sábado, 4 de febrero de 2012

Finlandia: ¿Presidente gay o hetero?

Pekka Haavisto (en el centro) y su pareja, el ecuatoriano Antonio Flores, doce años menor, conversan con su madre, Anja



Los finlandeses votan mañana al jefe del Estado. Eligen entre un homosexual ecologista y un conservador que se salvó del tsunami del Índico

Con medio metro de nieve, escasa claridad y unos 17 grados bajo cero, los finlandeses saldrán el domingo de sus casas para acudir a las urnas por segunda vez en quince días. Se vota al presidente de la República, por sufragio universal y en segunda vuelta, y han de elegir entre un conservador y un ecologista. En la primera, celebrada el 22 de enero, ninguno de los seis principales candidatos logró la mayoría, pero la cita electoral barrió a cuatro del mapa, entre ellos al aspirante de la socialdemocracia y al de extrema derecha.

El duelo se libra ahora entre Sauli Niinistö, del Partido de Coalición Nacional, y Pekka Haavisto, de la Liga Verde. Un enfrentamiento inédito en el país de la excelencia educativa por ser la primera vez que los ecologistas acarician la posibilidad de ocupar el Palacio de la Presidencia y también porque en él puede residir un homosexual que acude con su pareja a todos los actos públicos. Nada extraño, por otra parte, en países del norte de Europa que han contado y cuentan con primeros ministros gais. Es el caso de Islandia, donde Jóhanna Sigurðardóttir está casada con Jonina, o Bélgica, con Elio Di Rupo declarado homosexual. Son jefes de Gobierno, pero no ostentan la máxima representación de sus respectivos estados. En Finlandia, el presidente acumula una buena dosis de poder, aunque bastante menos que el de Francia. La última reforma constitucional cortó las alas a una figura que aún desempeña el papel de comandante en jefe del Ejército, diminuto en un país de cinco millones de habitantes, y mantiene competencias en política exterior (no europea). Y Finlandia aún no ha solucionado sus históricos conflictos territoriales con Rusia, con la que comparte una frontera de 1.300 kilómetros.

Dos europeístas

Ambos líderes se declaran, y lo han demostrado, europeístas convencidos, pero con visiones políticas y vidas privadas muy diferentes. Niinistö, abogado de 63 años, se erige en el favorito de los conservadores, mientras que el profesor y 'globalizador' Haavisto, de 55, que irrumpió en la campaña siendo prácticamente un desconocido, se ha metido en el bolsillo a los electores más jóvenes. El resultado, sea cual sea, será novedoso para una nación tolerante que ha decido enterrar tres décadas de presidentes socialdemócratas.

Al mismo partido que Niinistö pertenece el primer ministro, Jirky Katainen. Pese a la dificultad para pronunciar los nombres fineses, Katainen ya suena más en España desde que Mariano Rajoy le confesara el pasado fin de semana en la reunión del Consejo de Europa que la reforma laboral le va a costar una huelga.

A favor del candidato de la derecha moderada juega su experiencia política. Niiniströ ha sido ministro de Justicia y de Finanzas, presidente del Parlamento de Finlandia y es presidente de honor del Partido Popular Europeo. El exigente economista en asuntos fiscales ha ocupado portadas en los medios de comunicación por la forma en que le ha zarandeado la vida en lo personal. A la pérdida en accidente de tráfico en 1995 de su primera esposa y madre de sus dos hijos, se sumó casi diez años después otra tragedia por la que casi perece. El tsunami de Indonesia le pilló en Tailandia, cerca de la isla de Phuket. Niinistö y sus hijos se salvaron de forma milagrosa gracias a que treparon a lo alto de un árbol. También fue sonado el romance que mantuvo con una escultural exmiss y exministra de Cultura. En enero de 2009 contrajo matrimonio con Jenni Haukio. A Niinistö le encanta patinar sobre ruedas y preside la Asociación Finlandesa de Fútbol.

