martes, 26 de noviembre de 2013

Un camerunés, condenado a 9 años de prisión por mantener sexo con otro hombre










La sentencia se ha hecho firme sin que haya ninguna prueba testimonial del supuesto delito.

6/11/2013 - Ángel Ramos Un hombre de Camerún ha sido condenado a nueve años de prisión por cargos relacionados con la homosexualidad. La sentencia impuesta a Cornelius Fonya, de 35 años, en la ciudad costera de Limbe era por haber mantenido, supuestamente, relaciones sexuales con un joven de 19 años.
En Camerún, la pena máxima para las acciones que violan las leyes camerunesas contra la homosexualidad es de cinco años si estas se llevan a cabo entre personas adultas, pero la pena máxima puede hasta duplicarse en el caso de que una de ellas sea un joven de entre 16 y 21 años.
Desde la asociación LGTB de Camerún CAMEF afirman que se intentó criminalizar aún más al acusado argumentando que había mantenido relaciones homosexuales con un chico de 14 años, aunque más tarde se comprobó que el joven tenía 19. Los activistas también denuncian que la familia del joven sostiene que se trató de una violación, aunque ellos afirman que era una relación consensuada.
Fonya fue arrestado el mes de octubre del año pasado, fecha desde la que ha estado mantenido en prisión, cuando una turba se apoderó de él, lo arrastró a la fuerza a la estación de policía y allí se le acusó de mantener relaciones homosexuales. Una vez celebrado el juicio, fue sentenciado a pesar de no existir ninguna prueba ni testimonios que apoyaran que se llevó a cabo tal acto, ni siquiera el testimonio de la familia del joven, que no apareció en el juicio.
El acusado logró reunir el dinero para pagar la fianza que se le había impuesto, pero la madre del joven de 19 años recurrió ante el juez alegando que el encuentro sexual había convertido a su hijo en un "enfermo mental" y el juez volvió a ordenar su ingreso en prisión.
Desde CAMEF denuncian que "el sistema jurídico de Camerún ha demostrado una vez más el contexto homofóbico en el que actualmente estamos viviendo, donde es suficiente que uno llegue a ser encarcelado por sus preferencias sexuales percibidas o reales". "Los miembros de la comunidad LGBT a menudo son golpeados en las calles, otros apedreados hasta la muerte en el pasado y los demás detenidos arbitrariamente sobre la base de su orientación sexual real o percibida para luego ser enviados a prisión después de ser condenados por un juez, sin evidencias de prácticas entre personas del mismo sexo", han sentenciado.