jueves, 9 de octubre de 2014

Intentan quemar una mezquita sudafricana abierta a homosexuales y mujeres










Menos de un mes después de su inauguración ya ha recibido críticas por parte de sectores muslmanes de la ciudad y se ha vista implicada en problemas adminsistrativos

Unos desconocidos han intentado prender fuego este fin de semana a la controvertida Mezquita Abierta de Ciudad del Cabo, que acepta a homosexuales y no musulmanes y permite a las mujeres rezar con los hombres, ha confirmado este martes el imán del templo, Taj Hargey.
"Han intentado quemarla con cócteles molotov", ha relatado por teléfono Hargey, que vinculó el ataque con las amenazas de muerte recibidas debido a su interpretación de la fe mahometana, revolucionaria para la mayor parte de las autoridades religiosas musulmanas.
La Policía ha confirmado el incidente, que se produjo la madrugada del sábado y provocó daños en la puerta principal y la fachada del edificio. Hargey -un académico de Oxford que se ha mostrado en repetidas ocasiones partidario de prohibir el burka- está convencido de que los autores del ataque fueron "radicales islámicos". El imán, que espera que asistan unas 25 personas a su servicio diario en la mezquita, ha asegurado que no cederá ante los actos intimidatorios y que la mezquita permanecerá abierta.

Inaugruación controvertida

Menos de un mes después de su polémica inauguración, boicoteada por un grupo de musulmanes locales, la mezquita ha recibido numerosas críticas de organizaciones musulmanas de Ciudad del Cabo, que tildan a Hargey -natural de la urbe sudafricana- de provocador y contrario al Islam. El templo se ha visto envuelto también en una polémica administrativa, después de que el concejalGanief Hendricks, del partido musulmán Al Jama-ah, denunciara a la prensa que el edificio no cumple los requisitos urbanísticos para ser utilizado como mezquita y, por lo tanto, debe ser cerrado.
Hargey atribuye a razones ideológicas y religiosas la posición de Hendricks y otros concejales, e insiste en que trabaja para solucionar unos problemas técnicos, que, según dice, también tienen otros templos que funcionan sin problemas en la ciudad.