La vida de su adversario, Pekka Haavisto, ha girado más alrededor del mundo. Fue el primer diputado verde de un gobierno europeo y ha trabajado siempre para Naciones Unidas, por lo que se ha especializado en política exterior y conflictos internacionales, de ahí su fama de buen negociador. En uno de sus viajes a Colombia conoció al ecuatoriano Néxar Antonio Flores, de 33 años (se llevan 12) con quien se casó en 2002. Flores ha participado activamente en la campaña electoral de su compañero, gesto que ha sido muy elogiado en los ambientes culturales y urbanos de Finlandia. La frescura de Haavisto y la capacidad de diálogo exhibida en debates televisivos ha seducido a los progresistas finlandeses. «Les ha gustado que haya hecho pública su homosexualidad. Ellos agradecen la transparencia y eso le ha dado votos», sostiene Ignacio Molina, investigador del Instituto Elcano y profesor de Ciencia Política de la Autónoma de Madrid. Molina valora de forma positiva la decisión de votar a europeístas «por si vienen malos tiempos» para un país con triple A de solvencia, poca deuda y menos paro.

viernes, 3 de febrero de 2012

La homosexualidad, según la iglesia católica: "Son actos intrínsecamente desordenados"






La doctrina oficial del Vaticano y varias organizaciones católicas mantienen una postura inmovilista respecto a la homosexualidad

■Sin embargo, algunos sectores pugnan por el reconocimiento de los homosexuales dentro de la iglesia.




 
"Deben ser acogidos con respeto, compasión y delicadeza"; "Son actos intrínsecamente desordenados"; "No pueden recibir aprobación en ningún caso". Ora paternalista, ora celosamente, el catolicismo (al menos su jerarquía) mantiene con respecto a la homosexualidad una postura inmovilista que contrasta con el aperturismo que otras iglesias cristianas vienen ejerciendo en los últimos años.
 
El catecismo (de donde se extraen las citas del comienzo) o La carta pastoral a las personas homosexuales (prologada por el actual papa, Benedicto XVI) son categóricos. Como escribía en esta última el entonces prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe: "Desde un punto de vista teológico-moral, la actividad homosexual se debe valorar como contraria a la esencia de la sexualidad humana".
 
Esta es la doctrina oficial del catolicismo. Pero la Iglesia tiene muchos rostros y voces además del que representa su cúpula.

Grupos pertenecientes a lo que se conoce como "nueva teología" -dogmáticos y conservadores- como Camino Neocatecumenal (Kikos), Opus Dei o Legionarios de Cristo conciben la homosexualidad como un desorden que, en muchos casos, hay que tratar.

En el lado opuesto, desde el catolicismo de base, asociaciones de teólogos y otros colectivos se lucha, desde hace años, por ofrecer un relato alternativo. Para ellos, lejos de ser un trastorno o un obstáculo para el acceso al sacerdocio, la libre opción sexual es, con el sacerdocio femenino o la atención a la pobreza, una de las piedras miliares de la modernización de las estructuras de la Iglesia.


OPUS DEI

Históricamente próxima a las élites religiosas y políticas, el Opus Dei mantiene respecto a la homosexualidad una postura beligerante en lo social y dogmática en lo teológico. Interpretan los textos sagrados de la forma más restrictiva posible y niegan las explicaciones que implican alguna forma de apertura en el seno de la Iglesia.

Además de por los testimonios de exmiembros de la Obra, la opinión sobre la homosexualidad de la mayoría de seguidores de Escrivá de Balaguer puede colegirse de algunas declaraciones públicas de miembros destacados. La más reciente, la del arzobispo de Tarragona, Jaume Pujol Balcells, quien arremetió contra los homosexuales al afirmar que su "comportamiento no es adecuado ni para ellos ni para la sociedad".

Uno de las intervenciones públicas más polémicas de un miembro del Opus Dei fue la del psiquiatra Aquilino Polaino. Polaino intervino en 2005 en el Senado, a petición del PP, en el marco de una discusión de expertos sobre la adopción de hijos por parejas del mismo sexo.

