miércoles, 6 de marzo de 2013

Los obispos vinculan el matrimonio gay con la «crisis de la natalidad»









El ministro Fernández Díaz reivindica su derecho a discrepar y asegura que se limita a ejercitar la libertad de expresión y de conciencia 


El descenso de nacimientos que sufre Europa tiene que ver, según los obispos, con la falta de protección al matrimonio. El secretario general y portavoz de la Conferencia Episcopal, Juan Antonio Martínez Camino, arremetió ayer contra el matrimonio homosexual y aseguró que España ha dado un paso atrás al no garantizar por ley la especificidad de la unión conyugal entre «esposo y esposa, entre padre y madre».
Martínez Camino, que hizo estas declaraciones a propósito de la polémica protagonizada por el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, adujo que las leyes españolas son «gravemente injustas». «Hay una especie de destrucción del matrimonio por la vía legal; del matrimonio en su especificidad, como unión de un hombre y una mujer, que no es reconocido por la ley», lamentó el obispo.
El portavoz del episcopado no quiso enjuiciar el hecho de que Fernandez Díaz, quien aseveró que las uniones gais «no garantizan la pervivencia de la especie», se quedó solo en el PP en sus críticas al matrimonio homosexual. Martínez Camino sí dijo que la ausencia de apoyo a la institución matrimonial es «clamorosa» en nuestro país.
La regulación del matrimonio plasmada en 2005 por el Gobierno socialista en el Código Civil «es un retroceso en los derechos de gran calado», dijo el portavoz de los prelados. Martínez Camino se mostró escandalizado ante el hecho de que el ordenamiento jurídico sea prolijo y minucioso a la hora de regular una marca de un producto agrícola y se muestre remiso a reconocer la especificidad de «un hecho humano de tanta trascendencia», en referencia al matrimonio entre «esposa y esposo».
Por su parte, el ministro Jorge Fernández Díaz, reivindicó su «derecho a discrepar» de la ley que consagra el matrimonio entre personas del mismo sexo y se ratificó en sus opiniones contrarias a él. «Tengo el deber de acatar la ley y la acato, y el derecho democrático a discrepar de la ley, y es lo que estoy haciendo desde el respeto a todas las personas», dijo Fernández Díaz en los pasillos del Senado.
Fernández Díaz eludió comentar el alud de críticas que desataron sus declaraciones, incluidas las que hubo en el PP, al tiempo que expresó su preocupación por las criticas al derecho a expresarse libremente. «Me preocupa que algunos, desde la tolerancia, nieguen la libertad de expresión a otros. Como ministro tengo derecho a la libertad de expresión y a la libertad de conciencia», subrayó.