jueves, 20 de febrero de 2014

El presidente de Gambia promete perseguir a los gais como a “alimañas”


Yahya Jammeh, presidente de Gambia










Yahya Jammeh arremete con odio contra el colectivo, comparándolo con mosquitos de la malaria

"Por lo que a mí respecta, LGTB significa lepra, gonorrea, bacterias y tuberculosis", declara

Asegura que "no aceptará la ayuda" de ningún país que se oponga a su política



El presidente de Gambia, Yahya Jammeh, ha tildado este martes de "alimañas" a los homosexuales y ha asegurado que su Gobierno se enfrentará a ellos de la misma manera que combate a los mosquitos de la malaria.
"Combatiremos contra estas alimañas llamadas homosexuales y gais de la misma manera que luchamos contra los mosquitos de la malaria, si no de una forma aún más agresiva", ha dicho Jammeh durante un discurso televisado con motivo del 49 aniversario de la independencia de Reino Unido.
El presidente ha asegurado que Gambia "no aceptará ninguna amistad, ayuda o cualquier otro gesto" de países que esté condicionado a la aceptación de los homosexuales o la comunidad LGTB, "tal y como los han bautizado los poderes que les promueven". "Por lo que a mí respecta, LGTB significa lepra, gonorrea, bacterias y tuberculosis, todas las cuales son un peligro para la existencia de los seres humanos", ha rematado.
Los comentarios del mandatario, que el año pasado aseguró que los homosexuales eran una amenaza a la humanidad, coinciden con una nueva oleada de restricciones contra las relaciones entre personas del mismo sexo en África, donde la homosexualidad es ilegal en 37 países. El Parlamento de Uganda aprobó el 20 de diciembre un proyecto de ley contra la homosexualidad, que tendrá que ser ratificado por el presidente de este país subsahariano,Yoveri Museweni. La norma prevé cadena perpetua para los homosexuales “reincidentes” y 14 años de prisión para quienes la incumplan por primera vez. Museweni afirmó que tomaba la decisión después de escuchar a sus asesores científicos. 
El pasado martes, la ONU se pronunció contra el proyecto de ley de Uganda. Michel Sidibé, nacido en Mali y director ejecutivo de Onusida manifestó que esas políticas supondrán “limitaciones serias de derechos humanos” y, además, “supondrá un retroceso en la lucha contra el sida” de la que Uganda era un ejemplo (gracias, precisamente, a la ayuda internacional, sobre todo al Fondo Especial del Presidente de EE UU, Pepfar).
Gambia solo ha sido el último país en hacer de su homofobia bandera. También Nigeria y Camerún han regulado recientemente contra las personas LGTB. Detrás de todos estos movimientos hay una mezcla de ideologías africanistas —la homosexualidad es un vicio occidental que no existía en la población autóctona  y de nuevas intransigencias alentadas por grupos religiosos (evangelistas sobre todo, pero también católicos y musulmanes).