El catedrático de la UCM y psiquiatra de cabecera de los medios de comunicación conservadores expuso entonces su controvertida tesis de que la homosexualidad es una enfermedad mental potenciada por padres "hostiles, alcohólicos, distantes" y por madres "sobreprotectoras".


CAMINO NEOCATECUMENAL

Los miembros del Camino Neocatecumenal, popularmente conocidos como kikos (en honor al fundador del movimiento, Kiko Argüello), muy activos durante la visita de Benedicto XVI a Madrid el pasado verano, albergan también posturas tradicionales respecto a la homosexualidad.

Argüello, que además de fundador ejerce de líder carismático para sus fieles y conseguidor dentro de los círculos vaticanos y de la Conferencia Episcopal, sostiene que la homosexualidad es "una enfermedad que se cura". Preguntando hace unos años por si se podía ser católico y homosexual, Argüello aseguro que "sí", siempre y cuando se "sea casto".


LEGIONARIOS DE CRISTO

Los seguidores del oficialmente defenestrado sacerdote mexicano Marcial Maciel, fundador de los Legionarios de Cristo, son unos habituales del proselitismo católico más ultraconservador en materia sexual. El oscurantismo que rodea a sus miembros, muy similar al de los otros grupos ya mencionados, no impide conocer sus posturas sobre la homosexualidad.

Jorge Enrique Múgica, un sacerdote español adscrito a los Legionarios, escribió en 2011 una serie de artículos en los que, junto a las habituales diatribas contra el lobby gay, a quien se acusa desde estos sectores de demonizar al que no piense como ellos, ofrece ejemplos (y bibliografía) de que de la homosexualidad "se puede salir". "La motivación religiosa, de comunidad y de oración ayudan hasta en un 38% a superar la tendencia homosexual", escribía citando un estudio de una universidad privada cristiana.


TEOLOGÍA DE LA LIBERACIÓN

La Teología de la Liberación, con su opción preferencial por los pobres y su deseo de conjugar el nuevo testamento y el marxismo, ha prestado menos atención a cuestiones de identidad de género que otros grupos considerados progresistas dentro del catolicismo.

Lo que no quiere decir que los teólogos de la liberación, con su visión de las escrituras "desde abajo" y su preferencia por los oprimidos, de cualquier condición, incluida la sexual, no se hayan ocupado de la situación de los homosexuales dentro y fuera de la Iglesia.

Uno de sus fundadores, Leonardo Boff, se ha mostrado públicamente a favor del matrimonio homosexual y, en referencia al conflicto entre homosexualidad e Iglesia católica, se ha decantado por los primeros. "Yo creo que el problema no es de la sociedad, ni de los homosexuales. El problema es la Iglesia que no tiene experiencia de vivir en espacios democráticos”, asegura en una reciente entrevista.


REDES CRISTIANAS

Somos Iglesia o Redes Cristianas son asociaciones de cristianos de base cuya opinión acerca de la homosexualidad difiere sensiblemente de los dogmas oficiales, por un lado, y de las interpretaciones más reduccionistas (o legalistas), por otro. El teólogo Evaristo Villar, perteneciente a Redes Cristianas, lo explica así: "La iglesia jeráquica tendría que reflexionar sobre las distintas cristalizaciones de la sexualidad".

Él, como otros teólogos exégetas de las sagradas escrituras, consideran que los argumentos teológicos contra la homosexualidad son fruto de lecturas "muy reduccionistas". Para Villar, la clave está en Jesús de Nazareth, "que guardó silencio sobre un fenómeno -la homosexualidad- que él conocía, pero que no juzgaba relevante, pues la dignidad del ser humano estaba por encima".

jueves, 2 de febrero de 2012

El estado de Washington aprueba el matrimonio homosexual


La gobernadora Christine Gregoire celebra la aprobación.



