martes, 26 de noviembre de 2013

Un presentador ruso culpa a los gays de la caída de un meteorito

Mamontov en su programa.









Pundit Arkandy Mamontov asegura que el impacto de un bólido el pasado febrero en la localidad de Cheliabinsk es un aviso "de que debemos mantener la tradición familiar"


Pundit Arkandy Mamontov, un presentador de la televisión pública rusa, se curtió de gloria hace unos días. Y es que al hombre se le ha ocurrido decir que la caída de un meteorito el pasado mes de febrero en Cheliabinsk, que hirió a más de 400 personas, se debe "a la creciente actividad gay" del país. Ni corto ni perezoso, Mamontov, que trabaja en el programa 'Special Correspondat', se ha atrevido a afirmar que el impacto del bólido es "una advertencia para todos nosotros de que debemos mantener la tradición famiiliar, el amor tradicional".

La comunidad LGBT - lesbianas, gays, bisexuales, y tyransexuales- está que trina, y no es para menos. No se han quedado callados y han denunciado que a través del programa de televisión se vierten todas las semanas mensajes contra su colectivo, y que puede ser un delito de incitación al odio. Mamontov afirma que "los gays y lesbianas quieren destruir Rusia", comparando la situación del país con un pasaje bíblico de Sodoma y Gomorra.

Y aquí no queda la cosa. Las absurdas declaraciones de Mamontov se originaron a raíza de un debate tras la emisión de un documental llamado 'Hipócritas', en el que se dice que los países occidentales están promoviendo una "revolución gay" en Rusia, financiada por magnates extranjeros. Y es que parece que la cadena está en pie de guerra contra el colectivo, y no para de mandar mensajes subrrealistas sobre ellos. Las declaraciones y afirmaciones de la cadena no pueden ser más insólitas, dignas un estudio en profundidad, por lo que otros colectivos planean manifestaciones contra el presentador.

No es la primera vez que el colectivo gay sufre abusos en el país. El pasado agosto, un grupo de extremistas golpeaba y humillaba a jóvenes gays en la calle, a plena luz del día, y sin que la policía actuase en contra. Además, la asociación 'Spectrum Human Rights Alliance' denunciaba el asesinato de un joven que sufrió todo tipo de vejaciones antes de morir. Sus asesinos incluso llegaron a grabar y difundir las imágenes del asesinato. Antes de todo esto, en junio, se aprobaba una ley anti propaganda gay, por la que se puede incluso hasta pisar la cárcel. Declaraciones como las de Mamontov llevan a grupos extremistas a hacer las barbaridades que les venga en gana por las calles, y es que de un país con una legislación y unos comunicadores así, ¿qué se puede esperar?