martes, 11 de marzo de 2014

El Papa pide una reflexión sobre las uniones homosexuales

cardenal de Nueva York, Timothy Dolan









El cardenal de Nueva York subraya que Francisco no las aprueba, pero quiere comprender sus razones 

El Papa ha encargado estudiar las uniones civiles de homosexuales, tras su aprobación en varios estados de EE UU, para analizar la cuestión y por qué está avanzando esta tendencia. Lo ha revelado el cardenal de Nueva York, Timothy Dolan, en una entrevista a la cadena estadounidense NBC, aunque se ha apresurado a aclarar que Francisco «no las aprueba, pero quiere comprender». En concreto, antes que «condenar rápidamente» la decisión, desea entender «las razones» que están detrás de estas iniciativas. «Intentamos simplemente plantearnos preguntas sobre por qué algunas personas han recurrido a ellas», explicó.
Por supuesto este paso no quiere decir nada más. Es prematuro avanzar cualquier hipótesis de apertura, pero es un nuevo síntoma de la diferente actitud con que Bergoglio afronta el fenómeno homosexual. Quedó claro con la famosa frase «¿Si alguien es gay, quién soy yo para juzgarle?», pronunciada en julio en el avión en el que regresaba de Brasil. Aquel titular causó un gran impacto en Estados Unidos y en septiembre la histórica revista gay The Advocate dedicó su portada al Pontífice.
Abrir procesos de reflexión sobre asuntos en los que la postura de la Iglesia choca con la percepción de la calle es uno de los métodos de trabajo más reconocibles de Francisco. No quiere decir que luego vaya a haber cambios, pero sí que al menos se abre el debate. El caso más claro es el de la familia, con un largo programa de discusión de dos años a través de sendos sínodos. Ha partido con un cuestionario de 38 preguntas, a repartir entre los fieles, donde algunas de las cuestiones eran, precisamente, sobre las nuevas familias de homosexuales. Y también se replantea la consideración de separados y divorciados. Son los «nuevos desafíos» que el Papa ve para la Iglesia en la sociedad.