El Senado estatal respalda la medida por 28 votos a favor y 21 en contra. La Cámara de Representantes lo ratificará la próxima semana

El estado de Washington está a tan sólo un paso de convertirse en el sexto de Estados Unidos en legalizar el matrimonio homosexual. Todo gracias a que el Senado estatal ha aprobado este tipo de uniones por 28 votos a favor y 21 en contra. El proyecto de ley queda ahora pendiente de ser ratificado la semana que viene por la Cámara de Representantes, donde se prevé que cuente con suficiente apoyo para salir adelante, ya que los demócratas tienen mayoría.

Precisamente del lado demócrata ha partido esta iniciativa, ya que la gobernadora del estado, Christine Gregoire, ha sido la encargada de promover las uniones homosexuales en su último año de mandato.

Los opositores al matrimonio homosexual ya han anunciado que buscarán revocar esta medida a través de un referéndum en el que se defina el matrimonio como la unión exclusiva entre un hombre y una mujer. Para ello, necesitan recoger al menos 120.577 firmas antes del 6 de julio.

Entretanto, Washington pasará previsiblemente a convertirse en el sexto estado en aprobar el matrimonio homosexual. Antes lo hicieron los estados de Nueva York, Massachusetts, Connecticut, Vermont, New Hampshire y Iowa, y el distrito de Columbia. New Jersey y Maryland buscan unirse a esta lista en las próximas fechas. En Maine deberán esperar a las elecciones de Noviembre, cuando también se pregunte a los electores sobre este tipo de uniones.


Romney, rociado

El candidato favorito a las primarias republicanas, Mitt Romney, también se ha sumado a otra lista: la de candidatos rociados con brillantina. Si primero fue Rick Santorum quien fue cubierto con este material por un grupo de activistas en favor de los homosexuales, este miércoles le ha tocado el turno a Romney, quien también ha tenido que escuchar cómo le cantaban America the Beautiful, recordándole su actuación de hace unos días durante un mítin.

"Es triste que en la Europa del s.XXI los religiosos gays tengan que seguir ocultándose"






■Las asociaciones de derechos LGTB piden una Iglesia más inclusiva con los gays.

■Conferencia Episcopal: "Nada que decir" sobre los religiosos y la homosexualidad.

■El primer hombre que salió del armario en España no entiende a los religiosos gays, y cree que el problema está en la "no aceptación de la sexualidad".



 
Las asociaciones que reivindican los derechos de las personas LGTB (Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales) comprenden la necesidad de que existan grupos clandestinos como Betania en Colores, primera agrupación de religiosos españoles que reivindican su orientación homosexual, mientras no cese la "persecución implacable" de la jerarquía de Iglesia, que les impide hacerse "totalmente visibles".
 
"Es triste que en la Europa del s. XXI las y los religiosos tengan que ocultarse por este motivo (ser gay), si bien es comprensible ante las actititudes de sus superiores", dice Aurelio M. Lepe, responsable de Asuntos Religiosos de la Federación de asociaciones LGTB.

Desde Cogam, la organización gay madrileña, Agustín López, su presidente, dice que "entienden que haya presonas creyentes, y sacerdotes, curas y monjas quieran vivir como son y seguir con un compromiso con su Iglesia", y le pide al Obispado que frene la "persecución implacable, la marginación y la estigmatización" de los religiosos gays "para que no tengan que ocultarse".

La Conferencia Episcopal no ha querido posicionarse sobre la fundación de Betania en Colores. Tampoco la Confer, el máximo órgano de las congregaciones de monjas y frailes. Alegan que no hablan "nunca" de las noticias que aparecen en los medios de comunicación.

El primer español que 'salió del armario' publicamente se llama Armand de Fluviá. Tiene ahora más de 80 años y en 1978 dijo en televisión que era gay. Preguntado por la creación de grupos de monjas y curas gays que se reúnen en secreto 35 años después de su gesta dice que él, "ateo", no cree que nazcamos hetero u homosexuales."Nacemos sexuales y con la capacidad de responder positivamente ante cualquier estímulo erótico o sexual".


