miércoles, 29 de agosto de 2012

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) condena el asesinato de una transexual en Honduras








La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) ha condenado el asesinato de Barbarita, una mujer transexual de 21 años de edad que fue secuestrada y ejecutada a tiros a principios de este mes de agosto en la ciudad de San Pedro Sula (noroeste de Honduras), y ha reclamado al Estado de Honduras que investigue los posibles motivos homófobos de este crimen.

De acuerdo con las informaciones disponibles, el cadáver de Barbarita (registrada al nacer como Marlon Javier Jiménez Alemán) fue descubierto el pasado 2 de agosto con varios impactos por arma de fuego en su rostro y cabeza y con indicios de haber sido atada de manos.

Según los medios de comunicación, sus familiares habían informado de que cuatro personas se habían presentado en su casa el día anterior y se la habían llevado "detenida" después de presentarse como agentes de la Dirección Nacional de Investigación Criminal.

"La CIDH recuerda que es obligación del Estado investigar de oficio hechos de esta naturaleza y sancionar a las personas que resulten responsables", advirtió la Comisión en un comunicado.

Aparte, "la Comisión insta al Estado a abrir líneas de investigación que tengan en cuenta si este asesinato fue cometido en razón de la expresión de género, la identidad de género o la orientación sexual de la víctima", añadió.


IMPUNIDAD E INDEFENSIÓN

La Comisión continúa recibiendo información sobre asesinatos, torturas, detenciones arbitrarias y otras formas de violencia y exclusión contra lesbianas, gays y personas transexuales, bisexuales e intersexo, según el comunicado.

Asimismo, la Comisión ha observado que con mucha frecuencia existen problemas en la investigación de estos crímenes, "lo que conlleva, en parte, a que no se abran líneas de investigación que tengan en cuenta si el delito fue cometido en razón de la expresión de género, identidad de género u orientación sexual de las víctimas", prosiguió el texto.

"La inefectividad de la respuesta estatal fomenta altos índices de impunidad, los cuales a su vez propician su repetición crónica, sumiendo a las víctimas y a sus familiares en la indefensión", aseveró.

La CIDH es un órgano principal y autónomo de la Organización de los Estados Americanos (OEA), cuyo mandato surge de la Carta de la OEA y de la Convención Americana sobre Derechos Humanos.

La Comisión Interamericana tiene el mandato de promover la observancia de los Derechos Humanos en la región y actúa como órgano consultivo de la OEA en la materia. La CIDH está integrada por siete miembros independientes que son elegidos por la Asamblea General de la OEA a título personal, y no representan a sus países de origen o residencia