viernes, 14 de marzo de 2014

Los padres de la niña transexual demandan al centro y al obispo de Málaga


La menor transexual de seis años, en su domicilio de Málaga. 








La familia considera que la dirección del colegio concertado discriminó a la menor

Los padres de la niña transexual que hace dos semanas abandonó un colegio concertado de Málaga porque no admitía su identidad de género y le daba trato de varón se querellarán contra la directora del centro y el presidente de la fundación religiosa a la que pertenece, que es el obispo de Málaga, Jesús Catalá. La denuncia se presentará en el juzgado este viernes, según el abogado de la familia, Oliver Roales, y se justifica en que ha podido existir una supuesta denegación de la prestación de servicio público por motivo discriminatorio. Este delito está recogido en el artículo 511.1 del Código Penal y está penado con entre seis meses y dos años de prisión, además de multa e inhabilitación.
La querella se sustenta en varios argumentos. El primero es que las personas contra las que se dirige “conocían desde el principio y a la perfección” la condición de transexual de la menor por los informes médicos y psicológicos que fueron remitidos por la Delegación de Educación. Para el abogado, en este caso también ha existido “discriminación” porque “se ha tratado de forma diferente sin fundamentación algo que es igual”. Es decir, a la menor no se le ha dado un tratamiento similar que al resto de niñas.
El colegio no acató las instrucciones de Educación para que la pequeña pudiera llevar la falda del uniforme, usar los baños femeninos y aparecer en la documentación interna del centro según su identidad de género. La niña solía vestir el atuendo de deporte, que es unisex. Tras varios meses de conflicto, los padres optaron por cambiarla de centro y desde principios de marzo asiste a clase en un colegio público. Roales no habló de abandono, se refirió a una “expulsión de facto” porque la situación se había vuelto “insostenible”. El abogado sostuvo que en este caso se ha denegado el derecho a la educación porque, cuando fue requerido por Educación, el centro contestó que si la menor acudía a clase con falda, sería llevada a una sala y se llamaría a la madre para decirle que así “no podía acceder al aula”.
“Todos los colegios deben cumplir con la ley y no pueden discriminar”, afirmó el abogado. Aseguró que la familia no persigue ni una reparación económica ni que la pequeña se reincorpore a su antiguo centro. “Se ha cometido una injusticia con ella y hay que dejar claro que no ha hecho nada malo”, añadió. Esta acción judicial es independiente de la demanda de conciliación contra el obispo de Málaga como paso previo a una querella por calumnias e injurias por las críticas que hizo contra la madre en un desayuno con la prensa, que sigue su curso. La Junta decidió hace unos días mantener el concierto con el colegio, pero lo ha apercibido para que retire de sus normas de funcionamiento la obligatoriedad de llevar uniforme.
La diputada de Izquierda Unida Alba Doblas ha acusado al consejero de Educación, Luciano Alonso, de “postureo”, de actuar de “cara la galería” y de situarse “en la retaguardia” en este caso. La Junta mantiene el concierto con el centro porque, según Alonso, la fiscalía ha archivado el caso al no determinar que ha habido discriminación sexual de género y no haberse repetido el caso. Doblas, sin embargo, ha dicho que el consejero “se ha contentado con una regañina” al colegio cuando en su opinión ha habido una “violación de los derechos humanos”. “No se creen lo que estamos haciendo”, ha reprochado la diputada de IU al consejero respecto a la ley de Transexualidad que están elaborando la federación y el PSOE.