El problema, la negación de la sexualidad

Por eso Armand de Fluviá no entiende "a estos señores y señoras, que habiendo hecho aquellos votos pretendan conciliar su vocación religiosa con cualquier tipo de práctica sexual. Si se consideran catolico-apostólico-romanos, saben perfectamente que, mientras la Iglesia no diga lo contrario, no hay manera posible de justificar cualquier práctica sexual. La Iglesia católica es sexofóbica por naturaleza y lo ha demostrado a lo largo de los siglos, a pesar de la gran cantidad de papas, cardenales, arzobispos, obispos y sacerdotes y monjas homosexuales que han infringido sus preceptos públicamente y escandalosamente".

Por su parte, Miguel Iceta, político del PSC que salió del armario en 1999 para normalizar la situación, dice que le parece "muy bien por estas personas", en referencia a los integrantes de Betania en Colores, pero exige una reflexión más amplia. "Lo que me preocupa es la negación de la sexualidad en el mundo como algo natural. No sólo debe considerarse la orientación sexual, que me parece bien, sino que hay que poner en cuestión el celibato, porque lo contrario es seguir alejado de la realidad. Si Dios es amor y nos hizo como nos hizo, debería respetarnos con naturalidad".

Por su parte, el teólogo Juan José Tamayo opina que en la Iglesia católica "hoy casi todo es clandestino, salvo la figura del papa y la sumisión que impone a los creyentes, que es bien visible y denunciable". Tamayo quiere "denunciar los comportamientos homófobos de la jerarquía católica, vaticana, nacional y local por la clandestinidad a las que someten a no pocos de los creyentes católicos, obligados a reprimir sus sentimientos, orientaciones sexuales. Es lo más contrario a la libertad evangélica y al amor si fronteras que está en el centro del cristianismo".

miércoles, 1 de febrero de 2012

Un cura: "Es una hipocresía no ver que entre el clero hay mucha tendencia homosexual"

Reunión en la asociación de Crismhom


Un sacerdote de una diócesis limítrofe de Madrid cuenta cómo vive su vocación y su tendencia homo afectivo sexual.


¿Quién es usted?

Soy un sacerdote diocesano de una pequeña diócesis limítrofe a Madrid que desempeña su ministerio en el mundo rural atendiendo varios pueblos con poca población.


¿Cuándo percibió su tendencia homo-afectivosexual? ¿Qué conflicto vivió en su aceptación, si lo hubo?

La tendencia afectivo sexual siempre ha estado presente en mi vida, desde que tengo uso de razón recuerdo mi atracción hacia personas del mismo sexo, atracción que no siempre he aceptado e incluso he intentado "cambiar", pues la concebía como un impedimento para mi felicidad y para el "normal" desarrollo de mi vida. Esa era la mentalidad que se tenía en los años 80 - 90, además aderezado con el miedo a esa enfermedad llamada sida. Al sentir la llamada al ministerio sacerdotal también experimenté conflicto, pues una parte de la jerarquía eclesiástica no aceptaba mi sexualidad y una parte de mis "amigos" homosexuales no aceptaban mi adhesión a la Iglesia, pero, como canta Luz Casal, "el amor es un misterio que importa solo a dos", y mi amor por la buena noticia traída por Cristo ha sido más fuerte que los impedimentos que haya podido vivir.Puedo decir que hoy vivo armónicamente uniendo cabeza, cuerpo, y corazón-vocación.


¿Participa en alguna asociación de derechos LGTB?

