miércoles, 5 de febrero de 2014

La Eurocámara pide una hoja de ruta para proteger derechos de gays y lesbianas, respetando competencias de los países







El pleno de la Eurocámara ha reclamado este martes a la Unión Europea una ‘hoja de ruta’ para proteger los derechos fundamentales de las personas lesbianas, gays, bisexuales, transexuales e intersexuales (LGBTI) incidiendo en áreas como el empleo, la educación, la sanidad, el acceso a bienes y servicios, la familia, la libertad de circulación, la libertad de expresión, la incitación al odio, el asilo y la política exterior pero dejando claro que la estrategia debe respetar las competencias de los Estados miembros.
Así lo han pedido en un informe aprobado por 394 votos a favor, 176 en contra y 72 abstenciones elaborado por una eurodiputada ‘verde’ austriaca, Ulrike Lunacek.
El informe ha salido adelante con el apoyo mayoritario de socialistas, liberales, la Izquierda Unitaria Europea y también de los populares europeos, incluidos nueve españoles, entre ellos Agustín Díaz de Mera y Teresa Jiménez Becerril. Por su parte, los ‘populares’ españoles Jaime Mayor Oreja, José Ignacio Salafranca, Alejo Vidal-Quadras y Cristina Gutiérrez-Cortines han votado en contra y sus otros compañeros de filas Carmen Fraga y Luis de Grandes se han abstenido.
En el texto, los eurodiputados defienden directrices de la Comisión Europea para garantizar la aplicación de las directivas sobre el derecho de los ciudadanos de la UE y de los miembros de sus familias a circular y residir libremente en el territorio de la Unión y sobre el derecho a la reagrupación familiar “con el fin de asegurar el respeto de todas las formas de familia legalmente reconocidas en los ordenamientos jurídicos nacionales de los Estados miembros”.
Asimismo, reclaman a los Estados miembros que establezcan o revisen los procedimientos jurídicos de reconocimiento del género con el fin de respetar plenamente el derecho a la dignidad y la integridad física de las personas transexuales.
En materia educativa, defienden que la Comisión promueva la igualdad y la no discriminación por motivos de orientación sexual e identidad de género en todos sus programas destinados a la juventud y a la educación y promover el intercambio de buenas prácticas en el ámbito de la educación formal, “incluidos los materiales didácticos y las políticas de lucha contra el acoso moral y la discriminación” mediante una “coordinación no vinculante”.
Los eurodiputados también piden a la Comisión Europea, a los Estados miembros y a las agencias comunitarias que trabajen juntos por ‘una hoja de ruta’ similar a las estrategias con las que ya cuenta la UE para combatir la discriminación por motivos de género, discapacidad o etnia en el caso de las personas LGTB tras condenar “enérgicamente” en el informe toda discriminación basada en la orientación sexual y la identidad de género y deplorar “profundamente” que los derechos fundamentales de este colectivo no se respeten siempre en la UE.
De acuerdo con datos de la Agencia de Derechos Fundamentales de la UE, un 47 por ciento de las personas LGBT en la UE ha sido objeto de discriminación o acoso y un 26 por ciento ha sufrido agresiones o amenazas violentas debido a su orientación sexual o identidad de género en 2013.
Los eurodiputados defienden reformular el marco actual de la UE para combatir el racimo y la xenofobia a través del derecho penal para incluir delitos motivados por prejuicios e incitación al odio por motivos de orientación sexual e identidad de género.
“No podemos seguir tolerando la homofobia en Europa. Tantos de nosotros, lesbianas, gays, bisexuales, transexuales e intersexuales hemos vivido con miedo demasiado tiempo. Miedo a darnos la mano por la calle, miedo a que nos insultaran, miedo a que nos echaran de nuestras casas, colegios o trabajos”, ha defendido Lunacek, la responsable del informe.
“Mi informe deja claro que la UE debe actuar para que nosotros también podamos disfrutar de los derechos garantizados a todos los ciudadanos de la UE”, ha insistido.
Por último, los eurodiputados defienden que la Comisión y la Organización Mundial de la Salud sigan trabajando para suprimir los trastornos de identidad de género de la lista de trastornos mentales y del comportamiento y que se reclasifiquen como no patológicos en las negociaciones de la XI versión de la Clasificación Internacional de Enfermedades.