa tensión. Que un friki que viene de fuera monte ahí una pieza una noche. Es mejor esa indefinición, que sea algo no resuelto, porque la violencia que causó esa muerte sigue ahí”.

Fuente:https://www.eldiario.es/cultura/arte/asesinato-samuel-luiz-explica-monumentos-recordar-alguien_1_13186628.html