martes, 5 de marzo de 2013

Expiden a una pareja gay un certificado de matrimonio donde constan como "marido" y "mujer"


José y Antonio muestran el certificado de matrimonio donde José consta como "mujer", en el parque de los Castillos de Alcorcón.






  • Un matrimonio de dos hombres de Alcorcón pidió un certificado de su estado civil para irse a Reino Unido: "Figuro como la mujer de mi marido", dice José.
  • La pareja y la Federación de Gays lo consideran "discriminatorio" y piden "que todos los documentos oficiales se adecúen a la realidad social".
  • El Ministerio de Justicia explica que los certificados plurilingües (para trámites en otros países) se rigen por un convenio internacional que "no puede ser modificado".

José y Antonio (25 y 31 años) se casaron en diciembre de 2012 en Alcorcón (Madrid). En su entorno familiar y laboral nunca han sentido un trato diferente por su condición sexual. En su vida cotidiana tampoco habían sufrido grandes muestras de rechazo social. Sin embargo, tras formalizar su matrimonio se han encontrado con un tratamiento inesperado: "Pedimos alRegistro Civil de Alcorcón un certificado de nuestro matrimonio y cuando nos lo entregaron nos encontramos con la sorpresa: mi marido aparece efectivamente como 'marido', pero se refieren a mí como su 'mujer'", cuenta José.

Esta pareja solicitó el certificado de matrimonio para demostrar su estado civil ante el Nursing & Midwifery Council, el equivalente en Reino Unido al Colegio de Enfermeros. Antonio es enfermero y han planeado trasladarse a vivir a Londres, pero para ejercer allí debe inscribirse en el colegio. "En los formularios de inscripción preguntan el estado civil y exigen el certificado de matrimoniocomo prueba de que estoy casado", explica. En concreto, le requerían un certificado plurilingüe (en todos los idiomas oficiales europeos) para que tuviera validez en el país de destino.

Al recibirlo, apreciaron inmediatamente la confusión entre géneros. "Al principio, lo tomamos con humor porque entendimos que había sido un error sin mala intención. Pero, pensándolo detenidamente, cabrea bastante. Además de la discriminación que supone, podría traernos un problema cuando hagamos trámites allí. Evidentemente, yo no soy una mujer; si algún funcionario inglés se pone inflexible tendríamos que ponernos a dar explicaciones que no tendríamos por qué dar", lamenta José, identificado en el acta como 'mujer' de Antonio. "Es una discriminación flagrante por parte de los poderes públicos. Es de sentido común que todos los documentos oficiales se adecúen a la realidad social", reivindicaBoti García, presidenta de la Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales (Felgtb).
Los dos hombres se conocieron hace tres años. "Hasta ahora, excepto alguna mirada de curiosidad por la calle o algún comentario absurdo de algún desconocido, nunca había sentido una discriminación tan clara. Y lo más indignante es que procede de la propia Administración", recuerda Antonio mientras pasea con su marido por el parque de los Castillos de Alcorcón, donde celebraron la ceremonia. "Para nosotros, al fin y al cabo, no es más que una anécdota desagradable y absurda. Pero habrá gente que haya tenido problemas de rechazo por su condición sexual y ahora se encuentren con esta humillación en documentos oficiales", añade José.

Cónyuges A y B

En principio, pensaron que era "un error de un funcionario que habría marcado mal una casilla". Pero su problema va más allá de una simple confusión. En España, los certificados familiares y de estado civil ya introducen las expresiones "cónyuge A" y "cónyuge B" para referirse a los miembros de un matrimonio entre personas del mismo sexo. Esta terminología se adoptó en 2006, mediante la orden JUS/568/2006, tras la legalización del matrimonio homosexual. De esta forma, se evita la diferenciación entre sexos, que no tiene sentido en un enlace entre dos hombres o dos mujeres. 

Sin embargo, los certificados plurilingües (como el que pidieron Antonio y José) no se rigen por la legislación española, sino que están regulados por un acuerdo internacional: concretamente, por el Convenio nº 16 de la Comisión Internacional del Estado Civil, firmado en 1976 y al que España se suscribió en 1980. Este convenio fija el formato que deben tener los certificados de matrimonio plurilingües en los 21 países europeos firmantes. Según estos formularios, los dos contrayentes son "marido" y "mujer", sin atender a las particularidades legales de cada país miembro.

Casos como este avalan la necesidad imperiosa de que el derecho al matrimonio igualitario se extienda a todos los países". En Europa, de momento, hay 9 países que lo tienen reconocido y otros, como Reino Unido, donde está en debate. Ahora, José y Antonio esperan que su denuncia traiga un nuevo avance para el colectivo homosexual: "Quiero creer que lo revisarán. Lo veo complicado, porque en el ámbito europeo hay países como Polonia que ni siquiera aceptan a los gays. Pero aplicando la lógica, todo debería ser rápido, al fin y al cabo es cambiar solo una palabra".