domingo, 13 de julio de 2014

República Dominicana: Caravana “orgullo gay” aviva el debate sobre derechos del colectivo





La séptima caravana del ‘orgullo gay’ que tiene lugar este domingo, 13 de julio, en la ciudad de Santo Domingo aviva la polémica en la sociedad dominicana sobre la homosexualidad y los derechos del colectivo de lesbianas, gays, bisexuales y transexuales (LGBT).
Organizaciones LGBT dominicanas, en diversas ocasiones, han denunciado la exclusión social en la que viven muchos de sus miembros en el país.
Estos días se abrió el debate de nuevo, y colectivos evangélicos pidieron esta semana que se declare al embajador de EE.UU., James Brewster, y a su marido, Bob Satawake, personas “non gratas”, al considerar que están violentando la constitución dominicana y los valores éticos del país con su promoción de los derechos de homosexuales.
Previamente, los evangélicos ya habían solicitado frente al Congreso Nacional (bicameral) la salida del país del embajador estadounidense, abiertamente homosexual, acusándole de “promover” dicha práctica.
Los manifestantes enarbolaron pancartas en las que se podían leer mensajes como “Fuera con su aberración embajador gay”, y en declaraciones a la prensa frente al Congreso, Wzequiel Molina hijo, uno de los más reconocidos pastores evangélicos del país, dijo que el matrimonio homosexual “atenta contra la familia”.
No solo dentro del colectivo homosexual, también fuera de él, en la propia sociedad dominicana, son muchos los que se preguntan cómo las uniones civiles entre personas del mismo sexo debilitarían la institución matrimonial.
La designación de Brewster como embajador fue criticada por sectores conservadores locales, sin embargo a él se le ha oído hablar de su pasión por el país caribeño, al que ha llamado su segundo hogar.
Los obispos de Higuey (este), Nicanor Peña, y el de Barahona (sur), Rafael Felipe Núñez, dijeron este mes que el matrimonio homosexual es una “aberración que promueve los antivalores”.
El colectivo LGBT en la República Dominicana ha expresado que ven cortadas sus esperanzas de desarrollo personal y colectivo, algo sobre lo que el Estado dominicano puede tomar medidas, en su obligación de garantizar los derechos ciudadanos.
Todo tipo de discriminación es intolerable, y así lo expresa cualquier defensor de los derechos humanos, tanto es así que el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, anunció el pasado lunes que la organización reconocerá todos los matrimonios entre personas del mismo sexo de sus empleados, sin importar su nacionalidad.
Además, a nadie se le escapa que el hecho de que no se respeten los derechos más fundamentales tiene consecuencias sobre la estabilidad y el desarrollo social de un país.
Hoy por hoy, 17 países (Holanda, Bélgica, España, Canadá, Suráfrica, Noruega, Suecia, Portugal, Islandia, Argentina, Dinamarca, Francia, Brasil, Uruguay, Nueva Zelanda, el Reino Unido y Luxemburgo) han legalizado el matrimonio entre personas del mismo sexo.
A ellos se suman, Estados Unidos y México, donde estas uniones son legales en partes del territorio.
Según datos de la ONU, en 76 países existen leyes discriminatorias que tipifican como delito las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo, y en lugares como Irán, Mauritania, Arabia Saudita, Sudán y Yemen la homosexualidad se castiga con la pena de muerte.
Cualquiera puede observar la diferencia en cuanto a desarrollo social y económico entre los países que respetan la libertad sexual de cualquier ciudadano y los que no lo hacen.
El matrimonio entre personas del mismo sexo se abre paso poco a poco en el mundo, el colectivo incluso cuenta ya con una actitud más comprensiva por parte del papa Francisco.
“Si una persona que es gay busca al Señor y tiene buena voluntad quien soy yo para juzgarla. El Catecismo de la Iglesia Católica explica y dice no se deben marginar a esas personas y que deben ser integradas en la sociedad”, afirmó el papa.
Los evangélicos dominicanos llevarán a cabo una caminata el próximo 22 de julio en protesta contra el mes del “orgullo gay”, que se celebró en junio.
Barack Obama, el presidente de la primera potencia del mundo, Estados Unidos, también hizo un llamamiento recientemente a todas las naciones a unirse en la defensa de los derechos humanos universales de “nuestros hermanos y hermanas LGBT”, dijo.
Unirse a este llamamiento de manera oficial podría ser para la República Dominicana un paso al frente a nivel mundial en su camino hacia el desarrollo y la modernidad.