miércoles, 22 de enero de 2014

Tres homosexuales marroquíes, dos malienses y una lesbiana argelina piden asilo en Melilla










La petición está amparada por una sentencia europea que pide la condición de refugiado para personas perseguidas por su orientación sexual. Seis homosexuales han pedido asilo en Melilla alegando que han huido de sus países por su condición sexual, según ha informado la prensa marroquí. 

A los seis solicitantes de asilo (tres marroquíes, dos malienses y una lesbiana argelina) les ampara la sentencia dictada en noviembre pasado por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), según la cual los países miembros pueden dar asilo a personas que huyan de su país a causa de su orientación sexual. Esta condición de refugiado sólo se contempla para aquellas personas que se enfrentan en sus países de origen a penas de cárcel o de muerte por su condición de homosexual.

La sentencia de la UE se refería a tres ciudadanos de Sierra Leona, Uganda y Senegal que habían pedido asilo en Holanda. Los jueces aclararon en su momento que no estarían amparadas en este supuesto las personas que estuvieran ocultando su orientación sexual en su país y que en Europa sólo se atenderían las solicitudes en el caso de los homosexuales que estuvieran sometidos a riesgos graves, como penas de cárcel efectiva o de muerte. 

Es decir, no estarían amparados los nacionales de países donde se obvien estas condenas. La sentencia también establecía que es responsabilidad de los países que reciban las solicitudes estudiar el riesgo real en el que se encuentran los demandantes de asilo.

Según una web de apoyo al movimiento LGTB (Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales) en España, “el tribunal de Melilla aún no ha notificado la petición de estas seis personas a las autoridades competentes, que tendrán que estudiar los datos aportados por los solicitantes antes de dar una respuesta oficial a la petición”.
Las leyes españolas fijan un plazo de seis meses para responder a la solicitud de asilo, aunque en la práctica este proceso se alarga hasta el infinito en Melilla. Eso ha provocado que muchos inmigrantes que llegan a la ciudad y que cumplen con los requisitos para pedir la condición de refugiados no cursen su petición en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes y esperen a llegar a la península para empezar a tramitar su protección internacional.