En Crismhom. La conocí a través de Internet. Me acerque un jueves a la oración ecuménica, con la sensación de que iba, por fin, con toda mi realidad a la alabar al Señor, con toda mi alma, todo mi cuerpo, todo mi ser. Me sedujo ese grupo de personas que, a pesar de las dificultades, optan por vivir aquello que sienten que les ayuda y realiza, como es la fe cristiana. Crishmom no me habla de enfrentamiento y muerte como otras asociaciones, sino de vida, de aceptación, de ayuda, de compañerismo, de humildad... en definitiva, me parece hacer vida el Evangelio como los primeros cristianos, incluso simbolizado en el local donde se realizan las celebraciones, bajo tierra, para que la semilla fructifique y dé fruto, como últimamente estamos viviendo con la asistencia de tantas personas a la asociación.


¿A qué reuniones acude y qué le aportan?

He acudido a reuniones de formación, retiros, oraciones, celebraciones y momentos más lúdicos. Me da ánimo para vivir mi ministerio, pues ante la realidad ritualista y de cumplimiento que vivo donde ejerzo mi ministerio, aquí me encuentro con una comunidad viva, comprometida, creativa e ilusionada. Además me aporta relaciones personales con las que comparto tanto mi fe como mi realidad afectiva.


¿Cómo es su vida diaria en su parroquia en relación a su tendencia afectivo-sexual?

Actualmente no me causa problema el no expresarlo ni compartirlo. Tampoco creo que deba llevar la bandera enarbolada las 24 horas. Mi tendencia afectivo sexual es una realidad más de mi persona, pero no condiciona toda mi vida.


¿Qué siente cuando oye a la jerarquía eclesial hablar en contra del matrimonio homosexual o descalificar a las parejas compuestas por personas de un mismo sexo?

Me parece muy triste. El Evangelio habla de acogida, de confianza, de ver la imagen de Dios que somos todos los seres humanos. No se puede decir, "acepto a esa persona pero siempre y cuando no haga eso que considero que está mal". La acogida, como la de Jesucristo, ha de ser incondicional. Siento a la Iglesia anclada en una mentalidad pasada, en una moralidad que pone el centro en la genitalidad en vez de en el corazón de las personas y con miedo a dar pasos que harían que la gente la percibiera como realmente evangélica.


¿Es la religión católica homófoba? ¿Es la Iglesia homófoba?

La religión católica no es homófoba, el mismo nombre lo indica, “católico” significa “universal”, es decir que el mensaje de Cristo es válido y tiene algo que decir para todos los hombres y mujeres de todos los lugares y todos los tiempos. La religión católica se articula desde el mensaje fraternal de Cristo, con lo que nada más lejos de la homofobia. A la hora de vivir esa fe, sí podemos decir que parte de la estructura jerárquica es homófoba, pues es una estructura y, como tal, evoluciona lentamente, dando pasos lentísimos, como los elefantes y además, ante un momento de cambio social tan grande, parte de esa estructura tiende a cerrarse sobre si misma y a conservar lo que tiene por miedo a perderlo, radicalizando incluso sus posturas.


Comunidad gay e Iglesia, ¿cómo percibe la relación?

La comunidad gay es una comunidad humana, con lo cual, es parte de la Iglesia Católica, universal.


¿Qué le dirías a la Archidiócesis o a la Conferencia Episcopal sobre su realidad?

Lo que me preocupa como sacerdote y como persona, es que se me mire desde la imagen de Dios que soy y desde ahí se me acepte, se me valore, se cuente conmigo y se potencien las cualidades que Dios ha puesto en mi. Eso conlleva que se acepte mi tendencia afectivo-sexual que es un dato más de lo que soy como persona, de cómo Dios me ha creado. Se gastan muchas energías en una lucha que no es evangélica, en vez de sumar, se cierran puertas. No todo vale, pero si valen todas las personas. Les diría que se preocupen de mirar a los demás como Dios les mira, desde la bondad, la confianza, la ternura, la acogida… pues para eso somos sus ministros y claro, empezando por los mismos sacerdotes, pues es una hipocresía no ver que entre el clero hay mucha tendencia homosexual, aunque sea reprimida e ignorada. La primera conversión que Dios nos pide es que aceptemos como somos para que, desde la riqueza que vive en nosotros, comencemos a construir el Reino de Dios.