domingo, 7 de diciembre de 2014

El concejal del PP que no casó a una pareja lesbiana se niega a dimitir

Oscar Ramírez, el concejal del PP de Barcelona 







Óscar Ramírez, del PP, arguye que el enlace se llevó a cabo

Oscar Ramírez, el concejal del PP de Barcelona que se negó a mediados de octubre a casar a una pareja de lesbianas, no dimitió ayer de su cargo de presidente del distrito de Sarrià-Sant Gervasi después de que lo pidiera el Consejo Municipal de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transexuales (LGTB).
Ramírez arguyó ayer que se negó a oficiar la boda entre la pareja del mismo sexo por “objeción de conciencia”, pero que esto no evitó que el enlace se celebrara. Esta explicación encendió a Eugeni Rodríguez, presidente del Observatorio Contra la Homofobia, quien le recriminó que no se puede negar a casar a una pareja alegando objeción de conciencia. Rodríguez le recordó también que en otras ocasiones sí ha celebrado bodas de parejas heterosexuales.
El concejal popular aseguró que hizo todo lo posible para que el enlace se produjera, a lo que Rodríguez, visiblemente indignado con la posición del concejal, le espetó: “Solo faltaría que no se hubiera celebrado la boda siendo un derecho constitucional”.
La petición de dimisión del concejal del PP no llegó como punto del día, por lo que no fue votada por el pleno del distrito, controlado en mayoría por CiU, sino que lo hizo en el turno de ruegos y preguntas. De esto se quejaron desde ICV-EiUA, el grupo que llevó el caso al Consejo Municipal, quienes pidieron al Gobierno municipal que mueva ficha para asegurar que se da cumplimiento a la demanda del colectivo LGTB.
Joan Puigdollers, regidor del distrito por CiU, explicó que el Consejo Municipal LGTB, presidido por su compañera de partido Francina Vila, es, “no nos engañemos, solo un órgano de participación ciudadana”, por lo que sus decisiones tienen que ser aprobadas por el Gobierno municipal, matizó. Vila también votó a favor de la dimisión de Ramírez.
El caso de Ramírez llegó hasta el Síndic de Greuges, que pidió al Ayuntamiento de Barcelona que, para garantizar la igualdad y normalización de los matrimonios del mismo sexo, “los concejales que tengan alguna reserva personal para oficiar estas ceremonias comuniquen su objeción en el mismo momento en que reciben la delegación del alcalde”.